Polémica

J. K. Rowling, otra vez en la diana de los activistas 'queer'

  • Nueva oleada de insultos en redes a la escritora británica al conocerse el argumento de su nueva novela, 'Troubled Blood'

J. K. Rowling, en una imagen promocional. J. K. Rowling, en una imagen promocional.

J. K. Rowling, en una imagen promocional.

Diana de insultos, amenazas y mofas desde comienzos del pasado verano para determinados colectivos de transexuales, la escritora británica J. K. Rowling ha vuelto a ser tendencia en redes sociales tras conocerse el argumento de su nuevo libro, Troubled Blood, que llegará a las librerías del Reino Unido a finales de este mes.

La nueva novela de la autora de la saga de Harry Potter, firmada con el seudónimo de Robert Galbraith, es un thriller sobre "un asesino en serie que se viste de mujer para aprovecharse de sus víctimas", un argumento que ha vuelto a ser visto por estos colectivos como un acto de transfobia.

La polémica entre Rowling y sus detractores, enmarcada en la confrontación dialéctica entre el feminismo radical y los activistas de la teoría queer -que se refieren despectivamente a las primeras con el acrónimo terf: Trans-Exclusionary Radical Feminist-, arrancó en junio cuando la autora escribió en su cuenta de Twitter que "eliminar el concepto de sexo eliminaba la posibilidad de muchas personas de hablar de su vida".

De inmediato, los activistas queer, cuya teoría difumina el concepto de sexo biológico considerándolo poco menos que un constructo social, acusaron a Rowling de transfobia. Pero la escritora contraatacó.

"Respeto el derecho de toda persona trans a vivir de una manera que le resulte auténtica y cómoda. Marcharía contigo si te discriminaran por ser trans. Al mismo tiempo, mi vida ha sido moldeada por ser mujer. No creo que sea odioso decirlo", apuntaba en Twitter, dando pie a una auténtica escalada de odio.

"Si el sexo no es real, no hay atracción por personas del mismo sexo. Si el sexo no es real, la realidad vivida por las mujeres a nivel mundial se borra. Conozco y amo a las personas trans, pero borrar el concepto de sexo les quita la capacidad a muchos de discutir sus vidas de manera significativa. No es odio decir la verdad", remataba.

Desde entonces el goteo de ataques a Rowling no ha cesado. Incluso ha tenido su apéndice español, con la violenta discusión en redes sociales en torno a la polémica Ley de autodeterminación de género preparada desde el Ministerio de Igualdad, y que ha replicado a nivel local la polémica global.

No extraña pues que Troubled Blood sea visto ahora como otra manera cualquiera de echar sal a la herida. Aunque Rowling lo tiene claro desde el principio: 'Feminazi', 'TERF', 'puta', 'bruja'. Los tiempos cambian. El odio a las mujeres es eterno".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios