Carnaval

Esto es otra cosa, los grupos siguen subiendo el listón

Chema Riquelme con un 'Batallita'. Chema Riquelme con un 'Batallita'.

Chema Riquelme con un 'Batallita'.

Todo marcha según lo previsto, los grupos se van aclimatando a los rigores del concurso, el personal sabe cuándo debe aparecer por nuestra bombonera, lo malo es que no hay renovación. Este concurso sigue siendo un coto cerrado y no conseguimos abrirlo, o quizás es que no queremos que se abra y eso es peor.

En días como el de hoy, cuando de los cinco grupos que pisan el escenario cuatro son de Huelva, lo normal es que el teatro se llene, y es lo que ha ocurrido, segunda jornada consecutiva donde el Gran Teatro se viste de gala y sus asientos acomodan a la gente en su totalidad.

Quisiera destacar de todas las agrupaciones en general los atrezzos y tipos tan conseguidos que traen, es una de las cosas en la que más nos hemos superado. Hay auténticos profesionales de la fiesta que hacen que los grupos tengan una escenografía digna de cualquier obra de teatro y con la particularidad de que sólo son para veinte minutos, aunque las más trabajadas sí llegarán a estar esos 60 minutos que todos pretenden, (20 x 3 días preliminares, semifinal y final.)

Otro de los temas que está dando muchísimo que hablar es el de los coros. Este año por fin los coros entran en concurso, lo cual quiere decir que la dotación del dinero para premios incrementa su valor y por poner un ejemplo, que yo las tiro con bala, os diré que los dos coros (si se dan los dos primeros premios) se llevarán la friolera de 9.000 euros, o sea, que el coro ganador le sale a la Fopac por 2.000 euros la noche. Vamos, más que si trajéramos a Chayo Mohedano al teatro a cantar y de camino saldríamos en el Sálvame.

Propongo que hasta que no haya un mínimo de participantes en esta modalidad no se den premios, así a medida que vayan apuntándose más coros y como contraprestación a estos coros que se apuntan se les abone el gasto por su participación, seguro que nos saldría mucho más barato. Y ahorraríamos y, lo que es mejor, se podría invertir en otras actividades, como por ejemplo en invitar a colectivos para que de una vez por todas se integren en la fiesta. La cosa es bastante sencilla, los días que menos afluencia de público haya, estos colectivos recibirían sus pases. La Fopac, por experiencia y estadísticas, sabe cuándo se va a vender menos papel. Algo tenemos que hacer y es abrir la fiesta, que sigue encerrada en el teatro.

Con tantas recomendaciones no sé yo si presentarme a presidente de la Fopac, ja, ja, ja. En el teatro hace más frío que en la carpa, lo que yo os diga eso de la calefacción en nuestra bombonera es una leyenda urbana, las corrientes de frío que llegan son como puñales que recorren mi cuerpo, ¡toma poeta!

El que se ha acercado hasta mi oficina ha sido Manuel Remesal, os dije que Manolo aprendió de su etapa y ya sólo viene a ver a los grupos buenos, con calidad, y esta noche los había. Se ha convertido en un exquisito, con los grupos que te has tragado Manuel.

Como la noche está calentita de ambiente -porque la temperatura en sala es fresquita-, los grupos se vienen arriba. La centuria ha traído su coro completo, incluso con sus trompetas y trombones, todo sea por los seis mil euros, que está la cosa muy difícil. Los ayudantes siguieron subiendo el listón para las comparsas, La última cena, estos mushsshos quizás estuvieron muy relajados, aquí no se puede dormir nadie. Los batallitas, hoy sí, ha sonado como debe de hacerlo. Gran pase. La cosa es quejarse, magnífico pase por semifinales chavales, basta ya de quejaros, aunque hay un refrán que dice: Quien no llora no mama, a lo mejor se quejan por eso.

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