Oferta de empleo Mercadona busca candidatos para 28 puestos de trabajo en la provincia de Huelva

Cuando alguien quiera un cursillo rápido, útil, gratuito y no presencial, no tiene más que conectarse a cualquiera de las comparecencias, de Rubi y Geri porque aprenderá en minutos, el manejo de la demagogia, la modificación de lo preguntado para adaptarlo a las respuestas, [adaptadas] al señuelo de la victimización, el notable ejercicio de sobreactuación, cuando no altivez, así como el "regate" para separar lo fundamental del debate de lo que no se discute, por obvio.

No es la legalidad de los actos lo que se pone en cuestión con la Supercopa y la relación amistosa entre Geri y Rubi sino las actuaciones de cada cual y su valoración tanto ética, al convertirse uno de los protagonistas en juez y parte, al ser miembro de uno de los clubs considerados imprescindibles en la competición para alcanzar el cien por cien de la cuantía del contrato y, en consecuencia, la máxima comisión a percibir. Esto, no parece muy coherente con la afirmación sobre que las actuaciones "las marcan los valores recibidos de chico en la escuela o en casa con la familia". Como tampoco lo son las peticiones, tras renunciar a la Selección, de que muevan influencias para asistir a las Olimpiadas o la ubicación del club de su propiedad en un grupo con determinadas características… por no hablar de sus continuas apelaciones a perjuicios arbitrales señalando al eterno rival como favorecido y, por fin, aludir al Emérito como posible puente ante las autoridades saudíes… Lo de Rubi, no es solo incoherencia sino demagogia con dosis de amnesia. Defiende la legalidad, cierta, de la contratación y la inexistencia de conflicto de intereses - menos cierto - en su relación con la empresa de Geri, lo que no obvia la existencia de medias verdades en sus exposiciones agarrándose a la confidencialidad contractual, con respecto al cobro de la comisión por Geri o ruptura del mismo si no la cobraba. Y, por supuesto, la amnesia citada, cuando despidió a Lopetegui "en base a nuestros valores", siendo legal el contrato de éste. En conclusión, confunde, interesadamente, legalidad, ética, valores, conflicto de intereses… según la coyuntura sea favorable a su conveniencia o no. ya lo dice el refrán, "dime de qué presumes y te diré de qué careces", pues bien, la palabra "valores", es de las más reiteradas por Rubi, sin tener en cuenta los Códigos de Buen Gobierno y los federativos.

Sin embargo, lo dicho es interesante, las comisiones son legales, los aspectos morales - discutibles para ellos - y todo lo que queramos hablar del tema nos dejaría en "fuera de juego" sin necesidad de comprobación VAR; lo grave es el acuerdo contractual que pone el punto de mira de las sospechas, la alteración de la competición con el riesgo de anomalías decisivas en el desarrollo de la misma y su adulteración… cuando se plantea, casi como irrenunciable, al presencia de Barcelona - en este caso, por delante - y Real Madrid en la Supercopa. Así que Rubi y Geri quedan retratados, así como los aplaudidores asamblearios futbolísticos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios