Recreativo

Un guión familiar con un final feliz

  • El Decano suma una sufrida victoria ante el Almería B en un partido que no es capaz de cerrar hasta la prolongación

  • El 1-0 expuso al Recre a un riesgo constante ante un rival que por momentos fue superior

El extremo catalán Iago Díaz bate al meta Batalla en el gol que abrió el marcador ante el Almería B. El extremo catalán Iago Díaz bate al meta Batalla en el gol que abrió el marcador ante el Almería B.

El extremo catalán Iago Díaz bate al meta Batalla en el gol que abrió el marcador ante el Almería B. / alberto domínguez

Sufrir, sufrir y sufrir para sonreír al fin. Es una consigna repetida durante la semana por todo el que tomaba la palabra en el vestuario. Un mensaje que tomó cuerpo contra el Almería B. Se lo tomaron demasiado en serio los albiazules. Fue otro choque de esos poco lustrosos, con algún bostezo y demasiada preocupación durante los 90 minutos. Parece el guión al que se abona el Recre, que hoy amanece a un punto del play off de ascenso. Si al final espera celebración, bienvenido sea el sufrido camino de cada domingo para los corazones que lo soporten.

Fue una vez más frenético el inicio del Decano, que en un minuto ya se asomó con mucho peligro al área de Batalla. Una buena acción de Iago Díaz terminó con centro a la llegada de Caye Quintana. El isleño se anticipó al portero, pero no lo suficiente como para rematar. Parecía que el choque arrancaría como el anterior contra el Jumilla. Nada más lejos de la realidad. El Almería B se sacudió pronto al Recre para tomar un papel protagonista en el choque.

Al Decano le sorprendió su rival. No esperaba un Almería B tan respondón y con ambición que se plantó en el Nuevo Colombino con la intención de tomar la pelota para llevar la iniciativa. Salmerón quizá esperase un filial más replegado sin tanto ímpetu. Javi Moreno hizo lucirse a Marc Martínez en el minuto 7 con un gran disparo. Raneda rozó el gol al cuarto de hora. Los pitos de la grada encendieron al Recre, que respondió con una acción de Quiles.

tirón de orejas de su gente despertó al equipo albiazul. Ganó unos metros, presionó mejor y al menos incomodó mucho más a un Almería B. El mejor aliado recreativista lo encontró en su rival. Toril se enzarzó en una absurda trifulca con rivales, colegiado y hasta sus propios compañeros que provocó un parón que permitió respirar al Recre y descentró al filial rojiblanco.

Fueron los mejores minutos del Recre. El partido cambió. El Decano entendió que arriba su rival tenía mucha calidad, pero atrás en cuanto le apretaba mostraba su fragilidad. Tenía ello un estile como Iago Díaz por una banda y por la otra desarboló a los laterales visitantes. Lo hizo mucho más y mejor. Los almerienses comenzaron a despedirse de sus opciones en el partido. Se habían desconectado.

Ya había avisado Iago Díaz en un par de ocasiones. El extremo se acerca al nivel que se espera de él con ese desborde y chispa necesarios para dar esa profundidad al ataque. En el minuto 34 lanzó un desmarque al espacio, Caye lo vio y le cedió un pase de muchos quilates para que el catalán se plantase ante Batalla. Definió con mucha calidad para adelantar a los onubenses. Golazo de Iago que nació de una acción magistral en el origen de Caye Quintana.

El tramo final de la primera mitad fue una pesadilla para el Almería B, desesperado ante el acoso albiazul. El segundo rondó la meta de Batalla una y otra vez. Incluso pudo subir en un remate de Caye a rechace del portero después de un golpeo de Andrade. El colegiado lo anuló por un fuera de juego del isleño que no era. El descanso fue la peor noticia para el Recre.

Con la mínima ventaja en el marcador sabía Salmerón que no había lugar a la especulación ni la relajación. El recuerdo de Jumilla estaba muy fresco. De ahí que el Decano saliese de vestuarios enchufado. Su rival sufría mucho cuando le presionaba y crecía cuando le da espacios. Así que quiso ahogarlo para forzar el 2-0 con el que liquidar el encuentro. Caye Quintana la tuvo a los pocos segundos en un centro al segundo palo que la frágil defensa almeriense no cerró.

A la hora de partido se marchó tocado Iago Díaz. Salmerón retocó a su equipo. Entró Borja Díaz. Perdió profundidad y verticalidad el Decano. Lo notó el Recre cuando su rival le arrebató la pelota para buscar el empate. Con el catalán tras robo las opciones albiazules se disparaban. La sombra de Jumilla sobrevoló el Nuevo Colombino con el Almería B crecido.

El técnico recreativista movió de nuevo sus piezas. Tiró de Ródenas para recuperar la profundidad perdida por la marcha de Iago Díaz. Sentó al agotado Caye Quintana con otro partidazo en su cuenta. El nerviosismo se apoderó el Recre. Se veía superado sin balón, demasiado metido atrás. Tenía que salir o lo pasaría muy mal metido en su campo con un rival con tanta calidad en los metros finales. El 1-0 lo exponía demasiado al peligro. Precisamente con la misión de cerrar entró Traoré en el 77 en lo que ya era un monólogo almeriense. Si el plan era robar para salir con velocidad, la ejecución estaba muy lejos de lo esperado. Metido atrás el sufrimiento estaba garantizado. Así fue hasta el noventa y muchos cuando un zapatazo de Llorente le dio al Recre la tranquilidad del 2-0.

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