Huelva

La Policía Local abre 216 expedientes por infracciones a propietarios de perros

  • No recoger de la vía pública los excrementos de la mascota, llevarla sin bozal o correa y no tener chip el can son los principales motivos de las sanciones, que van de 75 a 2.000 euros

Un ciudadano pasea a sus perros. Un ciudadano pasea a sus perros.

Un ciudadano pasea a sus perros. / Josué Correa (Huelva)

En lo que va de año la Policía Local ha abierto 216 expedientes por infracciones a propietarios de perro. La mayoría de los casos, por no recoger de la vía pública los excrementos de su mascota. También se encuentran entre los principales motivos de las actuaciones policiales el hecho de llevar a la mascota sin bozal o correa y no tener chip el animal. Las cuantías de las sanciones oscilan entre los 75 y los 2.000 euros, dependiendo de la tipología de las infracciones, consideradas éstas, en concreto, leves y graves.

A pesar de las distintas iniciativas puestas en marcha por el Ayuntamiento de Huelva para concienciar a los propietarios de canes de la importancia de que cumplan con sus obligaciones cuando los sacan por la ciudad, hay ciudadanos incívicos que sigue sin recoger de la calle los excrementos de su perros y permiten que estos orinen en cualquier espacio, sin respetar mobiliario público, fachadas de edificios y vehículos estacionados en la vía pública, ofreciendo con ello una mala imagen de Huelva.

El Consistorio repartió 2.000 kits con dispensadores de bolsas para la retirada de las cacas de los perros y botellas para la limpieza de las micciones caninas de las calles de la capital onubense, una iniciativa dirigida a la eliminación de manchas y malos olores en los espacios públicos.

Las botellas deben llenarse con una mezcla de agua y vinagre que debe echarse directamente sobre la orina del perro. Los dosificadores son reutilizables y plegables y pueden engancharse en la correa de la mascota para llevarlo con más comodidad.

Son muy pocos los propietarios de perros que llevan la correspondiente botellita con la mezcla de agua y vinagre para echar sobre las micciones de sus animales para contribuir con ello a mantener limpia la ciudad.

Previamente al reparto de los kits se llevó a cabo la campaña Hazle quedar bien, destinada a concienciar a los dueños de las mascotas del cumplimiento de sus responsabilidades con sus animales. Se repartieron entonces más de 2.000 dípticos con los requisitos necesarios para tener una mascota.

Las iniciativas llevadas a cabo por el Ayuntamiento han sido poco eficaces y hay ciudadanos que siguen sin cumplir la normativa municipal. En la Ordenanza sobre Tenencia de Animales de Compañía y Animales Potencialmente Peligrosos se recoge que todos los perros deben ir sujetos con una correa y provistos de la correspondiente identificación. Aparte, los que pesen más de veinte kilos tienen que llevar bozal, correa resistente y no extensibles y ser conducidos por personas mayores de edad.

Aquellos que lleven a la mascota están obligados “a la recogida inmediata de las defecaciones de su animal en las vías y espacios públicos de la ciudad, cuidando que no orine y defeque en aceras y otros espacios transitados por ciudadanos”.

Los perros, gatos y hurones deben ser identificados mediante el microchip, que debe implantar el veterinario dentro del plazo máximo de tres meses desde el nacimiento del animal o un mes desde su adquisición. Tras la implantación del microchip el veterinario realizará el trámite correspondiente para su inscripción en el Registro Andaluz de Identificación Animal, el cual causa el efecto de la inscripción en el Registro Municipal de Animales de Compañía.

Respecto a los perros peligrosos y potencialmente peligrosos, es obligatoria la utilización de correa o cadena no extensible e irrompible, de menos de dos metros de longitud y adecuada para dominar en todo momento al animal, sin que puedan pasearse más de uno de estos perros por persona.

Estos ejemplares deben llevar un bozal homologado y adecuado para su raza. Su presencia y circulación por las inmediaciones de centros escolares, guarderías, mercados, centros recreativos y deportivos y lugares de ocio y esparcimiento de menores de edad queda limitada a los horarios en los que no haya un tránsito intenso de personas. No obstante, “en ningún caso podrán acceder a los lugares de ocio y esparcimiento de menores”.

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