Sucesos

La familia del anciano desaparecido en La Antilla pide que siga la búsqueda

  • No se sabe nada de Francisco Javier Milla desde el 7 de septiembre

Sobrina del anciano desaparecido Sobrina del anciano desaparecido

Sobrina del anciano desaparecido / EFE (Huelva)

La familia de Francisco Javier Milla, el anciano de 70 años enfermo de alzheimer desaparecido en La Antilla el pasado 7 de septiembre, ha pedido que no se abandone su búsqueda, en la que hasta el pasado miércoles participaban distintos efectivos coordinados por la Guardia Civil.

Una sobrina del desaparecido, Marta Milla, ha dicho a Efe que en estos momentos “que sepamos no se está haciendo nada”, después de que “hayan trabajando continuamente, realizando un trabajo estupendo, rastreando todo lo posible”, incluso con efectivos de Protección Civil que, a título personal, han buscado en distintas zonas con drones.

Sin embargo, “pedimos que lo sigan buscando, que se rastreen los pozos de nuevo, por si ha fallecido y el cuerpo sale ahora a la superficie, porque han dado orden a Protección Civil de que deje de buscar, porque no hay pistas”.

No obstante, ha señalado que “la Guardia Civil nos dice que han hecho un trabajo exhaustivo, que no hay pistas, no se encuentra nada, y no se puede registrar nada más, pero se mantienen en alerta porque si alguien llama o se lo encuentra paseando”.

Los agentes han tomado muestras de ADN al padre de Marta, hermano del desaparecido, y siguen pistas como la aportada por ella el pasado viernes, cuando un joven le informó de que había visto a alguien que respondía a las características de su tío entre Bollullos Par del Condado y La Palma del Condado, deambulando por una carretera.

Para Milla, que vive en Coria del Río (Sevilla), provincia de la que es originaria toda su familia, su tío no puede haber ido muy lejos, “porque llevaba 10 euros y un carnet de conducir caducado”, a la vez que ha recordado que entre La Antilla y Lepe hay muchas personas que recogen a gente haciendo autostop, de modo que su tío podría haberse ido con cualquier persona, bajarse del coche y luego desorientarse.

El anciano salió de su casa poco antes de las tres de la tarde del 7 de septiembre, inicialmente para tirar la basura, y vestía una camiseta negra, una gorra del mismo color y pantalón vaquero corto, y tiene bigote y gafas.

Fue visto por última vez sobre las 15:00 en calle Sotavento de La Antilla, playa en la que pasa los veranos desde hace mucho años, y posteriormente algunos testigos lo situaron en los márgenes de la vía interurbana A-5056, en torno a la urbanización Pinares de Lepe, donde la zona fue rastreada por los servicios de emergencia sin resultado.

La familia ha precisado que la enfermedad neurológica que padece se encuentra en un estado muy avanzado.

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