Las mafias de la inmigración ilegal irrumpen en Huelva

Doñana: la nueva vía de entrada de pateras

  • Desde julio hasta ahora han arribado a playas almonteñas tres embarcaciones, de las que las Fuerzas de Seguridad han interceptado a 68 migrantes, casi todos de nacionalidad marroquí

Embarcación que transportaba a los africanos que llegaron a las inmediaciones de Torre Carbonero, en Doñana, el pasado 14 de julio. Embarcación que transportaba a los africanos que llegaron a las inmediaciones de Torre Carbonero, en Doñana, el pasado 14 de julio.

Embarcación que transportaba a los africanos que llegaron a las inmediaciones de Torre Carbonero, en Doñana, el pasado 14 de julio. / H. Información (Doñana)

Tres pateras en menos de tres meses. Ese es el recuento del desembarco de migrantes por el litoral de Doñana en lo que se evidencia como una nueva vía de entrada desde África a Europa que tiene vocación de perpetuarse. De hecho, las fuentes policiales consultadas por Huelva Información confiesan que "ya estamos esperando la próxima".

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado asumen que el fenómeno onubense no es fruto de un hecho coyuntural. Y es que desde julio a esta parte "hemos detectado más pateras que en los últimos diez años", indica el portavoz de la Policía Nacional de Huelva, el inspector Rafael Colmenero, a este periódico. Desde 2009 hasta este verano habían sido solo dos.

Aunque él ya no trabaja directamente en estas lides, el inspector estuvo al frente de la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía onubense y sabe bien de lo que habla. "Policialmente tenemos dudas sobre cómo han podido llegar a nuestras costas", pero –de inicio– no se decanta porque se esté abriendo una nueva ruta aunque sí se inclina porque sea "una nueva estrategia".

Lo dice porque la distancia desde Marruecos a la costa de Huelva "es amplia y el trayecto es muy arriesgado, del Estrecho de Gibraltar hacia acá hay fuertes corrientes y vientos que harían muy penosa la travesía, nada que ver con el Mediterráneo". Es poco práctico, a su juicio. También lo descarta por otros indicios como "lo esporádico" de su arribada: una el 14 de julio, otra el 9 de septiembre y la última, el pasado miércoles, 2 de octubre.

68 interceptados

En total, en los tres botes de lo que va de año la Guardia Civil y la Policía Local de Almonte han puesto a disposición de la Policía Nacional a 68 personas: 32 de las que viajaban en la de julio, 21 de la de septiembre y 15 de la de octubre. A bordo de esta última, por los testimonios de los arrestados, se estima que viajaban 19 personas.

Pese a que la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía tiene las competencias exclusivas en materia de inmigración en la provincia, "la estrecha colaboración" que mantiene con la Benemérita y con las policías locales es vital para la detección, detención y puesta en custodia de los migrantes, puesto que tratan de ocultarse en su demarcación "y suelen darse cuenta rápidamente de que no son personas que habitualmente estén por el pueblo".

Gráfico sobre el lugar donde arribaron los migrantes. Gráfico sobre el lugar donde arribaron los migrantes.

Gráfico sobre el lugar donde arribaron los migrantes. / Dto. Infografía (Doñana)

Nacionalidad marroquí

Casi todos los africanos que han llegado a la costa de Huelva desde este verano son de Marruecos, caso de la última patera, la del miércoles. En la de julio también viajaban dos ciudadanos de Malí y Senegal, pero su presencia es mínima.

Tampoco son habituales ni las mujeres ni los niños, "quizá por lo arriesgado del recorrido", señala Rafael Colmenero. En la primera viajaban "dos menores y cuatro mujeres de los 32 ocupantes"; de la última solo se han localizado una mujer y un menor entre los viajeros detectados.

El precio: 2.500 euros

Los interrogatorios a los 68 interceptados por ahora de las tres pateras de Huelva apuntan a que las mafias cobran unos "2.500 euros por persona" por la travesía atlántica.

Sobre el intervalo temporal que suelen pasar en el mar, el inspector indica que es difícil de determinar "porque pierden la noción del tiempo: unos hablan de dos días, otros de tres, otros de cinco".

La principal hipótesis

Expertos policiales consultados por este diario apuntan a la seria posibilidad de que un barco de mayores dimensiones sea el que transporte a los migrantes desde tierras magrebíes, dejándolos después en una patera a solo unas millas de la costa onubense.

Quizá sea por eso que cuando han sido interceptados los que desembarcaron en Doñana "no llegan exhaustos sino en bastante buenas condiciones", observa el portavoz de la Policía Nacional.

Tanto es así que la mayor parte de los que se aventuran a ponerse en manos de las mafias para llegar a Europa por la playa almonteña de Doñana "traen una muda de ropa", a la moda occidental y limpia, con la que se cambian cuando pisan tierra onubense. Antes, procuran asearse en las duchas de Matalascañas si es posible. Los que no lo consiguen, se cambian de ropa y se ocultan entre las dunas y los pinares del Parque Nacional hasta que acaban encontrando algún núcleo de población cercano.

El inspector Colmenero mantuvo contacto directo con los interceptados en la primera patera, la del 14 de julio, y le llamó la atención "que no parecía que llevaran varios días en el mar, por la ropa limpia y por lo aseados que estaban".

Banda organizada

Estos indicios y otros tantos, como el hecho de que las barcazas –"muy rudimentarias"– estuviesen provistas de GPS y potentes motores o que llevaran a bordo muchos litros de combustible, apunta directamente a una organización ilícita con una metodología clara y bien estructurada.

El Cuerpo Nacional de Policía descarta, eso sí, la relación de las mafias de la inmigración ilegal con las del narcotráfico, pese a la coincidencia en fecha de algunos alijos en el litoral de Doñana con la llegada de la patera de julio. Nada tienen que ver "las lanchas neumáticas del tráfico de drogas con estas, muy precarias y en las que la gente se juega la vida en el mar", manifiesta el portavoz policial.

Europa como destino

La finalidad de estos migrantes "no es quedarse en la provincia de Huelva, que es un lugar de paso", un puente hacia otras ciudades españolas o europeas donde les esperan familiares o amigos dispuestos a darles cobijo. Para contactar con ellos, los africanos traen teléfonos móviles a bordo, que utilizan nada más desembarcar en Doñana.

El inspector Rafael Colmenero, cuando estaba al frente de Extranjería, frente a un mapamundi. El inspector Rafael Colmenero, cuando estaba al frente de Extranjería, frente a un mapamundi.

El inspector Rafael Colmenero, cuando estaba al frente de Extranjería, frente a un mapamundi. / Josué Correa (Huelva)

Se necesitan más medios

La llegada de estas pateras todavía se considera esporádica y residual, pero se vaticina que llegarán más y, si hay algo claro, es que una comisaría como la onubense no está debidamente preparada para recepcionar a sus ocupantes.

El portavoz de la Policía evidencia que "nos supone un problema porque nuestras infraestructuras no están habilitadas" y porque el personal tiene "que redoblarse" por el ingente trabajo que supone (y la celeridad con la que se tiene que actuar) para la Brigada de Extranjería, que cuenta con el apoyo de la de Seguridad Ciudadana.

Porque "nuestra política es hacer todas las gestiones necesarias para poder devolverlos a Marruecos", así que los funcionarios del Paseo de Las Palmeras se hacen cargo de la recepción de los migrantes, de su custodia en los calabozos (desbordados en esos días en que se suman a los delincuentes "autóctonos") , de su puesta a disposición judicial, su entrega al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de turno y de su expulsión final por la frontera del Tarajal, entre Ceuta y Marruecos.

Protocolo de actuación

Cuando se intercepta a la persona que ha llegado en patera a Huelva, lo primero que se hace es prestarle "asistencia sanitaria", apunta el inspector. Cruz Roja le proporciona "comida, mantas y ropa" y se le realiza un chequeo en el centro de salud o el hospital más próximo.

Luego, el migrante es llevado a la comisaría de la Policía Nacional de Huelva, donde se trata de identificarlo y se le envía al calabozo. Esta tarea es harto complicada, porque "suele venir indocumentado".

Se inician entonces los trámites de devolución, porque Doñana "es un puesto fronterizo no habilitado". Eso conlleva la incoación del expediente de devolución, que culmina con una resolución de la subdelegada del Gobierno en Huelva, Manuela Parralo.

"Como la devolución en 72 horas no es factible, tenemos que solicitar al juzgado de Instrucción (por ser término municipal almonteño, cualquiera de los tres de La Palma del Condado) para su internamiento en un CIE".

En el caso de las personas interceptadas en Huelva, estas han sido derivadas a los CIE de Algeciras y al de Madrid. La Policía Nacional onubense también se encarga de su traslado y de su devolución final a Marruecos.

Identificación del menor

Cuando se sospecha que una persona interceptada puede ser menor de edad, se le somete a una prueba oseométrica en el hospital Juan Ramón Jiménez. Esta consiste en hacer una radiografía del brazo izquierdo que determina, con cierto margen de error, la minoría o mayoría de edad de la persona. Si se confirma que es menor, la Policía lo traslada a un centro de acogida inmediata, le asigna un NIE virtual para que pueda estar identificado y "la Junta de Andalucía es la que se hace cargo de su tutela".

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