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El nuevo calendario se convierte en un aliado del Recre en el mercado

  • La Segunda comenzará este año un mes antes que la Segunda B y a tres semanas del cierre del mercado, lo que aumentará los movimientos de última hora y el trasvase de descartes

La plantilla albiazul se ejercita en la Ciudad Deportiva Decano del Fútbol Español. La plantilla albiazul se ejercita en la Ciudad Deportiva Decano del Fútbol Español.

La plantilla albiazul se ejercita en la Ciudad Deportiva Decano del Fútbol Español. / Rafa del Barrio (Huelva)

El mercado está parado. Lo está para el Recre y para cualquier otro equipo de la categoría. Lo saben bien en el Nuevo Colombino, donde el trabajo no cesa pero la tranquilidad es “total” a sabiendas de que las piezas que faltan para completar el puzzle de la plantilla de Claudio Barragán no urgen. El 18 de octubre queda lejos y hay mucho margen. Tanto que a efectos prácticos el Decano en se encuentra en un particular ‘inicios de julio’ en pleno septiembre en comparación con temporadas anteriores.

Tras el anuncio de la Federación Española de la fecha de inicio de la competición se pone el reloj a cero. Quedan siete semanas por delante para que el balón comience a rodar en el Nuevo Colombino. Más de 40 días, que es el plazo mínimo de cualquier pretemporada. Al Decano lo coge con buena parte de su trabajo hecho. En estas siete semanas con los tiempos habituales hubiese tenido que montar un proyecto entero, ahora en cambio le queda hilar fino para rematar el actual con un salto de calidad en posiciones clave como el centro del campo, el central que apuntale la zaga o ese delantero de referencia que falta. Junto a ello, todos los equipos están abiertos a movimientos especialmente en las plazas sub-23 que siempre quedan disponibles.

La parálisis del mercado, a la que no son ajenos la mayor parte de los rivales del Recreativo, responde a la incertidumbre y la falta de recursos de todos los clubes generada por la pandemia de Covid-19, pero también a un factor determinante: el calendario. La desincronización entre la LFP y la RFEF esta campaña hará que la competición en Segunda B comience un mes después que en el fútbol profesional. Por ello, todos los clubes de potencial medio-alto han decidido esperar. Lo habitual es que haya una demora de una semana entre unas categorías y otra. Esta temporada 2020/21 será diferente en todos los sentidos.

Los equipos de Segunda División debutarán el 13 de septiembre y el plazo para realizar fichajes terminará el 5 de octubre. En ninguna de las temporadas precedentes existió una brecha tan amplia entre el comienzo de los partidos y el cierre del mercado. No es una cuestión baladí. Hay 20 días entre ambos y eso cuando se habla de movimientos de jugadores es toda una eternidad. Un plazo en el que los descartes, salidas, rescisiones, cesiones o incorporaciones de última hora con el habitual efecto dominó hará que jugadores que actualmente son inalcanzables queden a tiro y alternativas que no se contemplan aparezcan. Un ejemplo son los casos vinculados al Decano de delanteros como Vinicius Tanque o futbolistas como Kleandro, según Ángel García, por el que el Recre ha preguntado y que está en el punto de mira de alguno de sus rivales. El Cartagena es uno de esos equipos que debe soltar lastre. Tiene una amplia nómina de jugadores a los que buscar acomodo.

Los conjuntos de la LFP deberán tener en primer lugar regularizados sus límites salariales para inscribir a sus incorporaciones para el estreno del 13 de septiembre. Mientras no lo hagan no podrán ser utilizados. Esto provocará el habitual efecto cascada con salidas de Primera que encajan en Segunda y de ésta hacia el mercado exterior o la Segunda B. Además, aquellos jugadores que comiencen la temporada con sus equipos en la LFP tendrán por delante cuatro jornadas para calibrar sus opciones deportivas o salir para tener minutos. Son esos futbolistas que a día de hoy confían en tener sitio en Segunda y que tras dos o tres jornadas en el banquillo o la grada pueden asumir que les espera un año en blanco y cambiar de idea.

Si lo habitual entre el comienzo de la Segunda y la Segunda B es una semana de diferencia, tiempo en el que el mercado se acelera por las prisas de todos, esta temporada se unen dos factores. Hay un mes de margen para los clubes del fútbol de bronce y que el mercado se cierra con cuatro jornadas ya disputadas. Un escenario inédito que invita a la paciencia.

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