Procesión Hermandad de la Cena de Huelva 2019 Alegría cofrade que alcanza hasta el centro

  • El sentimiento fraternal de la cofradía del Polvorín impregna el Domingo de Ramos

El Señor del Amor, primero en salir el Domingo de Ramos. El Señor del Amor, primero en salir el Domingo de Ramos.

El Señor del Amor, primero en salir el Domingo de Ramos. / canterla (Huelva)

El ambiente es casi eléctrico el Domingo de Ramos en El Polvorín. La Sagrada Cena se encarga de ello, con unos actos previos que no hacen otra cosa que profundizar ese sentimiento fraternal que se ha ganado a pulso durante su ya dilatada historia.

Isla Chica responde siempre a la Cena. Eran solo las 15:00, más temprano que otros años, y la calle Presbítero Pablo Rodríguez estaba llena aunque los más avispados buscaban la sombra porque a esa hora el sol calentaba de lo lindo. No todo el mundo se acordaba de que la salida busca Puebla de Guzmán en vez de Federico Molina y la cofradía repitió el itinerario marcado en 2018 que es todo un acierto porque con ello, la Cena se deleita aún más si cabe, en el barrio que tanto cariño le aporta.

Expectación ante la salida de la Cena. Expectación ante la salida de la Cena.

Expectación ante la salida de la Cena. / Correa (Huelva)

El espléndido misterio fue un año más, esperado por la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Amor que además en esta ocasión, está cumpliendo sus 40 primeros años. Nunca será suficiente agradecer a esta hermandad, la labor que ha hecho durante décadas en favor de la música y acercar ésta a las generaciones más jóvenes. Es una maravilla ver cómo el imponente misterio maniobra en la rampa para acceder a la calle, todo ello bajo la destreza de Juan Vicente Rivas y de lo que el público no se quiere perder detalle. Esta cofradía ha sabido elegir y lo ha hecho de maravilla. Ha abandonado la fría Federico Molina por las coquetas calles del Barrio Obrero, lo que asegura imágenes de recogimiento y belleza.

Como si fuera la entrada a la capital, los pasos cruzaron el arco de la Reina Victoria para tomar la Alameda Sundheim y de allí, dirigirse hacia la Plaza Niña. La Cena tiene el privilegio de ser la primera cofradía en visitar a las Hermanas de la Cruz que les ofrecen el mejor tesoro:sus sencillos rezos hechos cantos que salen de corazones sinceros y limpios. A pocos metros de allí, les esperaba un año más, una representación de la junta de gobierno de la Esperanza que está cumpliendo nada menos que el 125º aniversario de su fundación.

Con una puntualidad exquisita, la cofradía alcanzó la Placeta entrando en Carrera Oficial justo detrás de la Borriquita confirmando con ello, la seriedad y buena organización de la Semana Santa onubense que se muestra en estos aspectos que no pasan desapercibidos para nadie.Fue impresionante ver el paso deel Señor del Amor por la estrechez que requiere la Carrera Oficial cuando el itinerario le obliga a coger la Calle Concepción. Allí, frente a la homónima parroquia, Mario Garrido le dedicó una saeta.

Pero con la Carrera Oficial no se termina todo. La Cena, como le pasa al resto de las cofradías del Polvorín, tiene a bien disfrutar de la recogida. En su caso, esto se centra en la Plaza Virgen del Rosario y de ahí hasta el Sagrado Corazón

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