Juan Ramón Jiménez

Soledad González Ródenas recibe en Moguer el Perejil de Plata de la Fundación Z-JRJ

  • La investigadora catalana es considerada la máxima especialista actual en el Nobel moguereño

Foto de familia de la premiada con autoridades, representantes de la Fundación y amigos. Foto de familia de la premiada con autoridades, representantes de la Fundación y amigos.

Foto de familia de la premiada con autoridades, representantes de la Fundación y amigos.

Carmen Hernández-Pinzón ha hecho un esfuerzo personal muy especial para estar esta tarde en Moguer, para la entrega del Perejil de Plata. La sobrina-nieta de Juan Ramón Jiménez, y portavoz de sus herederos, lo ha hecho encantada, “felicísima”, por acompañar a Soledad González Ródenas y contribuir con su presencia al reconocimiento que le tributa la Fundación Zenobia-Juan Ramón a la investigadora. Dice Hernández-Pinzón que Soledad pertenece a “mi familia juanrramoniana”, la que integran “amigos de verdad”, con los que mantiene una relación de “casi 30 años” en ese cometido común de profundizar y divulgar la vida y obra del Nobel moguereño.

Confiesa González Ródenas, acostumbrada a bucear entre los archivos de Juan Ramón durante esas tres décadas, que la concesión del máximo reconocimiento anual de la Fundación provocó en ella algo de vértigo. “No lo esperaba, la verdad. Fue para mí un momento de reflexión sobre todos los años que llevo investigando, de los que no he tenido consciencia hasta ahora”.

Hay mucha “satisfacción” en la profesora catalana y por eso este acto de entrega del galardón lo ha aprovechado para mostrar su gratitud de forma pública y abierta. “Estoy muy agradecida al pueblo de Moguer, a su Ayuntamiento, a la Diputación, a la Cátedra JRJ, a los herederos y muy en particular a Carmen Hernández-Pinzón, a quien debo agradecer su ayuda constante, y para quien parte del premio es también de ella”.

Soledad desconocía su presencia en Huelva y la sorpresa se la llevó al mediodía, cuando pronunciaba una conferencia en la Universidad de Huelva, la primera de un ciclo, Juan Ramón cara a cara, creado con la Cátedra JRJ. Ella se ha encargado de abrir esta nueva línea de divulgación con una charla sobre la relación del poeta moguereño con la literatura clásica española. Y por la tarde ha asumido todo el protagonismo en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Moguer para recibir el Perejil de Plata 2018.

La profesora se dirige al público tras recibir el galardón. La profesora se dirige al público tras recibir el galardón.

La profesora se dirige al público tras recibir el galardón.

“En pocas ocasiones, este galardón que hoy vamos a entregar ha estado tan justificado”, ha afirmado el alcalde y presidente de la Fundación, Gustavo Cuéllar. “Tengo la seguridad de que el propio Juan Ramón se hubiese sumado a este reconocimiento que hoy le tributamos a esta gran mujer, excepcional investigadora, considerada por todos los especialistas nacionales e internacionales como uno de los grandes referentes en la obra del andaluz universal”.

El apunte hecho por Cuéllar es compartido totalmente por Carmen Hernández-Pinzón. Más allá de considerar “merecidísimo” el reconocimiento a la investigadora, lo une a la edición pasada, en la que se premió al hispanista Michael P. Predmore, poco más de un mes antes de su fallecimiento, para asegurar que el Perejil de Plata nunca encontró a más merecidos destinatarios.

La profesora es responsable de brillantes ediciones de la obra de Juan Ramón Jiménez

“Es absolutamente seguro que Soledad González Ródenas es la máxima experta en Juan Ramón Jiménez, a cuyo estudio se ha entregado en cuerpo y alma, realizando trabajos impecables. Hace una difusión tremenda, viaja constantemente al extranjero y se ha especializado en distintos campos, que ha posibilitado una edición magnífica de Guerra en España o un gran trabajo con las entrevistas”.

La profesora asegura que, a pesar de esa mirada atrás al recibir el reconocimiento, tiene aún la necesidad, el deber, casi, de seguir profundizando en la obra de Juan Ramón Jiménez. “Tiene una bibliografía inmensa y hay mucho trabajo por hacer, por rescatar obras, publicar inéditos o completar investigaciones”.

Gustavo Cuéllar ha recordado la coincidencia este año del centenario de Eternidades, “otra de las obras cumbres de Juan Ramón”, con este premio a una investigadora que ha propiciado del poeta “magníficas recopilaciones y ediciones de algunas de sus mejores obras”.

“Ese afán de revisión permanente y exhaustiva de su obra en busca de la poesía pura que caracterizó siempre a Juan Ramón -asegura el alcalde moguereño- parece tener continuación con la labor desarrollada durante los últimos años por la doctora González Ródenas, cuyo trabajo incansable, ilusionado y comprometido nos ha permitido acercarnos de una manera más lúcida y cercana a la esencia poética de nuestro Nobel”.

Ahora Soledad, confiesa, mira a la prosa crítica del poeta, a sus conferencias, a “sus textos para ser pronunciados en público”, a “la imagen pública que quería dar en sus intervenciones”. “Nunca hablaba de sí mismo”, explica, y salvo alguna excepción muy puntual, nunca recitaba en público sus propios poemas; prefiere hablar de la función de la poesía, su problemática, su realidad social”.

Y con esa incansable mirada a la obra de Juan Ramón, ahora consciente del paso del tiempo y de la necesidad de aprovechar al máximo el que dispone para conocerla mejor y darla a conocer, la profesora ha llenado su intervención de gratitud, localizada, sobre todo, en Moguer, “un pueblo muy importante para mí, en mi vida, en mi trayectoria”.

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