Provincia

Asaja pide a la Junta la regulación del castañar y de la recolección micológica

  • La organización agraria ofrece su colaboración para que se agilicen los documentos

Un agricultor recoge castañas. Un agricultor recoge castañas.

Un agricultor recoge castañas. / J.Flores

Se acerca la época de recolección de la castaña y también de las setas que proliferan en ciertas áreas de la provincia y cuyo aprovechamiento, “correctamente regulado, puede suponer una fuente de empleo y riqueza especialmente en zonas desfavorecidas que, en estos momentos, no pueden beneficiarse en plenitud de la explotación de este recurso natural”. Asaja-Huelva señaló ayer que a mediados de este verano recordó a la administración autonómica que tenía pendientes la regulación del castañar y de los aprovechamientos micológicos. El borrador para la regulación de la recolección y aprovechamiento de las setas silvestres en la comunidad autónoma de Andalucía lleva pendiente de aprobación, concretamente, “desde el año 2005”, mientras que el Plan Estratégico del Castañar, también está en fase de borrador “desde hace años”.

Asaja-Huelva apuntó que ambos documentos son herramientas “fundamentales” para proteger medioambiental, social y culturalmente estas producciones y mejorar el rendimiento económico de sus productos, así como a establecer estrategias de comercialización más eficaces, por lo que recordó a la Junta de Andalucía que “debe aprobar y publicar sin más dilación ambos planes, que ya han sido suficientemente estudiados y debatidos”.

No obstante, la organización agraria ofreció su colaboración con el fin de que se agilice la publicación de ambos documentos y que puedan estar disponibles para la próxima campaña en ambos casos. La de la castaña comenzará muy pronto y la publicación del plan estratégico podría contribuir a evitar situaciones como la que se produjo el año pasado,” cuando en Huelva se disfrutó de una magnífica desde el punto de vista agrícola, con un buen nivel de producción, de calidad y de durabilidad, que lamentablemente encontró su mayor escollo en la comercialización, que relegó a más de un tercio de la producción onubense a permanecer en los almacenes para ser destinada a industria a precios irrisorios”.

En cuanto a los aprovechamientos micológicos, especialmente del gurumelo, su explotación por parte de “recolectores carentes de cualquier tipo de control y regulación está provocando en los últimos años importantes problemas de seguridad en las fincas”.

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