Javier Aroba Páez, magnífico profesor de la Universidad de Huelva
Gente de aquí y allá
El docente es el director del Máster Oficial en Ingeniería Informática de la Universidad de Huelva y autor de más de 25 artículos publicados en revistas científicas de impacto
Qué suerte tienen los que han sido sus alumnos o lo son en la actualidad, porque ser buen profesor no es solo saber mucho de una materia, es ser un buen comunicador, ser agradable, derrochar simpatía en clase y, en definitiva, tener vocación de enseñar sobre algo que te gusta. Y este es el caso de Javier, que ya con 12 años estaba enredando con los ordenadores y hoy es profesor titular de Informática y director del Máster Oficial en Ingeniería Informática de la Universidad de Huelva.
Todo empezó el 5 de agosto de 1969, en plenas fiestas Colombinas de Huelva, cuando nació el tercer hijo del matrimonio formado por José Aroba Ramos, jefe de administración; y Carmen Páez Delgado, y al que le pusieron de nombre Javier. De pequeño fue al colegio Reyes Católicos y después pasó a hacer el bachiller al instituto Alonso Sánchez para, posteriormente, estudiar Ingeniería Técnica en Informática en la Universidad de Huelva. Y como se le daba muy bien, decidió seguir y ampliar sus estudios en la Universidad de Sevilla, donde obtuvo el título de licenciado en lo que posteriormente se convirtió en Ingeniería Superior en informática y después siguió con el doctorado.
Y claro, con semejante currículo, le llovían los trabajos. Primero le ofrecieron ser analista programador en Olivetti y, pasado unos meses, lo llamaron de la refinería de petróleos para trabajar de informático. Pero un conocido amigo que trabajaba allí le aconsejó seguir formándose, cosa que hizo y le quedó eternamente agradecido por ello.
Mientras hacía su tesis doctoral, empezó a dar clases en la Escuela de Ingenieros, ya que salió convocada una plaza de profesor asociado, que ganó y, a continuación, obtuvo, mediante otra oposición, la plaza de profesor titular.
Javier fue encadenando puestos de trabajo, cada vez de más entidad y, rechazando otros muchos. Pero como le gustaba mucho la enseñanza, prefirió hacer carrera dentro de la universidad y dedicarse a lo que más le gusta, la informática y la enseñanza. Además, sabe que aún seguirá escalando puestos hasta llegar a lo máximo y, mientras tanto, sigue dedicándose a la investigación científica.
Actualmente pertenece al grupo de investigación Sistemas Inteligentes y Minería de datos. Además, es miembro del centro de investigación Centro de Estudios Avanzados en Física, Matemáticas y Computación. También es autor de más de 25 artículos publicados en revistas técnicas y científicas de impacto.
Pero no por esa seriedad que tiene Javier en su profesión, deja de ser una persona amena y simpática, que derrocha alegría cada vez que se habla con él, lo que hace que yo, siempre lo presento a mis amigos como uno de los mejores profesores que tiene nuestra universidad.
Se casó con una extraordinaria mujer nacida en Bienvenida, en la provincia de Badajoz, cuna de la célebre dinastía de toreros los Bienvenida. Y de ese matrimonio nació su hija Marina, que tiene muy buen carácter, igual que sus padres; y está terminando el bachiller y se inclina por estudiar Psicología, dejando la parte técnica y científica para su padre.
Que sepas Javier que cada vez que nos vemos, tanto por los pasillos de nuestra Escuela de Ingenieros como por las calles de Huelva, me da mucha alegría porque eres muy buena persona y muy divertido. Recibe un fuerte abrazo.
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