juan ignacio reales. presidente de la hermandad Matriz

"Doñana y El Rocío son dos santuarios, uno de la naturaleza y otro de la Virgen"

  • La celebración del Año Jubilar y el Centenario de la Coronación marcarán el final de su mandato

  • Es muy probable que en la salida extraordinaria de septiembre la Señora vuelva a ir sin palio

El presidente de la Matriz de Almonte, Juan Ignacio Reales, ante el altar de la Virgen del Rocío. El presidente de la Matriz de Almonte, Juan Ignacio Reales, ante el altar de la Virgen del Rocío.

El presidente de la Matriz de Almonte, Juan Ignacio Reales, ante el altar de la Virgen del Rocío. / reportaje gráfico: josele ruiz

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El Año Jubilar y el Centenario de la Coronación marcarán el final de su mandato. El presidente de la Hermandad Matriz, Juan Ignacio Reales, explica cómo afronta estas dos celebraciones importantes y analiza la romería de este año.

-¿Cuáles son las novedades de esta romería?

-No hay grandes novedades más allá de la presencia de las dos nuevas hermandades filiales, la de San Sebastián de los Reyes y la del Viso del Alcor. Estará con nosotros presidiendo la misa de Pentecostés el cardenal arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro, que viene invitado por nosotros y por nuestro obispo, reconociendo el hecho de que se nos ha concedido hace unos meses el título de santuario nacional por parte de la Conferencia Episcopal.

-Sobre el nombramiento del santuario de categoría nacional, ¿qué supone para la devoción rociera?

-Fue a principios de este año cuando la Conferencia Episcopal así lo aprobó y a nosotros nos ha llenado de satisfacción por el respaldo tan importante que supone de la Iglesia al Rocío. También lo entendemos como un paso previo a otro reconocimiento que nos gustaría alcanzar y que estamos en proceso de tramitación: ser santuario internacional, que es algo que concede la Santa Sede y que tardará algún tiempo más.

-¿Cómo se están conmemorando los 25 años de la visita de San Juan Pablo II? ¿Qué significa para El Rocío?

-La visita de un papa y de este en particular fue un momento fundamental y trascendental en la historia del Rocío. Marcó un antes y un después, puesto que vino a suponer el más alto respaldo por el Sumo Pontífice a lo que significa la devoción rociera, como una realidad de fe plenamente válida para vivir una vida cristiana. Al llegar ahora los 25 años de esa visita, hemos querido tenerlo muy presente. Está en el mismo cartel que anuncia la romería, además de las palabras que dijo el Papa en su mensaje: "Que todo el mundo sea rociero". Vamos a tener una mesa redonda que pondrá en valor y recordará lo que significó esa visita y que analice el mensaje que el Papa nos dejó. Participarán personas que fueron protagonistas y que estuvieron en la organización. Por otra parte, el 14 de junio tendremos una misa solemne en el santuario de acción de gracias. Y, además, estamos muy contentos porque acaba de llegar una reliquia de San Juan Pablo II que se quedará para siempre en el santuario, para la veneración de todos los fieles. Los devotos de la Virgen tenemos también un cariño especial por este Papa, ya que fue el Papa rociero, el que se postró ante la Virgen y además es uno de los grandes santos de la Iglesia.

-¿Cuáles son los actos para el Centenario de la Coronación en 2019?

-Hay un programa de actividades muy amplio para conmemorar ese momento trascendente en la historia del Rocío. Vamos a empezar la celebración en septiembre de 2018, con la procesión extraordinaria de la Virgen y todo concluirá en la romería del año que viene, en 2019, donde también va a estar muy presente la coronación. De esta forma, la Virgen saldrá en la procesión de Pentecostés de ese año con la corona que todas las hermandades le han regalado por este motivo y el Pastorcito llevará también la corona que le regalamos desde la Hermandad Matriz, además de que estrenará un traje completamente nuevo. En esa romería, el sábado, se va a abrir también el Año Jubilar del Rocío, que aunque se concede con motivo de la venida de la Virgen, hemos querido que su apertura sea precisamente el 8 de junio, porque es cuando se cumple exactamente el Centenario de la Coronación. Y durante todos esos meses va a haber actividades formativas, exposiciones, reediciones de libros de la coronación, publicaciones diversas, mesas redondas y un largo etcétera.

-¿Cómo acogieron la iniciativa de la nueva corona?

-Con mucha satisfacción y agradecimiento por cuanto es una muestra de generosidad y devoción profunda a la Virgen del Rocío por parte de todos sus devotos y de todas las hermandades. Y valoramos muy especialmente la elección del diseño, ya que la corona es de unos trazos y de un diseño magnífico y de la máxima calidad. Además, sus trazos recuerdan la corona que la Virgen ya tiene, que también es algo que a todos nos gustaba, el que no se rompiera con la estética tradicional. Y tiene una simbología preciosa en todos los elementos que incorpora. También valoramos de forma muy positiva el que sea un regalo de todas las hermandades como una gran familia, como una gran hermandad de todos los hijos de la Virgen. Es muy acertado el sistema, ya que se trata de donaciones de particulares que se están pidiendo y, más que dinero, de alguna pieza, anillo, pendiente que por su valor ese devoto de la Virgen lo done para un fin tan bonito.

-También habrá obra social.

-Sí, se va a hacer una obra social, algo que nos caracteriza a todos los rocieros y a todas las hermandades como es el hecho de nuestra preocupación principal por aquellos que nos puedan necesitar de una u otra forma. La obra social que ya de por sí llevan a cabo las hermandades del Rocío es muy importante y se ha querido tener constancia que dentro de las actividades especiales y extraordinarias que se van a celebrar con este centenario esté muy presente la obra social. Las hermandades que están en el proyecto del regalo de la corona han querido que con el producto de todo lo que se recoja, una parte importante vaya destinada también a una causa social común de todas las hermandades de Rocío.

-¿Qué va a suponer el Año Jubilar para el Rocío?

-Se trata de la segunda vez que se concede a la devoción rociera y el motivo por el que se concede es la Venida de la Virgen, que tiene lugar cada siete años. Nuestra intención al pedirlo es que nos gustaría que ya fuera algo automático, es decir, que cada siete años que viene la Virgen a Almonte fuera automáticamente un Año Jubilar. Por el momento lo tenemos concedido para esta nueva ocasión. Y lo vamos a inaugurar unos meses antes por hacerlo coincidir con el día del centenario.

-¿Cómo irá la Virgen en la procesión extraordinaria?

-Todavía no está definido cómo va a ser en todos sus detalles, lo haremos cuando pase ya la romería. Sí hay algunos detalles concretados, como que la Virgen va a lucir el mismo traje que llevó en su coronación hace cien años, el traje de Los Montpensier, y también llevará la misma corona. Es cierto que en las procesiones extraordinarias que últimamente se han celebrado la Virgen ha salido sin palio, algunas veces vestida de Pastora, en otros casos, como en el último, fue de Reina, pero siempre sin palio. Así que aunque no está del todo decidido, sí es probable que ese esquema se vuelva a repetir.

-¿Cómo ha acogido la hermandad que el traslado a Almonte y el centenario sean acontecimientos de excepcional interés público?

-Lo acogemos muy favorablemente, tanto que es una oportunidad muy interesante para el pueblo de Almonte por todo lo que significan esa declaración y esas medidas. Es un incentivo muy potente para los que quieran de alguna forma sumarse a todos estos actos, patrocinándolos aportando fondos que les conllevan después interesantes incentivos fiscales. Es una oportunidad que agradecemos al Gobierno de España, que haya tenido a bien concederlo a petición de nuestro Ayuntamiento.

-¿Cree usted que la fe rociera debe ir unida al respeto por el entorno natural en el que se desarrolla la romería?

-Aunque el Rocío es ante todo la Virgen y cómo a través de ella y teniéndola a ella como modelo se llega a su hijo, sin duda la devoción rociera está indisolublemente unida al entorno en el que se encuentra. El propio santuario, que es la casa de la Virgen, se encuentra en el corazón de Doñana, que es un espacio privilegiado desde el punto de vista medioambiental y ecológico dentro de toda Europa. Y la devoción a la Virgen del Rocío está unida a ese espacio de Doñana. Todos los rocieros, de una u otra forma, nos sentimos que somos parte del entorno del parque. Nuestras peregrinaciones y caminos transcurren por ese entorno, es un magnífico legado que hemos recibido de nuestros mayores y somos los primeros interesados en su conservación y en ser lo más respetuosos posible y conservadores de ese entorno porque nuestra obligación es legarlo a nuestros hijos y a los futuros rocieros. El Rocío y Doñana son dos santuarios, uno de la naturaleza y otro que es el de la Virgen del Rocío. Y en los dos hay un componente espiritual que, sin duda, tiene muchas interconexiones. No en vano, el papa Francisco nos llama en una de sus últimas encíclicas, Laudato Si, a lo que supone para el cristiano el deber de conservar y ser respetuoso con el medio ambiente. Esa encíclica la vamos a trabajar en este año que también se celebra el cincuenta aniversario del Parque Nacional de Doñana. La vamos a publicar con una adaptación a lo que significa en el contexto del Rocío y de la relación de la devoción rociera y el entorno de Doñana.

-¿La previsión es que sigan aumentando las hermandades filiales?

-Ahora son 121 hermandades filiales, con las dos nuevas incorporaciones. Pero hay alrededor de cuarenta hermandades que todavía no son filiales y que están esperando recibir el título. Nosotros, como Hermandad Matriz y como representantes de la devoción rociera, no podemos poner límites al crecimiento de esta devoción, entendemos que es algo siempre positivo y motivo de orgullo, satisfacción y acción de gracias al Señor. Lo que sí es cierto es que debe hacerse de una forma controlada, racional, no desmedida. De esta forma, estamos admitiendo una o dos hermandades cada año mientras haya hermandades que sigan surgiendo y tengan una trayectoria positiva para la devoción al Rocío. Nuestro deber es acogerla, porque además el crecimiento de la devoción a la Virgen siempre será positivo y respetará su esencia y su autenticidad si viene de la mano de hermandades y asociaciones de Iglesia, y que estén todas coordinadas y unidas en torno a la Hermandad Matriz. Si ese crecimiento viniera por libre, de personas que se van sumando de forma descontrolada nos crearía muchos más problemas que si el crecimiento viene en torno al surgimiento de nuevas hermandades.

-Año Jubilar y Centenario de la Coronación, una forma especial de concluir su trabajo al frente de la hermandad.

-Si Dios quiere y todo sale bien es una oportunidad única que en este tiempo, al final de mi mandato, hayan coincidido estos acontecimientos tan importantes y trascendentes. Por eso nos hemos volcado con ellos preparándolos con una carga importante de trabajo para la hermandad y para la junta de gobierno, pero con la máxima ilusión porque sabemos que son momentos esperados por todos los rocieros y que nos despiertan una gran ilusión. Tenemos que estar, por tanto, a la altura de las expectativas que se han creado.

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