Asesoramiento en salud

La lactancia materna recupera su lugar

  • El grupo Huelva Lacta lleva más de una década asesorando a las madres para que emprendan la maravillosa aventura de dar el pecho a sus bebés

Una madre dando de comer a su hijo Una madre dando de comer a su hijo

Una madre dando de comer a su hijo / Josué Correa (Huelva)

Lo relacionamos con una de las estampas más bellas de la vida y no nos falta razón. En los primeros meses de la vida de una persona, los beneficios que ésta puede adquirir a través de la lactancia materna son muchos y seguro que aún quedan otros por descubrir.

Una falsa idea de modernidad que se puso en boga en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado, denostó la lactancia materna como algo antiguo y poco seguro para el bebé. Con el paso de los años se ha confirmado las ventajas médicas, nutritivas y psicológicas y también para la madre.

Desde hace algo más de 10 años, existe en Huelva un grupo que lleva por nombre Huelva Lacta. Está impulsado por la Delegación Territorial de Salud y tiene como objetivo motivar y asesorar a las madres. La matrona Carmen Marín tiene una larga experiencia en este ámbito. Recuerda que “no contábamos en Huelva con ningún grupo de estas características y empezaron a reunirse las madres para ayudarse entre sí”.

Algunos de los asistentes al grupo Algunos de los asistentes al grupo

Algunos de los asistentes al grupo / Josué Correa (Huelva)

El grupo, como es fácil de entender, partió de una necesidad incuestionable: “Las madres tenían muchas dudas centradas si el niño estará bien alimentado solo con el pecho, si se quedará con hambre, si la leche será suficiente, si habrá que complementar con el biberón...” Ante todo este tipo de cuestiones que lógicamente le surgen a la madre, Marín aconseja que ya desde el embarazo, las mujeres se vayan informando y que “ante cualquier duda consulten a los médicos”.

Huelva Lacta tiene una reunión mensual que habitualmente se celebra en la Gota de Leche aunque de manera provisional, se ha trasladado al centro de salud del Molino de la Vega. Carmen Marín hizo asimismo referencia a ese salto generacional de la que las actuales madres son de alguna manera, víctimas. La matrona recuerda esa tendencia que cuestionó la eficacia de la lactancia natural de modo que se rompió la transmisión de madres a hijas acerca de cómo proceder ante ese gesto tan natural como es la lactancia materna. Esa es la razón por la que en buena medida, la Sanidad ha tenido que salir en rescate de las madres actuales que recuperan la mejor de las opciones.

Las madres comparten experiencias Las madres comparten experiencias

Las madres comparten experiencias / Josué Correa (Huelva)

Pese a todo ello, la matrona del Molino de la Vega lanzó un mensaje de comprensión hacia aquellas madres que por diversas circunstancias no puedan dar el pecho a sus hijos de “lo que no deben sentirse culpables”. Una de las dudas que surgen más habitualmente es compatibilizar la lactancia materna con la incorporación de la madre al mercado laboral. Afortunadamente a día de hoy, hay muchas ventajas que permiten poder prolongarla con métodos como los extractores aparte de que “a partir de los 4 meses y medio o los 5 el bebé ya soporta 5 o 6 horas sin pedir otra toma”.

Respecto hasta cuándo es bueno que el niño tome pecho, Marín invoca a la OMS que “deben ser como mínimo, los seis primeros meses pero lo ideal es hasta los dos años”.Raquel del Pino es voluntaria y asesora de Huelva Lacta. Lleva dando diez años el pecho ya que durante ese tiempo ha sido madre en tres ocasiones. En uno de estos casos, dio el pecho hasta los tres años y medio. Ella lo tiene muy claro y por eso se ofreció como colaboradora del grupo: “la lactancia materna es lo mejor por los beneficios que reporta tanto al bebé como a la propia madre”.

Lourdes del Castillo tiene un niño de 9 meses y le da el pecho. Como en muchos casos, le costó que el bebé le cogiera el pecho. Lo peor en este sentido, fue durante el primer mes pero ya todo mejoró a partir de ahí; “cuando empezó a coger el pecho le fui retirando el biberón poco a poco y ahora estoy encantada porque siento que el niño está protegido por las virtudes que tiene la leche materna”. Tanto es así que Lourdes confiesa sentirse “satisfecha por haber insistido en que cogiera el pecho”. Aunque ya con nueve meses “come de todo, le sigo dando el pecho”. Como consejo, recomienda que “hay que tener muy clara la decisión aunque al principio cueste”.

Afortunadamente no solo hay madres y bebés en la reunión del grupo. También hay padres que tienen un concepto más moderno y acertado de lo que es la paternidad y consideran que el alimento de sus hijos y el bienestar de sus parejas también les incumben y no quieren sentirse meros espectadores. Ese es el caso de Juan Fortes que cayéndosele la baba, sostiene a su niño que tan solo tiene un mes y es una preciosidad. Juan recuerda que “se pasa todo el día comiendo” y confiesa su compromiso que le está llevando a no perderse una vivencias que le marcarán de por vida: “Creo que la lactancia materna es lo mejor y lo más natural”. Se siente “un apoyo moral” porque los padres”no tenemos el privilegio que tienen las madres por lo que al menos, podemos ser un apoyo moral”.

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