sanidad

"Es terrible que el 32,1% de los niños españoles tengan problemas de peso"

  • El cardiólogo Valentín Fuster lamenta que no hay una "educación constructiva"

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Para el reconocido cardiólogo Valentín Fuster es "terrible" que el 32,1 % de los niños en España de entre 7 y 13 años tenga obesidad o sobrepeso, un "gran problema" cuya solución pasa por la educación desde edades tempranas para conseguir "morir joven lo más tarde posible". El director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), subraya que no se puede decir que en esta materia "las cosas en España anden muy bien" sino que "andan muy mal". No es un problema que ocurra sólo en España, es "global" porque no hay una "conciencia clara" ni "una educación constructiva" desde pequeños de que la salud es una prioridad, a pesar de que el 75 % de los problemas de exceso de peso en los adultos "empieza en la edad infantil".

España, con un 32,1% de los niños entre 7 y 13 años con sobrepeso y obesidad, ocupa el quinto puesto de Europa, por detrás de Grecia, Italia, Malta y Chipre. Portugal ocupa el sexto lugar. "Una obesidad de un 32% es un porcentaje altísimo, son cifras realmente terribles", abunda Fuster, que advierte de que el número de muertes de adultos por causas cardiovasculares ha empezado a aumentar en los últimos tres años. Y eso que en los últimos quince la mortalidad había bajado debido en parte a las nuevas tecnologías, las unidades intensivas, los desfibriladores o los stents para los infartos.

Hay que mentalizar a edades tempranas de que hay que morir joven lo más tarde posible"

Algunas de las causas de las altas tasas de exceso de peso, según su opinión personal, tienen que ver con que vivimos en una sociedad que "sólo funciona con gran rapidez y mucho estrés, donde no hay tranquilidad ni física ni mental y no hay tiempo de cocinar en casa". "Nuestras abuelas se pasaban dos horas cocinando", recuerda el también director del Instituto Cardiovascular del Mount Sinai Medical Center de Nueva York, que señala que ahora no se dispone de ese tiempo.

Fuster también apunta a la calidad y a la cantidad de lo que se come. "La cantidad es muy importante; cuando empezamos a pensar en calorías, piensas durante diez días y luego te olvidas, cuando piensas en cantidad es mucho más fácil. Les digo a mis pacientes que en vez de comerse un plato entero se coman la mitad, es más fácil de entender que recordar todas las cifras de calorías", reflexiona.

La "única clave" para una vida larga y sana es la educación desde la infancia y mentalizar a esas edades tempranas de que hay que "morir joven lo más tarde posible". A su juicio, no existe una cultura de que el niño tenga que ser educado "intensamente" en esta materia: "Lo que existen son eslóganes, pero no una cultura".

Precisamente, Fuster creó hace unos años la Fundación SHE con el objetivo de mejorar la salud integral en la población, con especial énfasis en los menores.

En opinión del cardiólogo, no es suficiente con sacar los snacks o las bebidas azucaradas de las escuelas: "Esas medidas están bien pero me parecen poca cosa, hay que entrar con los pequeños de manera más intensa", incide Fuster.

El ejercicio también juega un papel muy importante. De hecho, es "la puerta de entrada por la que mucha gente empieza a tomarse en serio su salud" y desde su fundación, entre otros proyectos, se trabaja en la importancia de éste y en cómo preparar las emociones para que cuando los niños sean mayores y se les presente el tabaco y las drogas "sepan decir que no".

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