José María mellado. fotógrafo

"Cuba siempre me ha atraído de una forma especial"

  • 'Cuba. Al otro lado del espejo' recoge más de 150 imágenes de la esencia del país

  • Este libro es el fruto de diez años de trabajo por la isla

El artista José María Mellado, en una muestra fotográfica. El artista José María Mellado, en una muestra fotográfica.

El artista José María Mellado, en una muestra fotográfica. / juan carlos muñoz

El almeriense José María Mellado presentó ayer su último trabajo, Cuba. Al otro lado del espejo, un libro que recoge 154 fotografías mediante las que ha tratado de llegar a la esencia cubana y por las que intenta dar a conocer otra perspectiva menos popular, pero más auténtica, de la isla caribeña. Esta obra ha sido fruto de diez años de trabajo, donde es posible ver una colección compuesta tanto por sus primeras fotografías en esta tierra como por las más recientes.

-Diez años han transcurrido desde que visitó por primera vez La Habana, ¿tenía como propósito escribir un libro desde el principio?

Esta obra podría definirse como el broche final a todo el esfuerzo de estos años"Lo que pretendo es que la gente pueda mirar detrás de ese espejo y ver cómo es realmente Cuba"

-Todos estos años he estado viajando de forma ininterrumpida a Cuba y he realizado numerosos proyectos en los que ya se contemplaba la esencia de mi último trabajo. Después de todos estos años pensé que podía ser interesante hacer una especie de colofón de todo lo que ya había publicado, que fuese exclusivamente de Cuba. Esta obra podría definirse como el broche final a todo el esfuerzo de estos años.

-¿Qué podemos encontrar en su libro?

-El libro contiene fotografías de paisajes, naturaleza, arquitectura, personas, además de anécdotas, motivos de inspiración y, en definitiva, lo que se esconde detrás de cada imagen.

-Las fotografías están tomadas a lo largo de los años, ¿se puede notar un proceso evolutivo en las imágenes? ¿Han cambiado muchas cosas desde entonces?

-En Cuba los cambios que se dan no son realmente importantes. Es cierto que hay gran diferencia entre la capital y las provincias, pero mi trabajo está bastante consolidado y tiene siempre un estilo muy similar, por lo que no hay mucha diferencia entre una foto de 2017 y otra de 2006. Algo muy notorio de la isla es que el tiempo parece estar detenido. Por ejemplo, no hay ningún tipo de publicidad y los coches son muy antiguos, digamos que están estancados en el tiempo, lo que no deja de ser atractivo por sí mismo.

-En el libro se pueden ver imágenes de todo tipo, muy diferentes entre sí, con distintas temáticas. ¿Qué pretende hacer ver al público? ¿Tiene alguna finalidad?

-La idea es proporcionar otra visión a aquellos que no son cubanos y visitan la isla con una serie de prejuicios. Estos sólo ven lo que les interesa y, por otra parte, el cubano también juega a ser ese estereotipo. Almorzando con unos amigos originales de La Habana, estos coincidían en que el mismo cubano favorece, a veces, los estereotipos que nosotros tenemos de ellos. Por esta razón, lo que pretendo es que la gente pueda mirar detrás de ese espejo y ver cómo es realmente Cuba.

-La obra cuenta con diversas colaboraciones, como son la de Pablo Juliá y Nelson Ramírez. ¿En qué consisten sus aportaciones?

-Pablo Juliá, que ha sido durante más de diez años director del Centro Andaluz de la Fotografía y comisario principal de esta exposición, me ayudó a elegir las fotografías que se incluirían en la obra, además de aportar un texto. Por otra parte, me pareció interesante que hubiese un punto de vista exterior, el mío, en contraposición a alguien conocedor de su país como lo es Nelson Rodríguez, director actual de la Fototeca de Cuba.

-¿Por qué razón ha dedicado tanto tiempo a Cuba? ¿Qué le atrae de esta isla?

-Realmente, hay otros sitios en los que también he trabajado y he invertido mucho tiempo, como pueden ser Colombia o Islandia, pero Cuba siempre me ha atraído de una forma especial. Siento fascinación por lo que he comentado de que el tiempo parece estar detenido y, por otro lado, algo muy curioso es la cercanía y familiaridad que uno siente con el cubano.

-Al ser éste el broche final de todos sus proyectos en Cuba, ¿seguirá trabajando en la isla en otros proyectos?

-A veces, uno necesita cerrar proyectos. En este caso, he dado por cerrado el trabajo de todos estos años por Cuba, aunque evidentemente seguiré yendo debido a las numerosas amistades que he forjado y realizaré otros trabajos con diferentes enfoques a lo que he hecho hasta ahora.

-Después de cerrar esta etapa, ¿piensa seguir trabajando? ¿Tiene algún plan para el futuro?

-Hace poco, en la presentación en la Casa de América, en Madrid, un buen amigo y excelente fotógrafo cubano me propuso hacer un trabajo sobre toda la costa de la isla de Cuba. Así que al final no sólo creo que acaben aquí mis proyectos, sino que espero que este trabajo pueda ser llevado a cabo con éxito en un futuro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios