Sucesos Un fuego calcina varios coches en mitad de un camino en Lepe

Javier Rodríguez

Audacia y entendederas

Los abonos gratuitos de tren revierten la tendencia que parecía condenar a este medio de transporte

Mientras escribo esto mi hijo está viajando en tren de manera gratuita. Nunca había usado tanto ese medio de transporte como en los últimos meses y dice que seguirá haciéndolo. Me parece una excelente noticia. No tengo más datos sobre la medida promovida por el Gobierno para favorecer el uso del tren, pero lo cierto es que, desde que recuerdo, lo único que viví era un desmantelamiento progresivo de la red ferroviaria que conectaba nuestras provincias, mientras se promovía una red de alta velocidad que conectaba nuestras grandes ciudades. Multitud de pueblos de Castilla, Extremadura… y, por supuesto, Andalucía han sufrido durante estas décadas el efecto de esa política, viendo, no que el tren dejara de pasar por sus municipios, si no que dejara de parar en sus estaciones.

La clara opción por desmantelar el sistema estatal de redes ferroviarias es la que estaba detrás del progresivo deterioro del servicio de trenes de nuestra provincia y de esta tendencia sólo se estaban librando las lineas de Alta Velocidad y los servicios de Cercanías de Madrid, Barcelona..., lo que ha alimentado la brecha entre grandes ciudades y “la España Vaciada” y, a la vez, ha favorecido el crecimiento del vehículo privado, que, en el mismo periodo del que estamos hablando, se ha beneficiado de la multiplicación de kilómetros de autovía.

Por eso digo que la promoción del uso del tren mediante abonos gratuitos es una buena noticia, porque, por primera vez, parece que se revierte la tendencia que parecía condenar a la desaparición al que, según dicen los que saben, es el medio de transporte más eficiente y más ecológico.

Pero es que esta noticia viene acompañada de otras, que también hablan del efecto positivo que han tenido las pocas medidas de intervención en los mercados que se pusieron en marcha en 2022. La utopía liberal ha demostrado su ineficacia y, por contra, la intervención de precios de la electricidad o de los combustibles, la subida del Salario Mínimo, la reforma laboral que obliga a los contratos indefinidos… han demostrado favorecer el crecimiento económico, del empleo... incluso en tiempos de crisis.

Ojalá este 2023 traiga la suficiente valentía a nuestros gobernantes para ser, incluso, más audaces en esas medidas y, en este año electoral, a la ciudadanía las suficientes entendederas como para saber optar por quienes caminen en esa dirección y no por la del ruido y el odio.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios