José Gómez, pasajero de Huelva en el Alvia, recibe el alta tras el accidente de Adamuz: "Sentí miedo por mis hijas, se me hizo eterno"

Así lo expresa Gómez, que viajaba con dos hijas y dos yernos, en un vídeo difundido por el hospital cordobés en el que detallado que, además, "las maletas se caían" de los portaequipajes y "llegó un momento en que" se escuchó "una explosión"

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José Gómez Prieto, uno de los heridos del accidente de Adamuz, sale del Hospital Reina Sofía.

El onubense José Gómez Prieto, uno de los pacientes que ha permanecido ingresado en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, primero en la UCI y posteriormente en planta, tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) que se ha saldado con 45 fallecidos y más de un centenar de heridos, ha recibido este martes el alta médica y ha recordado que "íbamos tan tranquilos" cuando el tren empezó "a hacer unos ruidos enormes, unos movimientos, parecía que estábamos en una coctelera".

Así lo expresa Gómez, que viajaba con dos hijas y dos yernos, en un vídeo difundido por el hospital cordobés en el que detallado que, además, "las maletas se caían" de los portaequipajes y "llegó un momento en que" se escuchó "una explosión, pero creo que eso era que se fue la luz". A partir de ahí, "yo creo que cerré los ojos por algo de protección", mientras que "estaban las maletas por encima de las personas, las personas quejándose, que si llamar a tal número para informar de lo que estaba pasando".

Tras recibir el alta hospitalaria, José Gómez Prieto, que ha regresado a su domicilio, en Huelva, ha manifestado que "no sé qué tiempo pasaría" pero "a mí se me hizo eterno" hasta que "empezaron a llegar bomberos, la Guardia Civil y un médico a inspeccionar los casos más graves para poderlos sacar antes". En su caso, a la hora de salir del vagón, "me llevaron como en una procesión porque no me dejaron poner un pie en el suelo".

"Sentí miedo porque era una situación que ya empezábamos a entender pero no sabíamos nada más", ha recordado Gómez, subrayando que "sentía miedo por mí y por mis hijas" y cuando "empecé a escuchar las voces de esas personas, mis hijas, ya me tranquilicé un poquito", aunque "no me podía mover, pensaba moverme y ya me estaba doliendo". "No hay nadie a quien no le tenga que dar las gracias y estar agradecido", ha añadido.

Trato inmejorable del Hospital Reina Sofía

Respecto al alta hospitalaria ha remarcado que es un día de alegría, "no por la falta de buen trato, sino porque mis problemas van evolucionando y eso es buena señal". "No sé cómo se está en el paraíso, pero aquí, si no se está como en el paraíso, poco le falta", ha dicho Gómez, quien ha agradecido la atención de "todo el personal" del Hospital Reina Sofía de Córdoba, que le ha dado "un trato inmejorable".

Con relación a los familiares que viajaban con él ha detallado que una de sus hijas "está bien" pero con "dos costillas rotas" y el "tobillo fisurado", mientras que a la otra la "han operado de la tibia y el peroné". Por su parte, uno de sus yernos salió "magullado", mientras que el segundo salió "mas mal parado", pues "tenía una lesión de corazón, hematoma, le tuvieron que quitar la sangre, y también problema del pulmón y costillas" después de salir "por la ventana. Va evolucionando y va mejor, creo que está en planta", ha recalcado.

Para concluir, José Gómez, que pronto se reunirá con una de sus hijas, ha afirmado que lo que quiere es "abrazarla y darle un beso" e "intentar de adaptarnos a esta nueva vida y hacer las cosas como mejor nos interesa hasta ir recuperándonos".

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