Juan Luis López Cardenete. Profesor extraordinario del IESE

"El petróleo a 70 dólares no durará un año"

  • Juan Luis López Cardenete (Loja, 1954), ex director general de Unión Fenosa y ex presidente de Unión Fenosa Internacional, considera que el alivio por la caída del crudo será temporal.

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-¿Qué implicaciones tiene la caída del precio del petróleo?

-El petróleo ha pasado en seis meses de 115 a 70 dólares. Si esto durase todo 2015, la economía española tendría una inyección de 14.000 millones de euros, el 1,4% del PIB. La pregunta es por qué ha caído el precio. Hay tres grupos de interpretaciones. El primer bloque apunta a la revolución energética en EEUU, Canadá y México, que ha permitido que la producción diaria de petróleo sea tres millones de barriles mayor. Como a su vez, el crecimiento de la demanda del mundo no emergente se ha ralentizado, ha aparecido un desbalance de tres millones, lo que podría explicar el por qué aunque no el ritmo de la caída. Los que gustan de las conspiraciones hablan de una conjura saudí-estadounidense con el fin de crear dificultades a países como Irán, Rusia o Venezuela, que necesitan precios cercanos a los 150 dólares para cubrir sus presupuestos. La tercera explicación es que la revolución americana amenaza el papel de Arabia Saudí, lo que lleva a los saudíes a reducir precios para sacar del mercado millón y medio de barriles que ya no son competitivos a 70 dólares.

-¿Durará un año el petróleo en estos precios?

-Bernstein, un analista creíble, dice que la reducción de precios convierte en no rentables entre 1,3 y 1,5 millones de barriles diarios, dos terceras partes norteamericanos. Para el año que viene, se estima un crecimiento de la demanda de entre 1,2 y 1,3 millones de barriles por día. Si esto fuera así, España no podría gozar de doce meses de precios a 70 dólares. Estaríamos otra vez en un equilibrio intermedio entre los 70 y los 115 dólares.

-¿España se ha quedado en fuera de juego tras su gran apuesta por las renovables?

-Tenemos grandes noticias en el mundo renovable. La curva de aprendizaje ha hecho que la energía fotovoltaica y la eólica terrestre sean ya miembros de pleno derecho del club de las energías convencionales. Pero España ha cometido serios errores: no controlar el mix, no atemperar los tiempos y no establecer mecanismos de mercado para objetivizar a los titulares de esos negocios. Ahora tenemos una indigestión seria porque el Estado no puede cumplir sus compromisos. Y eso es muy serio, porque afecta al prestigio de España y a 65.000 familias y empresas que apostaron por estas tecnologías.

-¿Hay verdadera competencia en el sector eléctrico español?

-Lo voy a formular de otra manera. Si no hubiera competencia, en el mercado mayorista no tendríamos los precios más bajos de Europa.

-Entonces, ¿qué ocurre cuando la energía llega al consumidor final?

-Cuando una parte de los costes no se paga a través del consumo, la fiscalidad es homologable a Europa, y el coste mayorista y de la logística están entre los más bajos de Europa, habrá que ver qué canalizamos a través de la tarifa. Costes que tienen que ver con las políticas medioambientales, territoriales, sociales, macroeconómicas, industriales que están canalizados a través de la tarifa. Eso sí que es una anomalía.

-Pero la reforma energética ha mantenido los costes en la tarifa.

-La reforma ha venido a atajar la enorme sangría. Las medidas que se tomaron fueron de cirujano de campaña y ha generado mucho dolor en muchas familias que confiaron sus ahorros en el BOE.

-¿Será efectivo ese trauma?

-El ministro Soria ha dicho que ni en 2014 ni en 2015 habrá déficit. Yo creo que es así. Pero no hay que olvidar que vivimos una situación anómala. Una parte de las causas por las cuales no va a haber déficit es porque los Presupuestos Generales del Estado están poniendo una parte de ese dinero. Y los presupuestos están muy tensionados.

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