golfo de cádiz

El sector pesquero denuncia que con la nueva normativa trabajarían "4 meses"

  • Los pescadores se manifiestan en Huelva para llamar la atención de las administraciones y exigen una alternativa antes del 1 de enero para faenar durante todo el año 2019

Un momento de la manifestación de ayer del sector pesquero en la Plaza de la Constitución. Un momento de la manifestación de ayer del sector pesquero en la Plaza de la Constitución.

Un momento de la manifestación de ayer del sector pesquero en la Plaza de la Constitución. / josué correa

La aplicación en 2019 de un nuevo reglamento comunitario que atañe al sector pesquero del Golfo de Cádiz provocaría que "trabajaríamos 4-5 meses y eso en una empresa familiar es totalmente inviable", según la previsión del presidente de la Asociación de Armadores de Punta del Moral, Alonso Abreu. Tan sencillo como que "una política pesquera que en la realidad provoque que no pesquen 130 barcos durante siete meses al año creo que no tiene ningún sentido", piensa Abreu.

A raíz de la nueva normativa que entrará en vigor el 1 de enero, la Asociación de Armadores de Punta del Moral se manifestó ayer en Huelva con la presencia también de pescadores de Isla Cristina y las Asociaciones de Armadores de Isla Cristina y Lepe, con vistas a llamar la atención de las administraciones. "Apoyamos el trabajo de la Secretaría de Pesca pero sí exigimos que antes del 1 de enero tengamos una alternativa y que estemos durante todo 2019 pescando". La reivindicación del sector es que las administraciones saquen una regulación antes de final de año, o al menos, "que aunque se agote alguna especie haya una alternativa".

Como ha salido a la luz esta semana, el sector pesquero rechaza el reglamento europeo 1380/2013, en su artículo 15, por el cual las embarcaciones tienen que llevar a puerto todo lo capturado, de manera que no se permite la práctica de descarte de aquel pescado que no cumple la talla o que no tenga valor comercial. "Nos vamos a ver obligados a traer especies que no tienen valor comercial o que tienen una talla más baja de la legal y además se nos prohibe la comercialización para consumo humano directo", explica Abreu. Una cuestión que no entiende el sector, ya que se ve obligado a pescar especies "que antes no traíamos y encima no nos va a dar ningún rendimiento económico". Abreu tampoco comprende "cómo se puede desperdiciar los recursos pesqueros para empresas que gratuitamente se van a llevar ese pescado". Desde el punto de vista del presidente de la Asociación de Armadores de Punta del Moral, la normativa es más aplicable a grandes empresas que "en nuestro caso", ya que el pescado que "desperdiciamos o devolvemos al mar es mínimo". El sector prevé que en el mes de mayo ya estén todos parados porque "en el momento que una especie agote su cuota tenemos que parar de pescar toda la flota", cuando en la modalidad de arrastre "normalmente nuestro trabajo lo realizamos hasta la parada biológica de septiembre y luego en noviembre comenzamos a pescar otra vez", apunta Abreu.

En la manifestación de ayer también estuvo presente el presidente de la Confederación Española de Pesca (Cepesca), Javier Garat, quien apunta que "se nos acerca lo que hemos denominado como la tormenta perfecta. Tenemos por una lado la entrada en vigor de la obligación de desembarque; tenemos la obligación reflejada en la Política Pesquera Común de tener las poblaciones de peces en rendimiento máximo sostenible en el año 2020 -cosa que según los científicos es imposible de cumplir para todas las especies-; y el Brexit que genera mucha incertidumbre entre los pescadores". En definitiva, "una serie de normativas que nos llevan al desastre y que o se cambia o los armadores y pescadores van a sufrir muchísimo el año que viene".

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