La Nochevieja en Huelva Despedida y bienvenida

  • Los onubenses reparten la celebración del fin de año entre la calle y sus hogares

  • El marisco reina en las cenas y los bares hacen su agosto al mediodía de hoy

Despedida y bienvenida, sí. A fin de cuentas, la Nochevieja se trata de eso: decir adiós a un año y saludar el comienzo de otro entre los mejores deseos. En dos tiempos se vive este 31 de diciembre, apurando las horas del día con fiesta, a la luz del sol, y dejando para casa el bullicio propio de esa proyección al futuro inmediato que representa 2019. Almuerzo y cena, cerveza y vino, tapas y uvas, en esta jornada dual que con el tiempo ha instaurado nuevas costumbres en las horas previas y posteriores a las campanadas.

Dicen los hosteleros que éste es uno de los grandes días del año. Por el negocio hablan, claro. De ahí que se haga bueno ese nuevo hábito de echarse a la calle al mediodía para poblar las terrazas con amigos y brindar por lo que se queda y por lo que nos llegará.

Realmente no es cosa de este día. Cuando la despedida es larga, con fin de semana por medio, como es el caso, la oportunidad se presenta múltiple. No hay excusas para no quedar; hay excusa para no dejar de quedar. La dualidad, siempre.

Ya desde el viernes se ha acentuado en Huelva ese ambiente festivo en la calle propio de todo el periodo navideño. Bares llenos, mesas al sol y restaurantes donde los parroquianos habituales han quedado en minoría, arrinconados por una marabunta que se acerca al cierre del año al paso de reservas telefónicas, si quieren hacer suyos también los salones interiores.

No es mala fecha cuando varios establecimientos en el centro de la capital se han dejado llevar por la inercia positiva de estos días abriendo sus puertas antes de que las vacaciones escolares animaran las calles. Da igual que se quieran vender galletas artesanas, pizzas italianas, tapeo tradicional o dulces con café; la fórmula del éxito cuadra en estas fechas si el sol acompaña y la lluvia queda atrás, porque siempre hay recursos para combatir el frío, sea al lado de la ría o en plazas sombrías.

Compras de última hora en el Mercado del Carmen. Compras de última hora en el Mercado del Carmen.

Compras de última hora en el Mercado del Carmen. / Alberto Domínguez

El presidente de la Asociación Provincial de Bares, Restaurantes y Cafeterías, Rafael Acevedo, puesto a cuantificar, asegura que estas navidades dejarán un 2% más de facturación en el sector. Es la cotización actual de la alegría en la calle, en aumento cada año, presta a saludar tiempos mejores y dejar el fantasma de la crisis atrás.

Aunque hay también quien dice que esa alegría va por barrios, como José Fernández, carnicero en el Mercado. “Que haya más trabajo, que suban los sueldos y le devuelvan a los funcionarios lo que le quitaron, que así seguro que nos iría bien a todos”. El consumo motor. Economía elemental por autónomos que manejan el cotarro estos días en todas las mesas.

Comentaban el sábado en el Mercado del Carmen que tampoco es la panacea. Las fechas no son para todos iguales y por más que los hábitos se hagan costumbre, aún queda un trecho para igualar la tradición de la Nochebuena.

Los hay precavidos, que hacen la compra conjunta antes del 24, que para eso tenemos dos celebraciones que se llevan sólo una semana. Y hay otros que no pasan de ampliar un poco más su compra habitual. Como también otros serán espléndidos y llegarán hoy a última hora, con la prisas, despreocupados por la subida de los precios de la cuenta atrás. Dicen que este año serán los menos.

El sábado se apuraban las compras de pescado y marisco fresco en los puestos. No hay más oportunidad, entre el domingo festivo y el lunes sin género pesquero. Una de las razones para que el gasto haya sido menor que el año anterior, apuntan muchos, condicionado también por sólo tres días en la semana para las compras de Nochevieja, quienes no hicieron antes los deberes.

Las uvas de la suerte

La uva tendrá hoy, seguramente, el protagonismo en los mercados. El sábado la había entre 2,20 y 3,20 euros el kilo. Y el paso de las horas elevará la cifra, en la única esperanza de negocio para fruteros y verduleros, que dice Manuel Macías que el personal no es de comer sano estos días.

Aunque en la tradición de las campanadas ya ganan presencia los frutos rojos de la tierra, fresas tempraneras, arándanos y moras que dan protagonismo a la provincia y dan al trago un sabor diferente para seguir con nuevos hábitos.

Los más osados hacen también patria chica y se pelan sus doce gambas para hacerlo diferente, como en Isla Cristina. Que para eso este año ha sido el de la gamba fresca, estrella en el mercado, con cuerpos y patas ganando terreno, también, en los precios. Todo es cuestión de capricho, que es momento de ser espléndidos con la familia, identifican muchos. Quizá por eso la vinoteca de El Carmen no tiene descanso en la mañana, entre tintos, blancos y cavas, a cuyo brindis de burbujas añadirán los más innovadores virutas doradas de 24 quilates.

El de hoy es día para la fiesta, abierta y compartida. La animación llegará de los restauradores con la contratación de charangas que amenicen la cuenta atrás y dirijan el baile hasta la cena en casa. Son los cotillones de ahora, que los otros quedaron ya en un recuerdo del pasado. Esta Nochevieja, la actual, es diurna y nocturna, y nadie la quiere desaprovechar.

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