En el Titán

La misa votiva de la Inmaculada

  • La parroquia de la Concepción contaba con prerrogativa pontificia para cultos solemnes a su titular

Los primeros datos de la iglesia de la Concepción de Huelva son de 1515. Los primeros datos de la iglesia de la Concepción de Huelva son de 1515.

Los primeros datos de la iglesia de la Concepción de Huelva son de 1515. / E.J.S.

La devoción inmaculista de Huelva queda bien representada en la parroquia a la que da título, que se pone en marcha en 1515 con la donación de unos terrenos para levantarla. Así, Huelva se convierte en una de las primeras poblaciones españolas en secundar la creencia concepcionista.

De alguna forma, refleja la implicación de la ciudad al darle nombre a su segunda parroquia. A lo largo del tiempo serán muchas las muestras concepcionistas de los onubenses, nombrada el 20 de abril de 1586 Patrona del Consejo. A mediados del siglo XVI ya contaba con hermandad propia, recuperada en la actualidad, desde 2004.

Esa vinculación se verá reflejada más tarde en el Voto de Sangre que la ciudad de Huelva realiza en 1653, se recogía así la aclamación popular que existía en las calles en la defensa inmaculista. El 21 de septiembre de aquel año, el cabildo secular de la villa cumplió el Voto de Sangre, por el que se obligaba a defender la Pureza de María, en el altar mayor de la iglesia de la Merced.

Un voto renovado ese mismo día pero de 2003, en el mismo lugar, promovido por la Comisión del Monumento a la Inmaculada Concepción, que al año siguiente recuperaría el triunfo inmaculista en el hermoso monumento que en la actualidad se levanta en el corazón de la ciudad de Huelva.

A lo largo de la historia se vivirán numerosos acontecimientos que vuelven a demostrar esa cercanía a la devoción a la Inmaculada Concepción. Uno de estos acontecimientos tiene lugar tras la proclamación dogmática de la Inmaculada Concepción por bula de Pío IX de 8 de diciembre de 1854. A las celebraciones propias del pueblo se dio toda la solemnidad a este acontecimiento inmaculista.

Así el 17 de junio de 1855 se celebraron funciones religiosas en las dos parroquias, en la Concepción y San Pedro. En la Concepción se celebró, además hubo procesión de la imagen de la Purísima con ocasión de tan fausto acontecimiento.

En acontecimiento tan importante para la provincia de Huelva como es la creación de la Diócesis se piensa, en 1954, en la Inmaculada Concepción como Patrona. Así lo obtiene el primer obispo Pedro Cantero Cuadrado de la Santa Sede, por bula de 14 de junio de 1954.

Un expediente de 1890 da fe de los documentos pontificios de esta celebración

La Inmaculada está presente en innumerables hechos importantes de la ciudad, el convento de las Hermanas de la Cruz está dedicada a Ella, lo mismo que el Seminario Diocesano. Mientras el pueblo siempre la tuvo en sus oraciones como lo demuestran numerosas fundaciones de misas dedicas a a la Inmaculada Concepción de las que se tiene testimonio documental desde el siglo XVII. Esa devoción se traduce en el hecho de que en la parroquia de la Concepción el suyo fuese uno de los altares privilegiados.

Conocemos, igualmente, que se celebraba una misa votiva todos los sábados del año con prerrogativa pontificia. La pérdida del Archivo de la parroquia, por el asalto y quema del templo en los disturbios de la Guerra Civil, nos ha privado de la posibilidad de conocer mucho de su historia.

Sin embargo, por expedientes existente en el Archivo Diocesano de Huelva se sabe hoy de la celebración de una misa votiva que se celebraba todos los sábados en la iglesia de la Concepción en honor de la Santísima Virgen.

Esto se conoce gracias a un expediente instruido en 1890. El 19 de septiembre de aquel año, el coadjutor de la Concepción, Francisco Cano, plantea unas pregunta al gobernador eclesiástico del Arzobispado de Sevilla sobre el desarrollo de la misa votiva de la Virgen en los sábados de rito doble.

Las cuestiones que trasladan al maestro de ceremonias de la Catedral de Sevilla eran referentes a la mejor celebración de la misma.

Lo que más importa ahora es que gracias a este expediente se conoce aquel privilegio hoy olvidado, ya que el arcipreste de Huelva lleva a la cancillería del Palacio Arzobispal, el 13 de octubre de 1890, “los documentos pontificios que se conservan en este archivos de la Concepción y expuestos los antecedentes del privilegio de la misa votiva de la Santísima Virgen”. Testimonio clave para recuperar hoy día esa misa votiva de los sábados en la parroquia de la Inmaculada Concepción, que tenía el suyo como un altar privilegiado por Roma.

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