Monkey Week

El Monkey crece en público y presencia profesional

  • El concierto de Neneh Cherry fue el más visto en la corta historia del festival portuense

La tercera edición del Monkey Week ha sido el de la consolidación, según piensan sus jóvenes organizadores. Si en la primera edición la inesperada presencia policial y algunos desajustes de sonido ensombrecieron la fiesta y en el segundo fue la lluvia quien deslució a un mono pasado por agua, en la tercera todo ha funcionado como un reloj. Ni un fallo reseñable. Hasta en los horarios de los más de cien conciertos se ha sido estricto.

A la espera del balance definitivo, el Monkey ha crecido en todos sus números. Más bares que nunca se sumaron a la invitación (previo pago) de los organizadores para ser escenarios de los conciertos, algunos tan tradicionales como el bar Santa María o La Bodeguita del Rugby. También hubo más expositores que nunca en el teatro, lo que, según los nuevos, ha tenido mucho que ver con el boca a boca. Como repiten cada año, no se trata tanto de hacer negocio en estos tres días como en fortalecer contactos. También el público ha acompañado y, si bien la noche del domingo en el Monasterio la afluencia no fue demasiada, quizá debido a una propuesta en exceso arriesgada con bandas muy vanguardistas, la noche del sábado supuso que el Monkey batiera su propio récord de público gracias, especialmente, al regreso de la veterana artista Neneh Cherry en una reaparición mundial, lo que ha servido, además, para multiplicar la presencia del Monkey en los medios de comunicación.

En una pequeña encuesta entre los habituales del teatro, el único pero que se le podría achacar al festival ha sido el bajo nivel de las mesas de debate, que otros años fueron mucho más potentes en cuanto a contertulios. En esta ocasión estas charlas parecían más enfocadas a la propia industria, al intercambio de opiniones puramente sectorial, que a un público más amplio.

Por último, los bares participantes consultados consideran que las cajas de la tarde gracias a los conciertos justifican la inversión en el Monkey. "No es que ganes mucho más, pero es algo en lo que tienes que estar", resumía ayer uno de los propietarios.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios