Coronavirus Huelva “El cariño de los profesionales es vital para recuperarse del coronavirus”

  • Manuel Jesús Romero es internista del Infanta Elena y ya ha superado la enfermedad

Manuel Jesús Romero, en su consulta del Infanta Elena.

Manuel Jesús Romero, en su consulta del Infanta Elena. / H.I. (huelva)

De esto aún se sabía poco y Huelva pensaba que la cosa iba a pasar de refilón. Aunque las dimensiones que ha adquirido la pandemia nadie se las esperaba, bien es cierto que Huelva es de las provincias menos afectadas de España. Cuando a Manuel Jesús Romero, de 50 años de edad, se le diagnostica Covid-19 solo hay cinco casos confirmados en la provincia y todos ellos en seguimiento extrahospitalario. Ahora, que ya está casi plenamente restablecido lanza un mensaje de esperanza y de cautela para que todos sigamos con las precauciones.

Él es médico internista del Hospital Infanta Elena y su sintomatología va a la par a la de dos compañeros que pasan la enfermedad con una sintomatología muy leve. De hecho, su diagnóstico le viene un par de días antes de que se decretara el confinamiento. Es posiblemente, el primer sanitario positivo de la provincia y desde luego, el primero en pasar por la UCI del Infanta Elena.

Su proceso, en principio, fue de unos síntomas típicos pero permaneció en casa con las medidas preventivas adoptadas. Esos indicios dieron paso a un progresivo empeoramiento “y era como ir bajando peldaños de una escalera porque de ahí, al hospital y dentro del hospital, a la UCI y en la UCI me tuvieron que intubar”.Para este médico internista, lo peor fue lo que sufrió su familia, “pues mi mujer ha vivido esto en soledad y cuando estaba en la UCI solo había una llamada de 10 minutos cada 24 horas”.

La semana segunda en la UCI, este facultativo estuvo intubado de manera que la mayor parte del tiempo se encontró dormido, pero “cuando me desperté tuve la sensación de que mi situación iba a ir hacia adelante para lo que quizá influyó el hecho de que me considero una persona optimista”. Desde el momento al que a Manuel le dieron el alta, “no he tenido problemas y cada día me siento un poco mejor”. Quizá su mejor medicina en estos momentos, es por fin estar rodeado de su familia, sentir su apoyo y fuerza. Además, el PCR le ha dado negativo con lo que está descartada la posibilidad de poder contagiar.

Manuel Jesús Romero es persona a la que la experiencia vivida le ha hecho reflexionar. Considera que “estamos todos viviendo en mayor o menor grado, una experiencia que ha obligado a que el mundo se pare. Eso nos ha hecho que nos planteemos nuestro orden de prioridades, lo que es realmente importante en la vida y lo que es tan solo superfluo que es solo envoltorio”. Para este facultativo del Infanta Elena, hay tres etapas fundamentales en su experiencia. En primer lugar, su primera estancia en casa en la que su deterioro era paulatino “y no se podía disimular”. El segundo momento crucial fue cuando pudo dejar la UCI y le subieron a planta “cuando pude empezar mi recuperación con mayor intimidad”. La tercera y última fase, es el “bendito confinamiento” de poder estar con los suyos en casa recuperándose.

La pandemia “además nos ha cogido a todos muy sensibles pues de un modo u otro nos afecta a todos y todos podemos caer enfermos. Afortunadamente en el caso de Huelva, la incidencia no está siendo tan grande como haber tenido que vivir situaciones como en Italia u otras zonas de España que se ha tenido que seleccionar a quién atender y eso es una tragedia”.

Otro de los aspectos con los que se ha quedado en su interior, es la atención recibida por sus compañeros: “En tu actividad profesional estás más en contacto con profesionales sanitarios como son los médicos y enfermeras y casi no te das cuenta de que hay otros profesionales como limpiadoras, celadores o auxiliares que también están ahí. Sabes que cumplen su trabajo pero tampoco hay una relación muy estrecha con ellos.

Sin embargo me he podido dar cuenta de la profundidad con la que realizan su trabajo y el ánimo y cariño que me han dado en todos esos momentos, lo que es algo vital para que los pacientes se recuperen”.Señalan que “esta pandemia ha sido como un tsunami”. Bien es cierto que en cuanto surge la enfermedad en China, “se empiezan a establecer protocolos y empezamos a leer acerca de este virus, pero es cuando la enfermedad llega a Italia, cuando ya se ven las orejas al lobo y empiezan a plantearse cambios en los hábitos. Además, el salto de Italia a España fue superrápido”.

No es que en el Infanta –este es el caso– no se supiera de enfermedades infecciosas ya que se habían estado observando con detenimiento otras que han surgido en los últimos años como el zika, la gripe aviar o la gripe A y “nunca sabes cómo estas cosas van a romper y a veces ha habido alarmismo, peor en esta ocasión nos ha superado un tsunami”. Asimismo, el también jefe de Estudios de la Unidad Docente del Infanta lamenta que no se haya dado una respuesta global a un problema que se ha globalizado, sino que parece que se ha disparado una carrera entre los países para ver quién lo hace mejor.

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