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Las obras del puente sobre el Guadiana siguen sin fecha concreta de conclusión

  • Los trabajos arrancaron en noviembre de 2017 y el primer plazo dado por ambos países para su finalización fue diciembre de 2018

Sistema de atirantamiento del puente internacional sobre el Guadiana Sistema de atirantamiento del puente internacional sobre el Guadiana

Sistema de atirantamiento del puente internacional sobre el Guadiana / Alberto Domínguez (Huelva)

El pasado día 2 de junio se cumplieron tres años desde que los entonces ministros de Fomento del Gobierno de España, Íñigo de la Serna, y Planeamiento e Infraestructuras del Ejecutivo luso, Pedro Marques, anunciaran en un acto celebrado en la frontera hispano lusa entre Ayamonte y Castro Marim el inicio de las obras de remodelación integral del Puente Internacional del Guadiana, las cuales no dieron comienzo hasta seis meses después, concretamente en noviembre de ese mismo año.

Tras acumular varios retrasos, dichos trabajos, que financian al 50 por ciento ambos países pero que ejecuta el Gobierno portugués, no solo no han concluido, sino que aún no se tiene una fecha definitiva para ello, con los inconvenientes que ello ocasiona al tráfico en dicho punto fronterizo entre ambos países. Y es que desde que dieran comienzo las obras, solo uno de los dos dobles carriles del viaducto está operativo, permaneciendo el otro clausurado como consecuencia de las obras.  

Así lo ha podido saber Huelva Información tras consultar sobre este asunto al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, desde donde a pesar de los retrasos acumulados se afirma que la actual fase de la rehabilitación del Puente Internacional del Guadiana "lleva buen ritmo", aunque por otra parte no ha querido precisar una fecha concreta para su conclusión definitiva ya que dichas obras "son realizadas por Portugal" a pesar de que "son sufragadas al 50 por ciento por ambos países".

No obstante, añaden las fuentes del Ministerio consultadas por esta redacción, la comisión de seguimiento de los trabajos "mantiene reuniones periódicas", habiéndose celebrado una el pasado mes de junio, y estando prevista la convocatoria de otra "en las próximas semanas".

Operarios trabajan en la base de uno de los tirantes del viaducto Operarios trabajan en la base de uno de los tirantes del viaducto

Operarios trabajan en la base de uno de los tirantes del viaducto / Jordi Landero (Ayamonte)

Sobre el actual estado de las obras el Ministerio ha informado que "están en marcha", estando ya ejecutados sobre el tablero del puente el "fresado del firme y su impermeabilización".

Por otra parte señala que en noviembre de 2019 comenzaron las labores para la sustitución completa del sistema de atirantamiento del viaducto, concluyendo el pasado mes de julio el cambio de todos los tirantes del lado norte -aguas arriba del Guadiana-, y habiéndose iniciado ya la sustitución del lado sur –aguas abajo-, lo cual "lleva buen ritmo".

Desde el Ministerio también se detalla que actualmente "se están realizando las reparaciones del hormigón de los pilonos y paramentos de hormigón, sin especiales problemas"; así como que "en breve empezará también la aplicación de la protección del hormigón contra la corrosión, que se aplicará en pilonos".

El puente internacional sobre el Guadiana fue construido en 1991 por el Gobierno luso con la aportación económica del 50 por ciento por parte de España, por lo que, según el Ministerio, los trabajos de conservación y mantenimiento de dicha infraestructura "se realiza de la misma manera: la gestión compete a Portugal y las obras de rehabilitación son sufragadas al 50 por ciento por ambos países". 

Más allá de todas estas cuestiones técnicas, lo cierto es que el área transfronteriza de influencia del puente, para la que dicho viaducto es vital, ha cerrado un nuevo verano sin las obras concluidas, para abrir una nueva temporada otoñal e invernal sin saber cuándo retomará la normalidad tan importante vía de comunicación para ambos países.   

En este sentido ya el año pasado se produjeron kilométricas retenciones de tráfico en la zona como consecuencia de las obras en el marco de algunos de los puentes festivos de esta época del año como el del 12 de Octubre o el del Pilar, si bien también es verdad que este año la situación está muy marcada por la crisis sanitaria de la pandemia del coronavirus.

Entonces los sectores del turismo y el comercio de los municipios más cercanos a la frontera, como es el caso de Ayamonte (Huelva), o Castro Marim y Vila Real de Santo António (Portugal) ya mostraron su preocupación por las restricciones circulatorias en el viaducto por las consecuencias económicas derivadas de dicha situación, por lo que solicitaron públicamente que se agilizasen las obras, como fue el caso concreto de Bella Carballo, que preside la Cámara de Comercio de Ayamonte, además de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa -APYME- de la ciudad fronteriza.

Por su parte, Carmen María Báñez, secretaria general de la institución cameral ayamontina lamentó la "falta de información" sobre las obras del Puente Internacional.

Las obras tendrían que haber concluido en diciembre de 2018 Las obras tendrían que haber concluido en diciembre de 2018

Las obras tendrían que haber concluido en diciembre de 2018 / Jordi Landero (Ayamonte)

La "sustitución" del atirantamiento, motivo del último retraso de los trabajos
Estado actual del puente del Guadiana. Estado actual del puente del Guadiana.

Estado actual del puente del Guadiana. / Alberto Domínguez (Huelva)

La sustitución completa del sistema de atirantamiento del puente fue la principal causa del último retraso de unas obras que, según anunciaron en junio de 2017 los ministros de ambos países en la presentación de los trabajos, tendrían que haber concluido en diciembre de 2018.

Un retraso que Fomento justificó en noviembre de 2019 argumentando a Huelva Información que la sustitución del sistema de atirantamiento "se ha ralentizado porque Portugal ha tardado en aprobar estas nuevas actuaciones y dotarlas presupuestariamente".

Este retraso del año 2019 se une al que se produjo incluso antes del inicio de la obra, cuando hubo un desfase de seis meses entre su inicio, anunciado para julio de 2017 en el acto en el que participaron los entonces ministros del ramo de ambos países para presentar los trabajos a pié de puente. Y es que su arranque definitivo no llegó hasta noviembre de ese mismo año.

El otro retraso se produjo pocos meses después, cuando a principios del siguiente año (2018), la empresa a la que el Gobierno luso había adjudicado las obras paralizó los trabajos por "dificultades financieras", según indicó entonces a este diario el presidente de la Cámara Municipal de Castro Marim, Francisco Amaral.

La situación obligó a Portugal a tramitar una nueva licitación, tras la que las obras volvieron a retomarse por parte de la nueva empresa adjudicataria en junio de 2018. Para entonces las autoridades locales a uno y otro lado de la frontera ya habían asumido la dificultad de que los trabajos estuviesen concluidos en diciembre de ese año, como habían anunciado ambos gobiernos.

Finalmente, la necesidad de sustituir en su totalidad el sistema de atirantamiento trajo consigo el año pasado el último retraso, el tercero en menos de dos años, ya que según indicaron los ministros de ambos países en junio de 2017 las obras preveían inicialmente la "rehabilitación" [no sustitución] del sistema de atirantamiento, así como también la rehabilitación de los 128 anclajes de los tirantes en el tablero del puente, y de otros tantos en los pilares. También estaba proyectado "retensar" 68 de los 128 tirantes "con el fin de ajustar el tablero del puente en su posición inicial".

Datos sobre las obras

Las obras presentadas en junio de 2017 contaban con un presupuesto inicial de 9,3 millones de euros e incluían la rehabilitación de los sistemas de tirantes; trabajos de mantenimiento de elementos estructurales; rehabilitación de equipamientos diversos; pavimentación bituminosa del tablero; remodelación de las señalizaciones horizontal y vertical [con implementación de esta última con paneles dinámicos de información y control]; rehabilitación de pasillos, guardarrailes y otros sistemas de seguridad, así como de la iluminación viaria y de señalización aérea y fluvial; e instalación de una nueva iluminación decorativa en las torres y tirantes.

Dentro de dichos trabajos destacó la rehabilitación de un total de 128 anclajes de los tirantes en el tablero, y de otros tantos en los pilares. También estaba previsto retensar un total de 68 de los 128 tirantes con que cuenta el puente con el fin de ajustar el tablero del puente en su posición inicial. Igualmente se incluía el tratamiento de acerados, barandillas y medidas de seguridad, y nuevas medidas de seguridad destinadas a la protección de la infraestructura.

Situado entre las autovías A-49 (España) y A-22 (Portugal), la longitud del puente es de 666 metros y está dividido en cinco vanos. Los tres vanos centrales están suspendidos mediante 64 parejas de tirantes. El vano central tiene 324 metros de luz, los adyacentes 135 metros y los extremos 36 metros. El tablero, de 18 metros de anchura, tiene cuatro carriles de tráfico rodado y dos aceras.

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