Asaja y otras organizaciones convocan una concentración contra las reformas agrarias
Protestarán en la puerta de la Subdelegación del Gobierno el próximo jueves 29 por los recortes en la PAC, la falta de infraestructuras hídricas en Huelva y contra el tratado de Mercosur
Asaja selecciona a 150 trabajadores de Mali residentes en España para la campaña de frutos rojo en Huelva
Agricultores, ganaderos y forestales de Huelva están llamados a participar en la movilización que tendrá lugar el próximo 29 de enero, a las 10:00, en la calle Berdigón, frente a la Subdelegación del Gobierno en Huelva, para protestar "contra las últimas políticas que utilizan al campo como moneda de cambio frente a otros intereses y decisiones políticas que se adoptan de espaldas a la producción, al territorio y al consumidor; y también contra el ninguneo crónico al que se somete a la provincia en materia de infraestructuras", según expresan en una nota de prensa.
Las organizaciones convocantes -Asaja-Huelva, Cooperativas Agro-Alimentarias de Andalucía en Huelva y COAG-Huelva-, llaman "a una participación masiva porque lo que está en juego no es solo la continuidad de miles de explotaciones, sino la alimentación, la seguridad alimentaria y el modelo productivo europeo, español y onubense", consideran.
Asaja, Cooperativas Agro-Alimentarias de Andalucía y COAG rechazan el acuerdo UE–Mercosur tal y como está planteado, ya que, a su juicio, "supone un golpe directo a la viabilidad del sector agroganadero y un riesgo estratégico para Europa".
En el comunicado argumentan que "en primer lugar, este acuerdo abre la puerta a una pérdida progresiva de soberanía alimentaria en los países de la Unión Europea: si se debilita el tejido productivo propio, Europa se vuelve más dependiente de importaciones para abastecer su mercado, con menor capacidad de decisión real sobre qué se produce, cómo se produce y bajo qué garantías".
Así mismo prosiguen anunciando que "no existe reciprocidad sanitaria, medioambiental ni sociolaboral, y el texto no incorpora mecanismos eficaces —como las cláusulas espejo— que obliguen a que los productos importados cumplan los mismos estándares que se exigen a agricultores y ganaderos europeos. Esta ausencia de reciprocidad genera una competencia desleal estructural y desprotege al consumidor".
"Además, el acuerdo incrementa el riesgo para la seguridad alimentaria de Europa y para la sanidad vegetal y animal, porque no garantiza, con instrumentos verificables y plenamente exigibles, que pueda evitarse la entrada de plagas o enfermedades con capacidad de poner en jaque cultivos y cabañas ganaderas. La provincia de Huelva conoce bien el coste económico y productivo que supone cualquier amenaza sanitaria: no se puede jugar con ello", enfatizan.
Para ellos, además, "se suma la falta de garantías suficientes sobre el uso de productos fitosanitarios: no puede admitirse que entren en el mercado europeo producciones tratadas con sustancias o prácticas que aquí están prohibidas, mientras al productor europeo se le endurecen de forma constante las exigencias y se le trasladan costes adicionales".
"El impacto también es demoledor en términos de competitividad: los costes de producción no son equiparables. Con normas europeas cada vez más estrictas (sanitarias, ambientales, de bienestar animal, trazabilidad y laborales), el productor europeo compite en desigualdad si se permite la entrada de mercancías elaboradas bajo estándares inferiores y con estructuras de costes radicalmente distintas", continúan argumentando.
Finalmente, "en el ámbito sociolaboral, los países del Mercosur no cuentan con condiciones equiparables en materia de salarios, seguridad laboral o garantías sociales, lo que se traduce en ventaja competitiva basada en desequilibrios que Europa no debería promover ni normalizar".
Por todo ello, las organizaciones convocantes exigen "el rechazo de este acuerdo en los términos actuales y una política comercial que deje de sacrificar al campo y que proteja, de forma coherente, a productores y consumidores europeos".
También "denuncian los recortes y cambios en el marco presupuestario de la Política Agraria Común (PAC) que se están planteando, al entender que debilitan el sostén esencial del sector y ponen en riesgo su sostenibilidad".
"La PAC no es un privilegio: es una herramienta de cohesión, equilibrio territorial y garantía de producción. Avanzar hacia un desmantelamiento progresivo de su espíritu original significa empujar al abandono de explotaciones, a la pérdida de actividad y a la desertificación económica del medio rural", claman.
Consideran que "el campo soporta una burocracia creciente que, lejos de facilitar, penaliza la actividad diaria y resta competitividad. A esto se suma el incremento de costes de producción, especialmente en fertilizantes y energía, y la falta de respuestas eficaces a problemas estructurales como la mano de obra. Mientras tanto, la rentabilidad se estrecha, se acumulan obligaciones y se multiplica la incertidumbre".
Las organizaciones convocantes subrayan "una realidad histórica que el sector agroganadero y forestal de Huelva arrastra desde hace décadas: el ninguneo de las administraciones, especialmente del Gobierno central, ante infraestructuras vitales que siguen sin materializarse".
Para ellos, "el campo onubense no puede competir en igualdad si se le niegan recursos básicos que sí tienen otros territorios. En materia hídrica y de transporte, el retraso crónico y la falta de ejecución de proyectos estratégicos —como el túnel de San Silvestre, la presa de Alcolea o el trasvase al Condado— limitan la competitividad, frenan inversión, comprometen campañas y condenan a las explotaciones a operar en desventaja".
Recuerdan que "Asaja-Huelva ya advirtió en su última Junta Directiva del año, tal y como hizo Cooperativas Agro-Alimentarias de Andalucía en su Asamblea General, que la ausencia de planificación e inversiones eficaces está lastrando el desarrollo agrícola de la provincia y poniendo en jaque su futuro, y calificó de “lamentable” que estas demandas sigan siendo, año tras año, el eje central de las reivindicaciones del sector".
Manifiestan que "ante la falta de respuestas y el mantenimiento de políticas que están llevando al sector “al límite”, las organizaciones convocantes alertan de señales evidentes: reducción de activos agrarios, abandono y cierre de explotaciones y deterioro del tejido ganadero".
Por ello, Asaja, Cooperativas Agro-Alimentarias de Andalucía y COAG instan "a todos los agricultores y ganaderos de Huelva a acudir el 29 de enero para hacer notar su voz y defender, con firmeza, los derechos de los productores y también de los consumidores onubenses, españoles y europeos: sin un campo viable no hay seguridad alimentaria, ni soberanía, ni futuro rural".
Temas relacionados
No hay comentarios