Semana Santa

Manuel Martín Barba pregona “sus vidas” junto al Calvario

  • El templo de Jesús del Calvario acogió por segundo año el pregón de la hermandad onubense

Manuel Martín Barba pregona “sus vidas” junto al Calvario Manuel Martín Barba pregona “sus vidas” junto al Calvario

Manuel Martín Barba pregona “sus vidas” junto al Calvario / H. Información (Huelva)

El corazón cofrade de Huelva palpita expectante en Cuaresma. Pronto las calles se impregnaran de incienso y devoción como señal inequívoca de que ha llegado la Semana Grande onubense.

Recuperando la tradición, ayer, tercer domingo de Cuaresma, la Hermandad del Calvario vivió a las 12:30 su pregón, desde una voz nacida de lo más hondo del sentir choquero y cofrade, la de Manuel Martín Barba que estuvo acompañado por el trío de capilla Nuestra Señora de la Consolación de Huelva. En el pregón fue presentado, como es tradición, por el hermano mayor del Calvario, Estefano Molín, y se celebró en el templo de Jesús del Calvario ante unos fieles que llenaron la iglesia para presenciar el pregón decano de las hermandades de Huelva.

Manuel Martín Barba pregona junto al Señor del Calvario Manuel Martín Barba pregona junto al Señor del Calvario

Manuel Martín Barba pregona junto al Señor del Calvario / H. Información (Huelva)

Ante la mirada de Nuestro Padre Jesús del Calvario y arropado por María Santísima del Rocío y Esperanza, Martín Barba puso voz al corazón: “quedaste marcado en mi piel como una gota de cera al caer sobre mi mano después de darte luz”.

Y con una mirada a la Virgen del Rocío y Esperanza volvió a ese momento en el que “tu Rocío me despertó y espabiló una mañana clara para guiarme por los caminos y senderos de la vida”. Recuerdos vitales del pregonero fueron marcando el paso de sus palabras, guiando a los presentes como cruz de guía, “nuestro Monte Calvario está bañado por la Ría y la comparo con el río Jordán donde San Juan bautizó a Cristo con una concha de nácar. Por las calles de nuestra Huelva veremos el reflejo de las sombras de la Pasión de Nuestro Señor, esas sombras y esa luz que encandilan el alma y espabilan los sentíos, no olvidéis nunca la luz que desprende nuestra tierra y nuestro Calvario”.

Las vivencias y añoranzas de Manuel Martín Barba están ligadas a la hermandad e invitó a verla más allá “de una cofradía de Lunes Santo”. Para él, “es un grupo de monaguillos que empieza a escribir el libro de su vida (…) una reunión de amigos jugando un partido de botones. El Calvario es lotería de Navidad. Es junta para seguir haciendo hermandad”

"nuestro Monte Calvario está bañado por la Ría y la comparo con el río Jordán donde San Juan bautizó a Cristo con una concha de nácar"

La vida del pregonero ligada a su Señor, de costalero a penitente, del sentir de la madera a darle luz en su camino “mis Lunes Santos cambiaron en mis retinas, ahora es cuando realmente iría tras sus pasos, contemplando su andar tan sencillo y verdadero , no vería su cara pero la presentiría”.Martín Barba dedicó el pregón a su familia, la de sangre y la de sus hermanos del Calvario. Tras sus palabras, la hermandad celebró un acto de convivencia con la mirada y el corazón puestos ya en el próximo Lunes Santo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios