Zalamea la Real

Una ruta nocturna por el corazón de Zalamea

  • Los participantes repasan la relación histórica del pueblo con sus abrevaderos, así como anécdotas y datos curiosos

En la ruta nocturna visitaron las numerosas fuentes del pueblo. En la ruta nocturna visitaron las numerosas fuentes del pueblo.

En la ruta nocturna visitaron las numerosas fuentes del pueblo. / José Miguel Jiménez Serrano (Zalamea)

Casi medio centenar de personas participaron en  una ruta cultural nocturna organizada por el Ayuntamiento para visitar y conocer los pilares más emblemáticos de la localidad. Una actividad nocturna donde se repasó la relación histórica de Zalamea la Real con sus abrevaderos; así como anécdotas y datos curiosos. 

Participantes de todas las edades que tuvieron la oportunidad de conocer y recordar aquellos tiempos en los que las fuentes eran de vital importancia para la población zalameña. Anécdotas y vivencias entorno a unos abrevaderos donde se lavaba la ropa y se recogía agua en cántaros, formando grandes filas en época estival. 

Una ruta que se inició en la Fuente de la Plaza de la Constitución, la más joven de la localidad con apenas unos años de existencia. El Pilarete, la Fuente de Mingo Marcos, el Pilar Viejo o el Pilar de las Indias, hunden sus raíces en la Edad Media y sirvieron de abrevadero para caballerías, abastecimiento de agua para los vecinos o lavadero a lo largo de los siglos. Todo regulado a través de diversas ordenanzas. 

Sus ubicaciones más habituales con las entradas a la localidad desde los distintos caminos distribuidos hacia la sierra, Andévalo o los pueblos de la campiña, como el Pilar Viejo, una construcción que tuvo como génesis a un abrevadero para ganados que transitaban por la cañada real, sus orígenes se remontan a la Edad Media. El actual pilar y lavadero, construido en piedra y encalado en toda su superficie, se conocía ya en el siglo XVIII como el Pilar Viejo. Tras varias remodelaciones realizadas a lo largo de su historia, en la actualidad, el cuerpo de la fuente es un pilar rematado a cuatro aguas (bastante rústico) con una sola salida de agua. 

Al oeste del casco urbano, los senderistas pudieron conocer El Pilarete, citado por primera vez en las Ordenanzas Municipales de 1534; de él se surtía parte del vecindario entre los siglos S XVI y XX o el Pilar de las Indias, cuya configuración actual es de principios del S XX. A escasos metros de este último, la Fuente de Mingo Marcos, fue recuperada hace pocos años, desde sus cimientos; la fuente de Mingo Marcos, citada por primera vez en las Ordenanzas Municipales de 1535, estaba situada en el antiquísimo camino medieval que comunicaba Zalamea con Calañas. Sus aguas fueron conducidas hacia El Pilarete en 1910, quedando desde entonces inutilizada. Su reconstrucción, supuso el rescate de un bien de gran valor histórico de la localidad. 

En la actividad, participó la Asociación de Amigos del Patrimonio, que iluminó los distintos espacios donde se desarrolló esta propuesta cultural. 

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