RESULTADOS ELECCIONES GENERALES

La atomización despedaza 20 años de unidad del centroderecha

  • Casado aplasta al PP con el peor resultado de la historia, sólo por detrás de los dos primeros con Fraga en 1977 y 1979

  • Vox dispersa el voto conservador al birlarle 2,6 millones de apoyos

Casado explica el varapalo electoral anoche en Génova rodeado por Teodoro García, Suárez Illana, Cosidó y Montserrat. Casado explica el varapalo electoral anoche en Génova rodeado por Teodoro García, Suárez Illana, Cosidó y Montserrat.

Casado explica el varapalo electoral anoche en Génova rodeado por Teodoro García, Suárez Illana, Cosidó y Montserrat. / Javier Lizón / Efe

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Los tiempos han cambiado tanto que en la política de antaño –de hace tres cuartos de hora– el líder del partido que tiraba por el sumidero más de la mitad de sus escaños iba a la calle, motu proprio u obligado. En esta política –de hace cinco minutos o menos– cualquiera sabe.

Pablo Casado tenía que coger el petate y marcharse a Ávila en unas horas por despedazar el legado que el centroderecha se ganó a pulso desde la refundación de Alianza Popular en 1989 tras lucir una paupérrima hoja de servicios en su estreno electoral: 66 escaños. Hace 20 añitos que José María Aznar, mentor del palentino a quien le aprieta la corbata como una soga desde este infausto 28 de abril, viró el rumbo iniciado por Manuel Fraga y reunió a todos en pos de una unidad que ha volado por los aires en 2019.

Catástrofe, hecatombe, apocalipsis, cataclismo, tragedia, ridículo... Que cada uno elija el vocablo que guste para definir el resultado electoral del PP, que en esta demimotercera legislatura –maldito 13– ha dilapidado más de la mitad de los escaños obtenidos el 26 de junio de 2016 por Mariano Rajoy, a quienes muchos culpan de esta sangrante derrota que obliga quizás a otra refundación porque la marca pepera ha quedado obsoleta –la vuelta de Aznar tampoco ayuda al rejuvenecimiento–, manchada por la corrupción sistémica dentro del partido o desnortada por el avance por el centro de Ciudadanos y el auge por la diestra de Vox.

El candidato del PP se dispone a atender a la prensa en la sede de su partido. El candidato del PP se dispone a atender a la prensa en la sede de su partido.

El candidato del PP se dispone a atender a la prensa en la sede de su partido. / Javier Lizón (Efe)

Los datos son manipulables... a veces. Pero en otras ocasiones arroja a la cara las verdades del barquero. Ahí van algunas cifras. Ha perdido el PP cerca de cuatro millones de votos respecto a 2016 –ahí es nada subiendo la participación–; nunca había logrado menos del 25% de los apoyos desde el año 89 –Aznar tuvo casi el 26%– y Casado ahora bordea el... ¡17%!; el político castellano-leonés obtiene 40-42 escaños menos –107 frente a 66– que en aquella cita de hace dos décadas; sólo la Alianza Popular de Fraga en el 77 y en el 79 empeoró el botín actual, con 16 y 10 asientos, respectivamente en aquellos inicios de la democracia...

Claro que la disgregación del voto de centroderecha ha dilapidado una solidez que parecía a prueba de bombas;de hecho, hasta el PSOE de Pedro Sánchez, el presidente que hoy saca pecho, tuvo unos resultados deprimentes en los dos comicios previos, con 90 y 85 diputados, pero se reinventó y se ha disparado a más de 120 escaños cuando el socialismo estaba de capa caída hasta que tumbó en la moción de censura hace 10 meses a Mariano Rajoy. Vox ha hecho mucha pupa en Génova y también bastante voto del centroderecha moderado ha ido a parar a Ciudadanos, pero este castañazo sideral debe tener consecuencias inmediatas porque ni siquiera sumando los votos con la formación de Abascal –más de 2,6 millones– habría adelantado a los socialistas.

"Soy especialista en pasar noches complicadas", afirma un Casado que no se plantea dimitir

Andalucía, la comunidad que más premios reparte en el Congreso, dio un severo disgusto a los populares, como la mayor parte de las regiones, al pegar un batacazo impresionante pasando de 23 escaños a 11.

Castilla y León, donde los populares casi duplicaban al PSOE, también fue tomada por el socialismo y los populares regalan ocho diputados. Como diría aquél, si ni los nuestros nos votan... Cataluña, lugar inhóspito donde defendían seis diputados, se quedó en uno; el efecto Cayetana Álvarez de Toledo caló más para la galería mediática que en las urnas. Madrid, otro caladero, fue otro revés (de 15 a 7) y con el PSOE por delante de nuevo. Y en Valencia, tres cuartos de lo mismo: los socialistas arriba y el PP dejándose seis escaños.

"El resultado ha sido muy malo, llevamos varias elecciones perdiendo apoyo electoral, pero soy especialista en pasar noches complicadas", dijo a medianoche Casado, que felicitó a Sánchez por su triunfo y lo instó a que "no llegue a acuerdos con independentistas para formar Gobierno".

El líder del PP, que no mentó la palabra dimisión, justificó que "la capitalización y la proporcionalidad de los votos hace que se haya castigado muchísimo la fragmentación". Sí celebró que "en menos de un mes volvemos a las urnas". ¿Yquién augura que le irá mejor en las municipales y autonómicas?

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