“Trompetas del cielo” vuelven a Huelva: El fenómeno que inquieta a los vecinos y que nadie logra explicar
El fenómeno sonoro reaparece en Huelva capital, Cartaya e Isla Cristina y mantiene la curiosidad de los investigadores
El 3 de enero de 2026, el misterioso sonido conocido como el “Hum”, o como muchos lo llaman en tono más dramático, las “Trompetas del Cielo”, volvió a resonar en distintos puntos de la provincia de Huelva, reavivando la curiosidad —y el desconcierto— de cientos de vecinos. Lo que para algunos es un rumor metálico sin origen aparente, para otros representa un fenómeno físico aún sin explicación científica definitiva.
En los últimos meses, vecinos de Huelva capital, Cartaya e Isla Cristina ya habían descrito un mismo tipo de vibración que eran como un zumbido grave, profundo y metálico, que parece emerger del cielo o del subsuelo y que se prolonga durante varios minutos sin una fuente clara. Las autoridades locales no han emitido comunicado alguno sobre el origen del sonido, pero las redes sociales se han llenado de grabaciones, comparaciones y teorías.
En Huelva Información hemos publicado numerosas informaciones al respecto y el programa de televisión Cuarto Milenio también se hizo eco de otros testimonios en otros puntos de España.
El regreso del “Hum” a Huelva
En el barrio de Pérez Cubillas, en Huelva capital, Laura Benítez, una trabajadora sanitaria de 34 años, asegura haber escuchado el fenómeno la noche del 3 de enero de 2026, a las dos de la madrugada “Era un sonido grave, constante, que no parecía venir de ninguna parte. Pensé que sería el viento o un avión, pero todo estaba en calma. Se sentía más que se oía, como una vibración en el pecho”, relata. “Mi hijo pequeño también se despertó sobresaltado y con dolor de oído, y eso fue lo que más me preocupó”.
Un testimonio similar proviene de Cartaya, donde Juan José Márquez, técnico de mantenimiento industrial, escuchó lo que describe como “una especie de sonido metálico lejano” sobre las dos de la madrugada. “Salí al patio porque creí que era algún camión del polígono, pero el sonido venía del cielo, no del suelo. No había tráfico ni viento fuerte. Fue muy extraño. Duró unos tres minutos y luego cesó, de golpe, como si alguien apagara un interruptor”, explica.
En Isla Cristina, Loli Romero, jubilada, recuerda un episodio casi idéntico. “Era un ruido metálico, como si una plancha enorme vibrara en el aire. Pensé que era un barco maniobrando, pero el mar estaba en calma. Los perros del vecindario empezaron a ladrar todos al mismo tiempo. Fue inquietante”.
El “Hum” en el mundo
El “Hum” no es nuevo ni exclusivo de España. Desde hace más de dos décadas se reportan casos similares en Canadá, Finlandia, Chile o Australia, todos con descripciones casi idénticas como de un sonido grave, continuo y sin fuente visible. Sin embargo, Andalucía —y en particular la franja costera onubense— se ha convertido en uno de los puntos donde más registros coinciden en los últimos años.
El investigador acústico Antonio Reinoso, que analiza grabaciones y frecuencias, sostiene que “no hay una única causa comprobada”. Según explica, algunos de los picos acústicos pueden coincidir con “microtemblores tectónicos registrados en el Golfo de Cádiz”, lo que sugiere que parte de las vibraciones podrían deberse a resonancias sísmicas o atmosféricas amplificadas por condiciones meteorológicas específicas.
Reinoso añade que “no hablamos de terremotos perceptibles, sino de movimientos constantes bajo el suelo que, bajo ciertas circunstancias, pueden generar ondas acústicas audibles”. No obstante, el propio investigador admite que las condiciones necesarias para reproducir ese tipo de sonido son extremadamente raras.
El fenómeno también se ha ganado espacio entre los más escépticos. Algunos expertos apuntan a posibles interferencias industriales, resonancias de tuberías subterráneas o variaciones de presión atmosférica y hasta de carga y descarga de chatarra en los puertos. Pero la falta de una causa única verificable deja abierta la puerta a interpretaciones de todo tipo.
En foros y redes, proliferan teorías más imaginativas que van desde experimentos militares hasta mensajes divinos. Corbacho, sin embargo, pide cautela. “Lo interesante del Hum es que desafía el límite entre lo natural y lo inexplicable. La mayoría de grabaciones son reales, pero eso no significa que el fenómeno sea sobrenatural”, señala.
Lo cierto es que el “Hum” continúa reapareciendo cada cierto tiempo, dejando tras de sí una mezcla de curiosidad, inquietud y fascinación. En palabras de Laura Benítez, la vecina onubense que lo escuchó este mes de enero: “No sé qué fue, pero desde entonces miro al cielo cada noche. Quizá vuelva… o quizá nunca se fue del todo”.
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