Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía Ocho de cada diez casos del SAVA tienen que ver con la violencia machista

  • La denuncia falsa es “marginal, residual, irrelevante” en estos asuntos

Dos de las criminólogas expertas del SAVA de Huelva. Dos de las criminólogas expertas del SAVA de Huelva.

Dos de las criminólogas expertas del SAVA de Huelva. / Alberto Domínguez (Huelva)

El grueso de la labor del SAVA de Huelva está relacionada con la violencia machista: "Estos casos significan el 80% de la actividad que realizamos", precisa su coordinador, Fernando Moreno. Entre el 1 de enero y el 30 de septiembre han pasado por este recurso 319 víctimas de violencia de género: 312 mujeres e hijas y siete niños.

En estos casos los profesionales de la quinta planta del Palacio de Justicia "buscamos" directamente a las perjudicadas en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer y "les ofrecemos atención".

En primera instancia, tras interponer la denuncia, "la Policía la cita a la mañana siguiente aquí para que se resuelva la orden de protección". La labor de los expertos del SAVA se centra entonces en "intentar que hable, evaluar su estado y prepararla para el día, poniéndola en contacto con el juez, el forense, el fiscal y su abogado e intentando que se sienta acompañada en todo momento", precisa el cabeza visible de este recurso.

Acceso a una oficina del SAVA, en la quinta planta del Palacio de Justicia. Acceso a una oficina del SAVA, en la quinta planta del Palacio de Justicia.

Acceso a una oficina del SAVA, en la quinta planta del Palacio de Justicia. / Alberto Domínguez (Huelva)

En paralelo, se coordinan para tratar de solucionar los asuntos más urgentes, como que "la mujer carezca de ingresos o de domicilio, que tenga hijos menores a su cargo, que sea inmigrante en situación irregular", entre otros.

También corresponde al SAVA el inicio del trámite para que la víctima pueda trasladarse a una casa de acogida. Y una vez que acaba el periplo por el Juzgado de Violencia, "le hacemos el acompañamiento a la casa de acogida o al Instituto Andaluz de la Mujer".

Mientras se resuelve el expediente, "le hacemos un seguimiento". El asunto "nos vuelve cuando se celebra el juicio, ya sea en el Juzgado de lo Penal 3 de Huelva o en la Audiencia Provincial, y la acompañamos incluso a la sala de vistas si lo requiere".

A las víctimas se las encuentran en un estado de notable "desorientación y ansiedad". Moreno recalca que la mujer "no sabe qué le espera después de la denuncia y nosotros tratamos de resolverle las dudas, porque debe conocer la realidad de lo que va a venir, que no es nada fácil". También desde el SAVA se procura que no se acojan a la dispensa de la obligación de declarar contra su hostigador y "que no renuncien" al procedimiento.

Los casos más duros para los profesionales del servicio son aquellos en los que "hay menores implicados". También es "frustrante" para ellos cuando "no continúan con el proceso porque es la única salida que ven, ya que no tienen recursos; se te cae el alma a los pies".

Preguntado por la existencia de denuncias falsas, muy presente en el discurso de los que desean tumbar la Ley de Violencia de Género, Moreno señala que esta es "marginal, residual, irrelevante". Otra cosa es que "a veces ella denuncia algo que no es delictivo, pero el hecho en sí es cierto".

Algunos de los reconocimientos obtenidos por el equipo del SAVA onubense. Algunos de los reconocimientos obtenidos por el equipo del SAVA onubense.

Algunos de los reconocimientos obtenidos por el equipo del SAVA onubense. / Alberto Domínguez (Huelva)

La mayor parte de las denuncias de violencia machista que acaban en archivo o sobreseimiento es "porque no se llega a demostrar el hecho, que generalmente se produce sin testigos, pero eso no quiere decir que sea una denuncia falsa; es más, la víctima cuenta mucho menos de lo que ha ocurrido".

El coordinador del SAVA observa que es "sorprendente cómo la mujer normaliza lo que ha sufrido y suelen denunciar solo el último hecho, como unos cuernos, por ejemplo, que no son delito, mientras que realmente no cuentan que sufren un maltrato habitual que no consta en la denuncia".

Fernando Moreno tiene claro que "no hay un perfil de víctima de violencia machista". De hecho, este "invisibiliza a muchas", porque las mujeres con más recursos o formación "no vienen a nosotros, sino que pueden tener acceso a un psicólogo o a un jurista particular".

No obstante, la media estadística revela, a grandes rasgos, que la víctima mayoritaria de esta violencia tiene entre 30 y 44 años (el 53%), está soltera (el 51,4%), tiene estudios primarios (53,3%), no tiene empleo (45,1%) y vive en la capital (77,4%).

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