Elecciones Generales 2019 Vox mancha el mapa de la provincia entre el inapelable dominio socialista

  • El partido de Abascal sustenta su empuje en la capital y en los grandes municipios

  • El PSOE pierde el dominio en cuatro territorios pero mantiene la fuerza de su hegemonía local

Jornada electoral en un colegio de la provincia de Huelva. Jornada electoral en un colegio de la provincia de Huelva.

Jornada electoral en un colegio de la provincia de Huelva. / Jordi Landero

Victoria socialista, contundente, una vez más, en la provincia de Huelva. Y espectacular aumento de Vox, que es la fuerza más votada en cinco de los 80 municipios onubenses. Son las conclusiones más evidentes de los resultados del 10-N en Huelva. También, la pérdida de presencia del Partido Popular, pese a su recuperación nacional, junto a la desaparición de Ciudadanos de los roles protagonistas, y la resistencia infructuosa de Unidas Podemos, que se resistió hasta las últimas papeletas a quedarse sin el escaño que había logrado en las últimas citas.

El triunfo socialista en Huelva, con el 36,57% de los votos, es, de entrada, apenas 0,4 puntos inferior al resultado de abril. Muy meritorio, además, teniendo en cuenta que la participación ha caído esta vez casi 4 puntos en la provincia. Pero el PSOE ha sabido sacar músculo de una maquinaria envidiable, poderosa en tiempo electoral, y ha movilizado a sus candidatos por todas las comarcas, casi sin dejar pueblos por visitar.

El rédito justifica cualquier sobreesfuerzo: el tercer diputado socialista vuelve después de once años de ausencia, de cuatro citas electorales en las que la histórica posición predominante del PSOE desapareció en Huelva. No se ha llegado al momento álgido que fueron los años 80, cuando el bastión se hizo tal con el techo de cuatro diputados de cinco en juego, coincidiendo con los mejores años del felipismo. Esta vez han vuelto los números de Zapatero y la confianza, pese al empuje de Vox, es máxima. Dice Ignacio Caraballo que nunca se había trabajado tanto y tan bien para amarrar unos resultados como estos, inapelables.

Celebración de los candidatos socialistas en la noche electoral. Celebración de los candidatos socialistas en la noche electoral.

Celebración de los candidatos socialistas en la noche electoral. / Alberto Domínguez

Cuenta para ello el tirón que sigue teniendo la capital, recuperada para el Gobierno municipal por Gabriel Cruz. Este domingo se registraron uno de cada cuatro votos sumados, el 25,32%. Y en siete de los ocho distritos de la capital se logró el triunfo socialista; sólo se escapó el centro, único reducto popular cual fortaleza numantina.

En la provincia, Caraballo sacaba pecho la noche electoral y ayer lunes: triunfo en 72 de los 80 municipios. En seis es la segunda fuerza más votada, y en los dos restantes, Lepe y La Palma, la tercera, tras las derechas de Vox y PP.

El mapa electoral de la provincia. El mapa electoral de la provincia.

El mapa electoral de la provincia. / Dpto. de Infografía

El otro partido que sale ganador de esta repetición electoral es Vox. Más allá de su polarización entre el electorado, de filias y de fobias, su irrupción definitiva ha sido tal que ha teñido de verde un bocado del mapa provincial. Hasta en cinco municipios ha dejado su dominio, algunos de ellos tan sorprendentes como Lepe, histórico enclave popular, y otros tan contundentes como Cartaya e Isla Cristina, además de Lucena del Puerto y Cumbres de Enmedio.

El objetivo estaba claro: lugares con gran presencia de la inmigración, sensible esta vez a su discurso que ponen en jaque cualquier intento de integración que haya habido en estos municipios. Aunque observan estos días los socialistas de que ha calado su mensaje allí donde ha gobernado el PP en los ayuntamientos, sin apenas políticas que favorezcan la inclusión. Ese fracaso, aseguran, es ahora abono para un empuje que ha roto los esquemas antes vistos.

Porque no sólo han sido los cinco triunfos parciales, cuatro de ellos dando la vuelta al color socialista en abril pasado. Quizá tan significativo como esto son el segundo puesto en la capital, desbancando al PP con la suma de más de una quinta parte de los votos, el 21,73%, por encima de la propia media provincial, del 20,94%; y no llega a ganar en ningún distrito pero es la segunda fuerza en seis de los ocho de la ciudad. La segunda plaza en Almonte, por detrás del PSOE, con el 30,72% de los votos, añade Aljaraque, Moguer y Punta Umbría, segundo también. Vox ha acaparado 20.361 votos en estos siete municipios, sumados a los 15.708 de la capital, ahí le dejan el 68,88% de todos los votos.

En esta campaña en la que Vox fue a por todas a por el escaño que se le quedó a 330 votos en abril, la presencia de destacados dirigentes en sendos mítines, refuerza el sentido de estos resultados: Espinosa de los Monteros en Aljaraque; Ortega Smith en Almonte y Abascal en Huelva capital.

Carmelo Romero, acompañado por Juan Carlos Duarte, antes de comparecer como ganador por el PP. Carmelo Romero, acompañado por Juan Carlos Duarte, antes de comparecer como ganador por el PP.

Carmelo Romero, acompañado por Juan Carlos Duarte, antes de comparecer como ganador por el PP. / Josué Correa

Vox ha sido segunda fuerza más votada en 21 municipios; tercera, en 30; y cuarta en 22. Sólo en Linares de la Sierra ha sido quinta; y en Puerto Moral, con un voto, ha quedado relegada al séptimo puesto.

La pérdida de Lepe es significativa en el Partido Popular. También la cesión del segundo puesto en la capital, incluso en Aljaraque. Son tres de los municipios más poblados que reflejan el retroceso de 2,84 puntos respecto al 28 de abril. Al menos se ha amarrado el diputado y el senador, éste para el segundo de la lista, en castigo al intruso Juan José Cortés, que ha protagonizado la marejada interna en las dos elecciones de este 2019. Frente a ello, el poder de Carmelo Romero como candidato, por supuesto en Palos, y también en La Palma, cuyo alcalde se ha quedado sin opciones de secundarle en el Congreso. Sólo Sanlúcar de Guadiana les acompaña en la resistencia popular.

Tras estos tres, al menos en 34 municipios onubenses se mantiene el PP como segunda fuerza, y en 35 como tercera. Y es la cuarta en los ocho restantes.

Hundimiento de Ciudadanos

El batacazo era cosa esta vez de Ciudadanos, que ha perdido casi diez puntos en la provincia (9,62) con los resultados del 28-A. El mejor resultado es el tercer puesto en Cumbres de San Bartolomé, con apenas 42 votos. En 69 de los 80 municipios ha quedado relegado al quinto puesto, incluida la capital, donde no ha llegado ni al 10% de los votos (9,03%) ni a pasar de esa posición en todos los distritos. Incluso es quinta en Aljaraque, principal apoyo en citas pasadas, donde también fue segunda fuerza en abril; Carlos Hermoso, aljaraqueño, pierde, además, el escaño que entonces logró.

Es lo que le ha pasado a Alejandro García, por Unidas Podemos. Creía que la lucha era directa con Vox, según lo visto en abril. Pedía el voto frente al PSOE alegando la inutilidad de un respaldo mayoritario por la imposibilidad de un tercer diputado socialista, y acabó siendo éste su verdugo. Eso sí, con emoción hasta el final: a sólo 218 votos ha quedado de su objetivo.

La confluencia izquierdista sólo ha reducido 0,9 puntos el apoyo recibido el 28-A y se ha mantenido segunda en 18 municipios; tercera en 13 y cuarta en 40, entre ellos la capital, donde es tercera en tres distritos. Quizá le faltó más apoyo exterior para resistir. Para la próxima queda.

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