El mesón que recomiendan los vecinos de esta playa de Huelva cuando alguien pregunta dónde comer bien
Un mesón sin artificios, a un par de calles de la playa y con platos bien servidos donde la cocina habla y el cliente repite
El restaurante de un pueblo de Huelva donde no hay carta y eliges qué vas a comer en la cocina: "No existe nada igual en España"
El restaurante de Huelva al que National Geographic recomienda viajar en enero: "Un refugio gastronómico que habla de dehesa y cerdo ibérico"
Hay restaurantes a los que se llega por casualidad y otros a los que se vuelve porque lo merece. Mesón La Tablita, en la playa de El Portil, pertenece claramente al segundo grupo.
No es solo uno de los locales mejor valorados en TripAdvisor por quienes viven (y visitan) esta playa onubense, sino un sitio que se ha ganado el boca a boca gracias a una fórmula sencilla y eficaz: Buen producto, cocina tradicional y platos con buenas cantidades que apetecen repetir.
Ubicado en una de las zonas más tranquilas y agradables, a un par de calles de la playa, este mesón se ha convertido en una parada imprescindible para quienes buscan comer bien cerca de este bello arenal, sin artificios y con sabores locales que siempre triunfan.
Desde el primer momento, La Tablita transmite esa sensación tan buscada de restaurante honesto y acogedor. Su salón interior y, especialmente, su terraza en los meses de buen tiempo (o también en invierno), son espacios pensados para disfrutar sin prisas, ya sea en pareja, en familia o con amigos.
Muchos clientes coinciden en destacar el trato cercano y profesional, uno de esos detalles que marcan la diferencia y hacen que la experiencia vaya más allá del plato.
¿Qué se come en La Tablita?
Si hay algo que define a Mesón La Tablita son sus carnes a la brasa, uno de los grandes reclamos del local. El secreto ibérico, presa ibérica en tiras, las brochetas y las carnes bien hechas, jugosas y con ese sabor ahumado tan reconocible, figuran entre las opciones más pedidas por los habituales.
Las tablas de ibéricos, generosas y bien seleccionadas, son otra de las apuestas seguras para empezar la comida con buen pie.
La cercanía al mar se nota en la carta. Las coquinas, servidas sin arena y llenas de sabor, las gambas frescas y los chocos fritos aparecen de forma recurrente en las recomendaciones de los clientes, que valoran tanto la calidad del producto como el punto de elaboración.
La Tablita es también un lugar ideal para pedir al centro. Sugerencias de la casa, como albóndigas de choco, croquetas caseras, solomillo de ternera o carrilleras al Pedro Ximénez. Arroces, chapatas, y en general, raciones abundantes hacen que la mesa se llene de platos y la experiencia sea aún más disfrutable. La cantidad y el precio suelen ser dos aspectos especialmente bien valorados.
Para quienes buscan algo más contundente, opciones como el bacalao a la hortelana o confitado con pisto o los pescados preparados al estilo tradicional completan una carta variada que se adapta a distintos gustos. Destacan también sus postres que vienen en tamaño "gigante".
En fines de semana y temporada alta, conviene reservar, ya que es un restaurante muy frecuentado tanto por turistas como por vecinos de la zona. Preguntar por las sugerencias del día también suele ser una buena idea para disfrutar de producto fresco.
También te puede interesar
Lo último