Fiscal delegada Antidroga: "Huelva se ha convertido en uno de los mayores centros logísticos dedicados al 'narcotransporte' de Europa"

Entrevista

Operación antidroga llevada a cabo por la Guardia Civil el pasado año en Huelva. / Guardia Civil
Jordi Landero

Huelva, 25 de enero 2026 - 05:00

Nacida en Badajoz en 1975 y criada en Cáceres, donde cursó Derecho, Ana Isabel Laso Mota ingresó en la Carrera Fiscal con tan solo 24 años. Tras un primer destino en Barcelona, llegó a Huelva en septiembre de 2002, provincia a la que ha quedado unida personal y profesionalmente.

Fue fiscal delegada de Menores entre 2003 y 2012, y posteriormente pasó a la Sección de Medio Ambiente, desde donde impulsó la persecución del maltrato animal. En 2016 fue nombrada fiscal delegada antidroga de Huelva, cargo que ocupa en la actualidad.

Ha sido distinguida con la Cruz al Mérito Policial y la Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil. Se define como "extremeña y onubense al 50%", tras casi 24 años de ejercicio en Huelva.

El trabajo de la Fiscalía en un escenario cada vez más complejo. Según el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), en 2024 el 71,82% del hachís incautado en España entró por Andalucía, y Huelva fue la segunda provincia, solo por detrás de Cádiz. Ese mismo año, la entrada de cocaína aumentó un 600% respecto a 2023.

A este contexto se suma la aparición de armas de guerra, la expansión de plantaciones 'indoor' de marihuana, la explosión del 'petaqueo', la cada vez mayor violencia de las organizaciones criminales y una mayor infiltración del dinero negro en negocios legales. Huelva se ha convertido además en un centro logístico de 'narcotransporte', desde el que la droga se distribuye al resto de España y a toda Europa.

En este escenario, la fiscal delegada antidroga de Huelva, Ana Isabel Laso Mota, analiza en esta entrevista la dimensión real del fenómeno, la presión sobre los juzgados y el riesgo de que el narcotráfico termine impregnando a la sociedad onubense.

Pregunta.En el primer Foro sobre Narcotráfico en Huelva celebrado el pasado mes de diciembre, el coronel jefe de la Guardia Civil afirmó que "no existe un repunte del narcotráfico", aunque los datos oficiales muestran un aumento del 22% en las incautaciones de hachís en 2025. ¿Cómo se explica esta contradicción?

Respuesta. Quizás quiso decir que no hay un fenómeno nuevo al que no nos hayamos enfrentado antes. No existe un repunte de grupos o hechos inéditos, pero sí hay un incremento en la incautación de drogas. Además, se han producido cambios: más entrada de cocaína, uso de armas de guerra, fenómenos nuevos como el 'petaqueo', que nos tiene desbordados. También ha aumentado el número de detenidos, las diligencias y el trabajo de los juzgados para afrontar las 'macrocausas' vinculadas al narcotráfico.

R.La especialización de Huelva como centro logístico es cada vez mayor: la droga entra en 'narcolanchas', se transborda en alta mar a barcos más pequeños o a pesqueros y finalmente se enfría en para luego ser distribuida a España y Europa.

P.¿El aumento de incautaciones refleja mayor eficacia policial o más actividad delictiva?

R.Hay un equilibrio. Muchas veces se incauta mucha droga por presión policial. Pero los medios son limitados. Se cree que solo se incauta entre el 2% y 4% de la droga que entra. Antes existía OCON-Sur, que funcionaba 24 horas, y aunque no era perfecto, tenía un seguimiento constante. Ahora, con menos medios y personal, es más complicado; muchas veces vemos entrar 4, 5, 6 o 7 narcolanchas y no damos abasto. Aun así, los resultados son notables.

R.Cada incautación requiere un trabajo exhaustivo: análisis de miles de kilos de droga, descargas de teléfonos y GPS, inspección de cuentas bancarias, análisis de armas, y documentación de las pruebas. Incluso con estas dificultades, conseguimos que muchas causas se resuelvan en menos de un año.

P.¿Huelva se ha consolidado como un centro clave de 'narcotransporte' internacional?

R.Sí, nos hemos especializado en ello por nuestros kilómetros de costa, esteros, rías, barcos y pateras. Tenemos vías directas hacia Portugal, salida a otras provincias y cercanía al Atlántico y Marruecos. Los pilotos de 'narcolanchas' conocen perfectamente las pleamares, bajamares y recovecos de la costa; ese conocimiento es lo que más valor tiene en este negocio. Huelva se ha convertido en un punto estratégico de entrada y distribución hacia España y Europa.

P.¿Qué hace que la costa onubense sea especialmente vulnerable?

R.Además de la geografía, las personas que se dedican a ello conocen el mar al detalle. Son pilotos expertos que saben cuándo y cómo entrar sin ser detectados. Eso hace que la actividad sea mucho más sofisticada y peligrosa. El laberinto de Doñana y la facilidad de acceso por esteros y rías crean un terreno ideal para estas organizaciones. Hay un alto nivel de profesionalización: conocen mareas, corrientes, horarios de control policial y puntos de desembarco seguros.

P.¿Se puede sostener la presión contra el narcotráfico con los medios judiciales actuales?

R.Huelva solo cuenta con un fiscal delegado antidroga en exclusividad, que soy yo, y otro que compagina con un juzgado. Estamos luchando para conseguir una tercera persona este año. Comparados con la provincia de Cádiz, donde hay 24-26 fiscales dedicados al narcotráfico, estamos en clara desventaja. Los juzgados están saturados, con causas complejas y muchos acusados, pero aun así conseguimos grandes resultados.

P.¿Dónde está el principal cuello de botella, en la investigación policial o en la tramitación judicial?

R.En la instrucción. Procesar una causa con 1.500 kilos de cocaína, teléfonos, cuentas bancarias, entradas y registros, análisis de equipos informáticos, GPS de 'narcolanchas', armas -incluidos Kaláshnikov- y múltiples acusados es extremadamente complejo. Muchas veces hay entre 40 y 50 personas afectadas entre detenidos y terceros. A pesar de ello, logramos cerrar muchas causas en menos de un año.

P.Durante años se habló de un narcotráfico poco violento en Huelva. ¿Ha cambiado este escenario con la irrupción de la cocaína y armas de guerra?

R.Sí, ha cambiado. Recientemente, agentes de Vigilancia Aduanera tuvieron que lanzarse al mar con su coche en La Antilla porque un 'narcotoyota' venía hacia ellos durante un alijo. Ya no hablamos solo de violencia directa, sino de intimidación ambiental: Kaláshnikov, vestimenta paramilitar, pasamontañas. Además, hay un aumento de la violencia entre propios narcos, con secuestros, torturas y venganzas tras los llamados vuelcos. La falta de respeto hacia la policía también ha crecido.

P.El 'petaqueo' se ha disparado y se describe como una ‘bomba social’. ¿Está el marco legal preparado para enfrentar este nuevo fenómeno?

R.Hemos trabajado mucho para enfrentarnos a él, sobre todo desde Andalucía. El 'petaqueo' surgió tras el decreto de 2018, que prohibió el uso y la tenencia de 'narcolanchas'. Al no poder tocar tierra y con un coste medio muy elevado, de unos 150.000 euros por embarcación, surgió la necesidad de abastecerlas en alta mar con petacas de gasolina. Esto ha generado un negocio lucrativo: hasta 250 euros por petaca de 25 litros, y cada embarcación puede necesitar cientos de litros para funcionar con varios motores.

R.El año pasado se intervinieron casi 150.000 litros de gasolina solo en Huelva. Personalmente, como fiscal antidroga, he asumido todos los casos de petaqueo desde 2025, lo que supone más de 50 causas adicionales solo por este fenómeno.

R.Ya se han obtenido resultados significativos: en Cádiz, algunas causas han llegado al TSJA y se han emitido sentencias relevantes, como la 16-2026 de 15 de enero de 2026, que revocó una absolución en la Audiencia Provincial y condenó a 12 años combinando tráfico de drogas y transporte de sustancias inflamables.

P.Muchos jóvenes se dedican al 'petaqueo' sin tocar la droga. ¿Le preocupa que esta actividad se normalice socialmente?

R.Sí, hay 'sociedades cautivas' donde los jóvenes consideran la droga como una salida económica. Preparan embarcaciones, vigilan guarderías o ayudan a distribuir, y tienen las mismas penas que quienes tocan la droga. Además, se ve ostentación de lujo: iPhones 17, coches de alta gama, motos de agua, joyas, relojes caros. Esto cala en barrios y pueblos, creando un modelo de vida basado en el dinero fácil y la ostentación. La facilidad con la que obtienen objetos de lujo genera atractivo para los más jóvenes.

P.Si no se refuerzan los medios judiciales y fiscales, ¿qué escenario prevé para Huelva en los próximos años?

R.Espero poder deciros en la próxima entrevista que ya contamos con una tercera persona en la Fiscalía, porque no quiero que aumente la impunidad ni la infiltración del narcotráfico en la sociedad hasta convertirnos en una 'narcosociedad'.

R.Tampoco deseo mayor corrupción policial ni en otros estamentos como los puertos, que faciliten la entrada de droga. No quiero que ocurra una desgracia, que haya víctimas inocentes en tiroteos, ni barrios que queden copados por plantaciones de marihuana.

R.Me preocupa también que los jóvenes adopten la idea de ¿para qué estudiar o formarse?, perdiendo valores como el esfuerzo, el trabajo o el orgullo por lo que uno hace, y que vivan con miedo por la actividad del narcotráfico.

P.Como fiscal antidroga en una provincia clave, ¿siente miedo a nivel personal?

R.No, nunca he tenido miedo ni recibido amenazas. Los letrados me respetan y los narcotraficantes saben que es mi trabajo y que ellos hacen el suyo, que no hay nada personal. Al ser detenidos son plenamente conscientes de que han asumido un riesgo, y que los han pillado.

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