Entrevista a Yejin Jeong

"En Corea es impensable tomarte una cerveza e irte a trabajar"

  • Esta estudiante surcoreana del Basque Culinary Center se formó en Cádiz antes de dar el salto para crear su futuro concursante. Este jueves participa en la final de Cinco Jotas Cooking Challenge

Yejin, concursante coreana-gaditana del Cinco Jotas Cooking Challenge Yejin, concursante coreana-gaditana del Cinco Jotas Cooking Challenge

Yejin, concursante coreana-gaditana del Cinco Jotas Cooking Challenge

Yejin sintió de adolescente su vocación por formarse en la gastronomía española y eligió Cádiz por lo bien que le hablaron de la ciudad en su Corea del Sur natal. Esta estudiante del Basque Culinary Center disputa el jueves la final del Cinco Jotas Cooking Challenge. A su lado tendrá a una concursante de MasterChef, Luna, para elaborar su versión dulce del pan tumaca con el jamón andaluz Cinco Jotas. El dulce renacimiento de Cinco Jotas es el título de su receta que aspira al premio final de 5.000 euros.

–Antes del Basque Culinary Center se hizo gaditana.

–Llegué sin saber siquiera decir “hola”. Fue mi ciudad para aprender español. Estuve casi dos años, del 2017 y 2019. Me gustaba ir a la Escuela de Idiomas, estar con los amigos de tapas y en La Caleta y entrar en tantas tiendas de comida.

–¿En Corea le surgió la pasión por España?

–Pero allí las cosas de España no saben igual. Es como si trajéramos a España productos de Corea. Yo quiero ser cocinera y tener mi propio restaurante. O lo abro en España o en Alemania.

–¿Y cómo es la cocina que le gustaría elaborar en su restaurante?

–Me gusta la fusión, la comida vegetariana con base coreana y estilo español.

–¿Qué nos recomienda probar cuanto de su país?

–Yo os propondría probar y hacer el bibimbap, es un plato de verduras, cocidas o crudas, con arroz, huevo, carne asada. Es un plato muy completo.

"Yo quiero ser cocinera y tener mi propio restaurante. O lo abro en España o en Alemania"

–¿Y de la cocina de España con qué se queda?

–Me encanta el arroz negro, calamar, alioli. Tanto para cocinarlo como para comerlo. Me enseñó cómo hacerlo un amigo.

–¿Qué plato no dejaría de comer?

–El jamón ibérico y de postre, churros bien calentitos con chocolate. No pararía de comer churros.

–¿Cómo son los churros en Corea?

–No tienen nada que ver con los churros de Cádiz. Antes de venir a España yo sólo podía tener cierta idea de cómo es su gastronomía. Me atiborré de libros vídeos, documentales.

–¿Le marcó mucho?

–Era mi sueño. Cuando empecé a cocinar tenía 12 años y vi documentales de España y supe que ese era mi futuro.

–¿Somos muy diferentes a los coreanos?

–Aquí se vive muy bien. Con la comida de calle, las tapas, las cervecitas. Hay mucha libertad. En Corea no es así. Es impensable tomarte una cerveza y después irte a trabajar. No piensan así. Cuando acabe la pandemia hay que mantener esos buenos hábitos en España. En Corea los horarios son estrictos. No hay tiempo libre. Aquí a cualquier hora te relajas y te tomas una cerveza.

–¿Ha sufrido mucho con los cambios por la pandemia?

–Sí, como todos. Me da tristeza ver cómo está ahora San Sebastián.

–¿Cómo trabajó su receta del Cinco Jotas Challenge?

–Pensé en algo muy popular como el pan tumaca y versionarlos, con masa de macarons, panko para una textura tostada y relleno de de mermelada con tomate cherry. Ha sido un mes practicando e investigand

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