ELECCIONES EN ANDALUCÍA La Sanidad según desde donde se mire

  • Los dos partidos hasta ahora mayoritarios decidieron en las primeras horas de campaña abordar uno de los asuntos que más preocupación suscita

Lo ponen demasiado fácil. Si no fuera porque no es verdad, parecería que los jefes de campaña de los –hasta ahora al menos– partidos mayoritarios, se ponen de acuerdo en la agenda de temas a tratar en sus actos de una campaña que, superado el ligero subidón producido en su inicio, se contagia del desinterés generalizado. Ayer tocó hablar de sanidad, tema que será uno de los mantras a lo largo de los próximos quince días que nos conducirán a las elecciones en Andalucía.

Una señora que miraba con cara de haberse equivocado de día para sentarse en un banco al sol; cuatro inmigrantes con las manos en los bolsillos de su chándal que ni tan siquiera se dignaron a mirar; dos chavales fruto de las leyes educativas que cigarro en mano sí miraron, pero uno apostaría lo que fuera a que no reconocieron a ninguno de los que acompañaban al cabeza de lista pese a que uno de ellos era consejero y de Huelva y un ciclista de amarillo que daba vueltas tratando de ver qué eran aquellas voces.

Este fue el auditorio que se encontró el número uno de la lista del PSOE que inauguró una conocida costumbre electoral que consiste en buscar un buen encuadre aunque el escenario poco tenga que ver con lo que se habla. Sanidad, dependencia y empleo fueron los que ayer Mario Jiménez decidió que debían ser escuchados por los viandantes, a pesar de que estaba frente a la catedral de la Merced, no se sabe si buscando la inspiración o ayuda divina.

Su campaña es la más compleja; deben defender medidas para corregir aquello que, a su juicio, va mal, pero con el conveniente regate de no comentar que ellos son, al menos en parte, responsables de que no vaya tan bien. Jiménez, con más de una batalla electoral a sus espaldas, sabe que debe ser cuidadoso; hay que criticar al Gobierno – no en vano se ha pasado años haciéndolo– pero con la cautela de dejar claro que habla del anterior, no del que lleva poco más de cinco meses porque es de los suyos. Así, cuando soltó lo de que “hemos hecho frente al problema del paro sin recibir un duro del Gobierno”, no tardó ni dos segundos en añadir “al del PP” y dejó todo mucho más claro.

Algo así le ocurre con una de las patatas calientes de los representantes del Ejecutivo socialista; las listas de espera que, pese a que existe el convencimiento que la joya de la corona tiene el brillo marchito, se disponen a bajar. Ahora. Bueno, tampoco. Lo que ne realidad proponen es que “mientras dure el periodo de espera, el paciente estará informado en todo momento”, vano consuelo para quien busca poner remedio a sus males lo antes posible –le informen o no– y peor aún si se tiene en cuenta que es algo que ya se lleva a la práctica. Dos preguntas respondidas por la megafonía a toda la plaza –aterra pensar qué pudiera pensar aquel que vive en las inmediaciones y durmió mal anoche– y a por la siguiente.

Loles López, quien por la tarde recurrió a un campo en el que juega como local –los mayores en la ciudad en la que fue alcaldesa son un público facilito–, también aludió a la “deficiente sanidad” como uno de los asuntos en los que sabe que tiene el acuerdo general. Su campaña es más sencilla y se resume en criticar lo mal que está todo y lo bien que va a estar si ellos gobiernan.Su dardos se reparten igual y van al PSOE que ejerce las tareas de gobierno y a Ciudadanos que lo apoyó durante tres años y medio y ese cambio que “sólo puede venir” de la mano de un Juanma Moreno que hoy rinde visita a la capital y Almonte en su primera etapa onubense.

También chirría que se pidan mejoras en Andalucía que no se dan el otras partes; la equiparación salarial, los diez minutos de atención por paciente, además de apropiarse de unas manifestaciones que nacieron, no se olvide, como una reivindicación de los propios profesionales sanitarios. La cabeza de lista incluyó también la enésima imagen con un niño como uno de los iconos que nos encontraremos a lo largo de los próximos días.

En fin que si uno toma nota de los prometido, tendremos un hospital o centro de salud en cada barrio y nos operarán antes de que nos duela algo y, si no es así, siempre habrá alguien a quien echarle la culpa. Dejen pasar algunos días más de campaña y podremos comprobarlo.

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