Protesta masiva en Huelva por la playa de El Portil: "La solución no es que los vecinos tiren sus casas"
Ante el avance del mar, que ya amenaza los cimientos de las viviendas y ha provocado graves daños estructurales en la costa de Punta Umbría, los afectados rechazan de pleno la solución del Gobierno de España, que plantea el derribo de la primera línea de playa
Matalascañas y El Portil reavivan el debate entre la contención inmediata del mar y la búsqueda de soluciones a largo plazo
La Asociación de Vecinos Portileños saldrá a la calle a principios de febrero para protestar por "la falta de mantenimiento histórico en la playa de El Portil". El avance del océano y la fuerza creciente de los temporales están dejando una huella cada vez más visible en la línea de Costa. La situación de las playas de El Portil son el claro ejemplo de un problema que ya no es puntual ni coyuntural, sino estructural.
En el término costero de Punta Umbría, caracterizado por la presencia de construcciones en primera línea de playa, los últimos inviernos han traído consigo cuantiosos daños materiales. Sus accesos vienen sufriendo importantes desperfectos invierno tras invierno; al tiempo que numerosas viviendas privadas están viendo cómo el mar se acerca peligrosamente a sus cimientos.
Sin ir más lejos, a principios de este mes de enero la playa portileña cercana a la Urbanización Riomar, amanecía con un paisaje transformado: un profundo surco de tierra que conectaba la orilla con el mar, dejando al descubierto tuberías, sacos de tierra, restos de cañadas y basura en un socavón de varios metros que no permitía el paso a la altura del chiringuito Alma Beach. Sin embargo no es la primera vez que esto ocurre. A finales del 2025 unos 200 metros de ancho de la playa desaparecieron. Entonces, la Asociación de Vecinos Portileños, reclamó soluciones urgentes, al llevarse el temporal toda su bajamar, sin que se plantease nada al respecto para recuperarla. En la carta emitida a la Subdelegación del Gobierno en Huelva, la entidad pidió que pensase "en los más de 10.000 portileños que tienen vivienda en El Portil, ciudadanos que compraron su vivienda por su playa".
"Lo que pretendemos es hacerles ver que en este país no se hace mantenimiento de nada; al igual que ha ocurrido con las vías férreas o las carreteras, tampoco se mantiene la playa. La playa de El Portil fue el reclamo turístico por el que muchísima gente vino a vivir aquí y por el que se creó este núcleo urbano. Como no han hecho nada, se ha ido perdiendo poco a poco", lamenta el portavoz de la Asociación de Vecinos Portileños, José Luis Velasco.
Por ello, anuncia una movilización "masiva" en el corazón de Huelva: "Nos vamos a reunir el próximo 13 de febrero a las 11:30 ante la Subdelegación del Gobierno. Entendemos que la subdelegada no es quien toma la decisión final, pero debe transmitir el malestar de la población y tener empatía con los ciudadanos", explica.
En la movilización, que partirá desde la Parroquia de La Concepción, tratarán de aglutinar al mayor número de personas posible. "En la última movilización que hicimos hace un par de años logramos reunir a unas 4.000 personas. Al menos vamos a ejercer nuestro derecho al pataleo", sentencia el vecino.
Crítica a la solución del Gobierno
La estrategia actual del Gobierno de España, ejecutada a través de la Dirección General de la Costa y el Mar, se aleja de las reparaciones temporales y se centra en una "adaptación al cambio climático" que los vecinos tachan de abandono. El Gobierno sostiene que el vertido de arena (aportaciones de material con camiones) ya no es una solución viable, argumentando que la dinámica de las corrientes y los temporales en esa zona específica hace que la arena desaparezca en cuestión de semanas. Tampoco creen en la creación de espigones o muros de hormigón que protejan las viviendas, alegando motivos medioambientales y de protección de la Flecha de El Rompido.
La solución definitiva que plantea el Ministerio pasa por liberar el espacio que ocupan las viviendas a pie de playa. Apuestan por iniciar el proceso para que las viviendas situadas en primera línea —que la administración considera ahora dentro del Dominio Público Marítimo-Terrestre— sean desalojadas o demolidas para que la playa se regenere de forma natural. En lugar de luchar contra el avance del mar, la solución, indican, es el retroceso de la urbanización, dejando que la línea de costa se desplace hacia el interior, aunque esto suponga la pérdida de la actual primera línea de playa.
Algo que los vecinos rechazan "de pleno" como solución técnica. "La solución que dan estos 'intelectuales' con nuestros impuestos es que los vecinos se vayan a vivir a otro lado y tiren sus casas. Es una solución que agrava los problemas en lugar de resolverlos. El ciudadano está cansado de pagar impuestos para que ahora, cuando hay un problema, la administración le dé la espalda. Si no pusieron remedio en su momento, que lo pongan ahora; lo que no puede ser es que la factura la paguen siempre los ciudadanos", critica con dureza el portavoz de los afectados en el núcleo costero.
"Ahora mismo hay entre cinco y ocho casas afectadas, pero si esas casas se tiran, mañana serán otras cinco o seis. El mar, si no le pones freno, avanza. Aquí la solución es tan sencilla como una pala, cuatro camiones y, si acaso, elementos de retención, opina Velasco, optando por tirar de la arena cercana que tiene al lado la zona más afectada de playa.
"La arena no se ha ido lejos, está aquí al lado, en mitad del río, donde además está estorbando para el desagüe natural. Al formarse una 'flecha' de arena enfrente, nuestra orilla se ha convertido prácticamente en un río cuya corriente se lleva el material suelto. Hay cientos de miles de metros cúbicos de arena amontonados frente a nosotros".
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