Andalucía

Sicilia altera los planes de los críticos con Susana Díaz

  • Los opositores a la ex presidenta en el PSOE andaluz presentarán una o dos listas al congreso

  • El jiennense Sicilia, hombre de Adriana Lastra, rompe la estrategia que se habían marcado de no bailar hasta que se aprueben los Presupuestos

Felipe Sicila comparte confidencias con Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, el viernes pasado en Sevilla Felipe Sicila comparte confidencias con Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, el viernes pasado en Sevilla

Felipe Sicila comparte confidencias con Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, el viernes pasado en Sevilla / Julio Muñoz /EFE

El PSOE andaluz ha interiorizado que perdió la Junta de Andalucía, pero una parte de sus dirigentes y militantes cree que Susana Díaz no será capaz de recuperarla. Hay críticos con la ex presidenta en todas las provincias, y no es que calle o estén absortos en su pena, sino que se reúnen, hablan y planifican, pero esperan a que el Gobierno central consiga apoyos y apruebe sus primeros Presupuestos. Sólo entonces comenzará el baile de las primarias. Por eso, la simple declaración del diputado jiennense Felipe Sicilia, estrecho colaborador de Adriana Lastra, ha "cimbreado" el partido, en palabras de uno de los críticos. Un simple "no descarto" lo ha removido todo.

El escenario del PSOE andaluz es el siguiente. Susana Díaz, después de haber pasado por un estado de shock durante su primer año de oposición, ha dejado claro a Moncloa y a Ferraz que quiere volver a presentarse a las elecciones autonómicas de 2022. Ya le ofrezcan ser ministra, comisaria europea o chambelán de Zarzuela, no se va a ir. Ella y Pedro Sánchez tienen un acuerdo, el presidente del Gobierno no va a promover una candidatura alternativa en Andalucía. Si los críticos quieren plantarle cara, lo harán por sí mismos. Los dedazos de Madrid se han terminado.

Otra cosa es Ferraz, el partido, ahí sí hay tendencias, cada cual puede hacer sus propias apuestas personales, pero sin que se noten mucho. Y eso es lo que ha ocurrido con Felipe Sicilia. Colaborador de la parlamentaria en el Congreso, Adriana Lastra, Sicilia ha mostrado su disposición a competir por liderar el partido, y eso ha inquietado a muchos: a los susanistas, al resto de los críticos y, en especial, a la dirección jiennense del partido, porque Jaén es mucho Jaén aún. Su secretario provincial, Francisco Reyes, es uno de los más molestos. En Ferraz habrá otros, porque esto también está relacionado con los pulsos en la Ejecutiva, donde Lastra, Carmen Calvo y José Luis Ábalos son extremos de un mismo triángulo.

Los críticos a Susana Díaz son numerosos en todas las provincias. Llevan trabajando desde hace muchos meses, hablan, se reúnen y planifican, pero no van a plantar batalla hasta que el Gobierno no apruebe los Presupuestos de 2021. Cuando esto ocurra, Pedro Sánchez habrá conseguido estabilizar toda la legislatura y, entonces, se abrirán los tiempos de los congresos: primero, el federal, y después, los regionales. Si hay cuentas en enero y la pandemia lo permite, los andaluces podrían celebrar su congreso entre el verano y el otoño de 2021. Habrá una candidatura crítica, aunque posiblemente sean dos

Los críticos tienen varios nombres, y son bien conocidos: el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, que ya ha reculado, pero no debe darse por definitivo; la diputada jiennese Ángeles Férriz, número uno en la Cámara autonómica por Jaén; el propio Felipe Sicilia, cabeza de lista por esta provincia, pero en el Congreso; la ministra María Jesús Montero, quien para muchos sería la mejor candidata, pero sin mano en el partido. Hubo un tiempo en que también se consideró a la vicepresidenta Carmen Calvo y al siempre crítico Alfonso Gómez de Celis. En esta batalla también hay un eje de competencias entre Sevilla y Jaén.

Pero lo que los críticos decidieron en esta ocasión es no complicarse demasiado con la elección de los nombres. Y aunque esto es casi imposible, sí se conjuraron para no hablar de ello hasta que se aprobasen los Presupuestos. Pero son muchos y pesan. El pasado 7 de julio, la dirección susanista convocó una reunión con los diputados y senadores andaluces en un hotel de Sevilla, al que no habían sido llamados los parlamentarios autonómicos. La razón es que en el grupo están los tres que más fuerte se han expresado: Mario Jiménez, María Márquez y Ángeles Férriz. La sorpresa fue que se pidieron más de 30 turnos de palabra, que la mayor parte fueron críticos con la oposición de Susana Díaz a Juanma Moreno y lo que iba a ser un paseo militar duró cinco horas.

Por tanto, había quedado claro que el problema de Susana Díaz no eran los tres del Parlamento andaluz. Que había más, aunque la ex presidenta cuenta con el acuerdo de no agresión con Pedro Sánchez. Esto es muy importante, le da mucha fortaleza y la secretaria general se ha quitado la venda del optimismo, sabe que siempre hay que contar, contar militantes y contar votantes. Los críticos, sin embargo, entienden que ha quedado amortizada, hay quien ha dicho que Susana corre, y corre mucho, pero sobre una bicicleta estática.

Felipe Sicilia alteró estos planes esta semana. El jiennense en quien José Antonio Griñán se fijó en su día, policía nacional y licenciado en Políticas, almorzó en Torremolinos con algunos críticos que habían apoyado a Patxi López en las últimas primarias. Estaban el ex consejero Luciano Alonso, los gaditanos Fran González y Genma Araujo y el propio alcalde de Torremolinos, José Ortíz. Sicilia, como Susana Díaz, pasa parte del verano en esta localidad de la Costa del Sol. Que se hiciera pública no ha gustado a muchos, pero en especial al secretario provincial del PSOE de Jaén, Francisco Reyes.

Jaén acude en bloque a todos los procesos internos, de ahí viene su fuerza. Y de sus resultados electorales. Muchos críticos dan por hecho que Jaén estará con la alternativa a Susana Díaz, pero esa candidatura aún debe fraguar.  

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