Celebración El Rocío refuerza su seguridad este fin de semana con motivo de la celebración de la Candelaria

Tratar la depresión

Es frecuente en Atención Primaria y primera causa de atención en Psiquiatría

Más que sentirse triste o tener un mal día, la depresión es un trastorno mental caracterizado por un bajo estado de ánimo y sentimientos de tristeza, asociados a alteraciones del comportamiento, del grado de actividad y del pensamiento. El Dr. Luis Agüera, psiquiatra en el Hospital Universitario 12 de Octubre, destaca que supone una de las patologías más frecuentes en Atención Primaria y es la primera causa de atención psiquiátrica y de discapacidad derivada de problemas mentales.

Melancolía, ira, sensación de vacío, cansancio extremo o pérdida de interés en realizar diferentes actividades, son solo algunos de los síntomas de la depresión. Son las mujeres y las personas menores de 45 años quienes más la sufren, aunque puede darse en personas de cualquier edad. Salvo algunos casos de depresión asociada a enfermedades orgánicas (enfermedad de Parkinson o tuberculosis), la depresión se produce generalmente por la interacción de unos determinados factores biológicos (cambios hormonales, alteraciones en los neurotransmisores cerebrales como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina, y componentes genéticos), con factores psicosociales (circunstancias estresantes en la vida afectiva, laboral o de relación) y de personalidad (sus mecanismos de defensa psicológicos).

Existen diferentes tipos. Por una parte, la depresión mayor, tiene un origen biológico; es decir, con un mayor componente genético. La depresión reactiva, está causada por una mala adaptación al contexto y los eventos estresantes. Otro tipo es la distimia que, relacionada con el estrés prolongado, es un cuadro depresivo menos intenso pero más prolongado y más discapacitante que los anteriores. Por último, la depresión enmascarada se presenta con molestias orgánicas o somatizaciones.

El Dr. Agüera asegura que encontrarse en un momento determinado más triste o con el estado de ánimo más bajo no es suficiente para un diagnóstico. Para eso, es preciso que la intensidad de los síntomas, su duración y la incapacidad que generan, sean de una entidad suficiente como para afectar el adecuado funcionamiento de la persona. Es necesaria una entrevista diagnóstica, el descarte de enfermedad orgánica y las pruebas de psicodiagnóstico.

En cuanto al tratamiento ideal de la depresión dependerá de las características específicas del subtipo de depresión y será, como siempre, personalizado, por lo que es fundamental una adecuada relación médico-paciente. Básicamente, el tratamiento se compone de psicoterapia y farmacoterapia.

Con la psicoterapia se ofrece seguridad, comprensión y apoyo emocional; se intentan corregir los pensamientos distorsionados; se consigue la participación del paciente en el proceso curativo y se enseña a prever las recaídas. El tratamiento farmacológico se basa en antidepresivos, ansiolíticos y fármacos coadyuvantes, como hormonas tiroideas o el litio.

El tratamiento electroconvulsivo se realiza en algunas circunstancias, bajo control anestésico y miorrelajación. Es una técnica segura y sus efectos secundarios sobre la memoria son habitualmente leves y transitorios.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios