Tensión en la reunión universitaria

"Invitar a comer es una cortesía de la UCA"

  • El representante de funcionarios en el claustro cree que "hay un porcentaje mínimo que se ha tomado a la ligera las tarjetas".

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El funcionario de la Universidad que representa a este colectivo en el claustro señaló que las informaciones publicadas sobre el supuesto derroche le parecen "un poco exageradas" y mostró su convencimiento de que la mayoría de las facturas están "plenamente justificadas".

"Yo he sido miembro de un jurado y, después de muchas reuniones y de trabajar muchísimo, el último día la Universidad nos invitó a comer", puso como ejemplo de lo que pueden ser muchas facturas de restaurantes que han aparecido publicadas y que, a su juicio, pueden ser "una cortesía" justificada.

"Si hay alguna ilegal, que se denuncie, si hay algo alegal, que se devuelva", apunta este miembro del claustro, que considera que "habrá un porcentaje mínimo de personas" que se hayan podido tomar "a la ligera" estas tarjetas.

"Ni eran tarjetas negras ni eran sobresueldos. Su destino eran funciones universitarias y sus gastos estaban sujetos a un procedimiento de contabilidad y control", defendió el rector, Eduardo González Mazo, que se detuvo ante los periodistas antes de iniciarse el claustro y, por primera vez, habló en público sobre el caso que ha zarandeado a la UCA en los últimos días. No cedió un ápice. Con un gesto sumamente serio, rozando el enfado, negó cualquier tipo de irregularidad, pero admitió que el consejo de gobierno "ha decidido ahora mirar uno por uno todos los gastos". El trabajo es complejo, ya que incluye mirar factura por factura y entrevistas con los titulares de las tarjetas. Llevará meses.

El rector no quiso señalar si se había visto sorprendido por algunos de los apuntes de facturas de estas tarjetas, puesto que "las sorpresas las tiene que manifestar un auditor y, sobre todo, luego la Cámara de Cuentas de la Junta de Andalucía". González Mazo se mueve en un territorio complicado. Sabe que hay gastos que, aunque tengan factura, son difíciles de justificar, pero ayer su estrategia era enrocarse: que se sepa, todo es correcto. Y en eso el rector no falta a la verdad. Existe un gasto, existe una factura. Ahora hay que cotejar si las facturas corresponden con las necesidades de la Universidad.

También matizó que la auditoría interna, que se encabeza como "Informe de Auditoría Interna", en la que el gabinete encargado reconoce que hubo gastos "poco oportunos y poco prudentes" es sólo un documento de trabajo, no una resolución definitiva. Una vez que la UCA ha decidido que va a dar cuenta de todos y cada uno de los gastos, se pide paciencia para conocer una resolución global.

Ayer, los alumnos pidieron tener acceso a esos datos y uno de sus portavoces reclamó "transparencia". El sindicato Ustea, a su vez, rechazó "cualquier uso no adecuado del dinero público" y exigió a la UCA "plena transparencia en las cuentas" para garantizar la existencia de "una universidad pública, de calidad, democrática y transparente".

Ustea participó en la concentración protagonizada por el movimiento estudiantil, que irrumpió ayer en el claustro de profesores. "Aunque las cuentas estén justificadas, se debe seguir el Código Ético Peñalver, que propugna una conducta ética entre los miembros de la universidad, y que fue aprobada por el propio claustro universitario el 29 de noviembre de 2005", argumentó el sindicato.

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