Un tercio de las mujeres jóvenes en España sufre acoso digital
La última macroencuesta de violencia del Ministerio de Igualdad pone de manifiesto estas cifras referentes a la población femenina mayor de 16 años
La inteligencia artificial está detrás del 14,2% de casos de acoso digital escolar
Los medios digitales y las redes sociales son ya un marco más que propicio para el acoso porque aumentan el control y generan unos efectos más duraderos en esa presión, con más impacto en mujeres jóvenes: un 34% de entre 18 y 24 años y un 30% de las que tienen de 25 y 34 años.
Esos datos son los que recoge la última macroencuesta de violencia contra la mujer del Ministerio de Igualdad, que busca proporcionar indicadores relativos a la violencia que sufren las mujeres de 16 o más años en España.
Según ese sondeo publicado con datos de 2024, la prevalencia total del acoso digital en mujeres residentes en España a partir de 16 años es del 12,2%.
Las mujeres más jóvenes son las que más lo han sufrido: un 28% de las que tienen 16-17 años, un 34,5% de quienes están entre 18 y 24 años, y un 30,6% de las de 25 a 34 años.
En cambio, la prevalencia es baja para las mujeres de 65 a 74 años (1,1%) y de 75 o más años (0,3%).
Los expertos rechazan "demonizar" las redes sociales y los medios digitales, aunque sí advierten de que pueden ser peligrosos cuando se utilizan mal.
"A través de las redes sociales puede haber personas que vuelcan sus peores sentimientos. Son un instrumento que se puede utilizar bien y ser muy útil, pero se puede convertir también en una herramienta de acoso o para delinquir", señala a Efe el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, José Luis López del Moral.
Coincide en esta reflexión la jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Cantabria, Diana Mirones.
A su juicio, en el ámbito de la violencia machista y la violencia sexual, las redes sociales se han convertido en el escenario idóneo para normalizar estos comportamientos, y para ejercer, e incluso amplificar, conductas violentas y de acoso.
Mirones advierte de que las redes sociales, en ocasiones, facilitan las conductas típicas de violencia de género, "como son el control, la humillación, los chantajes o las amenazas".
Además, con estos medios digitales esa violencia "acaba saliendo del ámbito de lo privado para convertirse en una violencia pública", con un efecto prolongado en el tiempo, "porque internet al final no olvida y todo queda ahí durante muchísimo tiempo si no se le pone remedio".
La ley y la jurisprudencia tratan de adaptarse para castigar estas conductas a través de nuevas tecnologías, por ejemplo, con la previsión de poder limitar a quien haga mal uso de las redes su acceso o comunicación en esos canales.
Para ello se impulsan modificaciones legislativas, y de hecho en el Congreso se tramita un texto que recoge esa limitación, explica López del Moral.
Además, el Consejo de ministros ha aprobado esta semana el anteproyecto de ley orgánica de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, que adapta la normativa al entorno digital, la inteligencia artificial o las redes sociales, y amplía el nivel de protección.
Preocupación por los menores
Hay especial preocupación por el impacto que están teniendo las redes sociales en los menores.
"Por su edad son personas mucho más vulnerables, y las consecuencias de la violencia son mucho más impactantes y más perniciosas que en los mayores de edad. Por eso nos tiene que preocupar especialmente", avisa Mirones.
Su recomendación es trabajar sobre todo en la prevención y en la detección precoz. "Es fundamental la educación, que trabajemos en fomentarla, pero además tiene que ser una educación digital y afectiva", afirma.
Es clave la implicación de la comunidad educativa y también de las familias.
Por eso, se impulsan iniciativas como charlas de agentes en centros educativos, dentro del plan director para la mejora de la seguridad y la convivencia en estos entornos.
Mirones cree que, aunque la sociedad en general está bastante concienciada acerca de la violencia machista y sexual, en las generaciones más jóvenes esos comportamientos están más normalizados.
"Nos tememos que se debe a esa socialización que ellos hacen en los entornos digitales, que no está siendo muchas veces bien encauzada", lamenta.
Avisa del incremento del visionado desde edades muy tempranas y de manera abusiva de pornografía. "Los niños y niñas están empezando ya a ver pornografía desde los 8, 9 o 10 años, desde que tienen uso de dispositivos móviles", dice.
Además, esa pornografía que están viendo "es especialmente violenta, cosifica a la mujer, erotiza el dolor y minimiza la relevancia del consentimiento". "Esto es algo que nos tiene que preocupar especialmente", afirma Mirones.
También te puede interesar
Lo último