Señor Imbroda, Educación se escribe con mayúsculas

Las cosas que pasan en una Consejería de una Comunidad Autónoma cuando los consejeros y los cargos de confianza políticos de aquellos ni tienen idea de sus cometidos y, lo más importante, ni les importa. Gobernados por la mentira, los ciudadanos perjudicados se encuentran en un claro estado de indefensión.

Y en la Consejería de Educación de Andalucía, hace solo unos días, ha ocurrido un ejemplo claro de agravio comparativo. Veamos, hace solo unas semanas se ha celebrado el proceso de las oposiciones al Cuerpo de Maestros. Algunos opositores de la especialidad de Primaria han visto mermados sus derechos fundamentales cuando han comprobado que tenían un cero en el segundo ejercicio (prueba oral). Y esto se debe a que el pasado 17 de junio de este año, se hicieron públicas las penalizaciones de los criterios de corrección.

Las pruebas comenzaron tan solo unos días después de la publicación de esas penalizaciones. Hasta aquí todo claro. Pero resulta, que en la especialidad de Primaria unos tribunales han tenido en cuenta esas penalizaciones y otros no.

Hasta entre ellos ha habido disconformidad de criterios. Unos aplican la dichosa penalización del -10 en la programación de Primaria y otros no la aplican. Aquí y en Pekín eso se llama agravio comparativo.

Cual es la realidad, que probablemente el señor consejero no tenga ni idea de esto, y sus puestos políticos de confianza tampoco. Pero sí hay muchos opositores perjudicados por este hecho. Omar Jayyam (1048-1131) fue un poeta y matemático persa. Jayyam escribió, entre otros, su libro Álgebra, pero desaconseja su lectura a quienes no conozca los Elementos y los Datos de Euclides, así como los dos primeros libros de las Cónicas de Apolonio. Resulta indispensable un estudio previo antes de afrontar un asunto de materia sensible.

Se ha producido un claro ejemplo de agravio comparativo (unos tribunales han aplicado las penalizaciones y otros no, no debemos olvidarlo). Los opositores afectados deben emprender acciones urgentes. Tienen dos argumentos: el agravio comparativo y ¿por qué no se ha tenido en cuenta en las penalizaciones la asignatura específica Valores Sociales y Cívicos?

La burocracia de la administración educativa está falseando la realidad. Educación y Cultura deben ser los pilares de nuestra sociedad. Pero esos pilares precisan de sólidas estructuras, de educación de verdad y los tecnócratas de la palabrería no son educación. Señor Imbroda, Educación se escribe con mayúsculas. Siempre.

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