Martina Klein - Modelo

"Pesar a una modelo como si fuera ganado es irrespetuoso"

  • Esta argentina llegó a nuestras pasarelas para convertirse en una de las mejores modelos del panorama nacional, junto a Nieves Álvarez e Inés Sastre.

Se la reconoce a primera vista por su gran sonrisa y su melena rubia. Pero Martina es mucho más que una cara bonita. Su conciencia la ha llevado a colaborar con V&T y The Lab Room, que han creado un kit de productos de belleza que destinará todos sus beneficios para ayudar a la Asociación Española Contra el Cáncer en su lucha contra esta enfermedad .

-Acaba de presentar una línea de productos solidarios en colaboración con V&T. ¿Qué le ha llevado a embarcarse un proyecto de estas características?

-El hecho de que me inviten a crear este kit de productos es una experiencia única. Pero lo mejor es que con su venta podemos ayudar a convivir con el cáncer de mama y a sobrevivirlo.

-¿En qué consiste el programa Mucho x Vivir de la Asociación Española Contra el Cáncer?

-Es un plan de apoyo integral a la mujer diagnosticada de cáncer de mama, con el fin de conseguir una buena adaptación a la enfermedad, a los tratamientos y mejorar su calidad de vida. Este servicio de ayuda a las familias ofrece asesoramiento ante el diagnóstico y los tratamientos, apoyo psicológico u orientación en la búsqueda de recursos sociales, así como recomendaciones para un estilo de vida saludable.

-Liz Hurley es el rostro de Estée Lauder en la lucha contra el cáncer de mama. ¿Crees que la colaboración de celebrities ayuda a que estas iniciativas tengan una mayor repercusión?

-Estoy convencida que un rostro conocido puede hacer que el mensaje llegue a mucha más gente. Además, estas campañas vienen a decir que por muy poquita que sea la ayuda, ésta resulta efectiva. Muchas veces, por desinformación y falta de tiempo, el ciudadano de a pie no sabe como colaborar. Iniciativas de este tipo demuestran que ayudar no requiere de grandes esfuerzos.

-Jesús del Pozo se ha sumado a esta lucha con su último desfile en Cibeles. En él, las modelos lucían pelucas en solidaridad con quiénes las llevan a diario para ocultar los efectos de la quimioterapia. ¿Cree que la industria puede contribuir a regalar ilusiones a estas mujeres?

-La moda, como expresión artística está cargada de mensajes potentes, pero como el resultado es meramente estético, estos no suelen salir a la luz. Solo el artista sabe lo que sintió al hacer su obra. Una de las grandes finalidades de esta industria es darle herramientas a la mujer para que sea coqueta, y eso, bien interpretado, potencia su autoestima, que es una pieza vital para la prevención y la lucha contra esta enfermedad.

-La dirección de la Fashion Week madrileña tiene su propia guerra para evitar la anorexia y la bulimia nerviosa. ¿Qué opina de que las modelos tengan que pesarse para poder desfilar en Cibeles?

-Estoy de acuerdo con el fin: luchar contra la anorexia, pero no en la forma en que lo hacen. Pesar a las modelos como si fueran ganado me parece una falta de respeto. Hay otras formas de percibir si la modelo en cuestión vende o no salud. A la báscula se la puede engañar y no todas las osamentas pesan igual. En cambio una imagen vale más que mil números.

-¿Cree usted que los diseños que se ven sobre las pasarelas y el tallaje estándar que emplean los diseñadores influye directamente en los comportamientos alimenticios de las jóvenes?

-Si voy a una tienda y el jersey o el pantalón de la 42 me sienta mejor que el de la 38, me lo compro y punto. Darle demasiada relevancia al número de la etiqueta hace que sea más importante el qué dirán, que el qué pensamos nosotras de nuestro aspecto, que es lo realmente cuenta. Quienes disfrutamos con la moda tenemos que saber interpretar las propuestas, y no ser tan borregos como para tomarnos todo al pie de la letra.

-Felicity Huffman, en su papel de 'mujer desesperada', se queja de que una madre trabajadora lo tiene muy difícil para ir bien arreglada. Usted, que también se ha dejado seducir por la maternidad, ¿mantiene esta teoría?

-Sería agotador estar siempre perfecta. Creo el uniforme de una 'mami' trabajadora tiene que ser cómodo, pero tenemos herramientas y un buen fondo de armario como para poder estar arregladas en un momento si es necesario. Tenemos que ser súper woman y lo somos casi siempre. A mí me resulta estimulante, aunque reconozco que a veces es agotador.

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