TECNOLOGÍA

Qué es el smishing y cómo protegernos si sufrimos un ataque

Un joven consulta su teléfono móvil Un joven consulta su teléfono móvil

Un joven consulta su teléfono móvil / AGENCIAS

¿Ha recibido un SMS y no identifica al remitente o le resulta extraño que dicho remitente se dirija a usted en ciertos términos? Intente no abrirlo para evitar mayores problemas. Podría tratarse de una acción de smishing por parte de ciberdelincuentes ¿Que qué es el smishing? Simple y llanamente una técnica utilizada para engañar a los usuarios de telefonía móvil haciéndose pasar por alguien que no es para acceder a sus datos personales o bancarios. Y una técnica que, en estos momentos en los que el SMS está cada vez más en desuso, está aumentando en número de casos, debido, sobre todo, a su gran capacidad viral en caso de conseguir engañar a alguna persona.

Los ganchos pueden ser varios y de lo más variopintos. Pueden informarte de una supuesta ayuda económica del Estado para hacer frente al COVID-19, prometerte que has sido el ganador de un fabuloso premio o asegurarte que el paquete que estás esperando está llegando o ha sufrido algún tipo de percance. Al final el paquete no llega y el percance te lo produce el acceder a lo que te propongan a través del SMS.

¿Cómo podemos protegernos del smishing?

Tal y como ocurre con el casi todo este tipo de fraudes la mejor manera de protegernos es algo tan fácil de decir como difícil de ejecutar en algunas ocasiones: usar el sentido común. Actuar a impulsos como si estuviéramos dándole a 'Me gusta' en nuestras redes sociales favoritas o dándole al ok sin leer los términos que aceptamos como ocurre varias veces cuando navegamos por Internet no nos ayudará en nuestro objetivo de evitar problemas con los ciberdelincuentes. Desde el punto de vista técnico los expertos enumeran algunas cuestiones a tener en cuenta para identificar y protegernos del smishing:

  • Desconfiar de remitentes desconocidos o de mensajes extraños por parte de una persona a la que no asociarías ese tipo de contenido.
  • Desconfiar de promociones, cupones o concursos. Nadie te va a regalar nada porque sí, y mucho menos te va solicitar según qué datos para que esa premio termine de formalizarse. Seguramente el premio para ellos seas tú.
  • No facilitar nunca información personal. Ni bancos, ni seguridad social, ni el colegio de vuestros hijos, ni correos, ni la entidad que nos debe hacer la reparación del gas nos pedirá datos personales directamente por un SMS.
  • Pensar antes de cliquear. Se acabó eso de darle al botoncito sin ser consciente de lo que se está pulsando. Primero pensar y después actuar. Primero comprobar que nuestra fuente tiene una dirección segura en https:// o acudir a páginas oficiales para contrastar lo que nos informan
  • Prohibido descargar cualquier tipo de archivo adjunto que nos faciliten. Con casi total seguridad será la fuente de contagio del dispositivo. Y el principio de nuestros problemas para recuperar la normalidad en nuestro dispositivo.
  • Utilizar contraseñas complicadas de descifrar, con números, símbolos, mayúscula y minúsculas, y si es posible acceder al sistema de doble verificación para proteger con mayor fiabilidad aún nuestras cuentas. 

¿Qué podemos hacer si somos víctimas de un smishing?

¿Y si a pesar de todos estos consejos tenemos la mala fortuna de que en un descuido caemos y somos víctimas de smishing? Si creemos que se ha vulnerado la seguridad de nuestras cuentas, lo primero es cambiar rápidamente todas nuestras claves de acceso a fuente de información delicada en aplicacions y/o cuentas bancarias, correo electónico, redes sociales. También sería recomendable denunciar los hechos ante la Policía o Guardia Civil, acumulando cuantas pruebas y datos puedas recabar de ese smishing, e informar del caso en la puedes acudir a la Oficina de Seguridad del Internauta.

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