Incendio de Almonaster la Real El hombre clave en la guerra contra las llamas de Almonaster

  • Juan Luis Esquina ha sido “las manos y los pies” del Infoca, guiando a los técnicos de la forma más diligente sobre plano y en el monte

A la derecha de la imagen, Juan Luis Esquina en el puesto de mando avanzado del Infoca, con los directivos. A la derecha de la imagen, Juan Luis Esquina en el puesto de mando avanzado del Infoca, con los directivos.

A la derecha de la imagen, Juan Luis Esquina en el puesto de mando avanzado del Infoca, con los directivos. / M.G.

En toda guerra hay héroes anónimos. En estos días se han prodigado las (merecidas) alabanzas para todos aquellos que han participado en los dispositivos de extinción, a las fuerzas y cuerpos de seguridad, los voluntarios... Pero si ha habido un hombre que ha jugado un papel clave en el incendio de Almonaster la Real, ese ha sido el joven Juan Luis Esquina.

Así de claro lo tiene el Infoca: "Ha sido nuestros pies y nuestras manos". Esquina es natural de La Zarza y trabaja para una subcontrata de la mina de Aguas Teñidas. El servicio de extinción de incendios de la Junta de Andalucía supo de él en el siniestro forestal acontecido en su pueblo el pasado 29 de mayo, cuando acompañó en todo momento a los guardas forestales. "Se quemó la zona que está justo por encima de su campo y se ofreció a todo".

Para el de Almonaster no lo dudaron. Nada más montar el puesto de mando avanzado junto a la mina de Matsa, el Infoca pidió su teléfono y contactó con él. "Hasta que se ha dado el fuego por controlado, ha sido la persona que se ha llevado más horas en el siniestro; en cuatro días, habrá dormido seis horas".

Juan Luis Esquina conoce el terreno a la perfección porque "caza y busca gurumelos". A los efectivos del Infoca les decía que "su abuelo había crecido ahí y que él lo que no quería era que ardiera el campo donde él andaba con su abuelo". Antes de salir de expedición siempre miraba "una foto de su abuelo y así se iba para adelante".

El primer día del fuego salió al campo "a pecho descubierto, luego ya le dimos un equipo". El joven zarceño, que se caracteriza por ser "cauto y vergonzoso", no solo participaba como guía en el campo, sino que explicaba a los directivos del Centro Operativo Regional (COR) en el puesto de mando cuál era la mejor estrategia a seguir, con indicaciones sobre el mapa. Así se podían optimizar mejor los recursos y organziar los retenes.

Dice el Infoca que este guía tan especial "nos ha dado mucha seguridad y tranquilidad, porque te decía: Voy a meterme yo por abajo con el técnico de extinción de incendios, lo valoramos, y si lo vemos viable, volvemos para atrás y metemos al retén y a la autobomba".

Era infalible. Y su conocimiento del medio no se limitaba a La Zarza-Perrunal, sino que llegó a orientar a los integrantes del dispositivo, incluso, hasta El Villar, en la vecina Zalamea. Esta circunstancia permitió al Plan Infoca ampliar el sector que tenía asignado, el de La Zarza, Calañas, Valdelamusa, Monteblanco y Cueva de la Mora. "Conoce el terreno como la palma de su mano", apuntan desde el servicio autonómico.

Esquina ha demostrado que la inteligencia del hombre todavía supera a la de las máquinas. "Nosotros vamos guiados por PDA" (un ordenador de bolsillo). "Podemos ver un carril y seguirlo porque creemos que es el que más o menos nos puede llevar a donde está el fuego, pero él se ponía en lo alto de un cabezo y decía: Ese fuego está en el cabezo tal, vamos a coger este carril y llegamos hasta allí". En ningún momento se equivocó, "siempre fue exacto en lo que decía".

Y esto, claro está, "te quita muchísimo tiempo de espera, de dar vueltas y de jugártela; impide poner en riesgo el personal".

Sobre el terreno, el zarceño siempre iba acompañado del jefe de extinción y del jefe del sector. Pero desde el puesto de mando, cuando se analizaban las circunstancias y se veía hacia dónde se dirigía el fuego, "se lo transmitíamos a él y nos indicaba en el plano por dónde debíamos mandar camiones o coches; después lo iba haciendo en el campo, en lo que nos dijo nunca hubo cáscara".

Su trabajo ha sido completamente altruista. Entró en el dispositivo "porque sabía que iba a dar mucha ayuda" y lo ha conseguido. "Lo vamos a tener que contratar", bromean las fuentes del Infoca.

Estas evidencian que ha habido más gente que ha contribuido notablemente a impulsar el dispositivo, "pero él ha sido el que más". También destacan a Miguel Ángel Romero y Matías Hernández, de los que el Infoca dijo ayer en sus redes sociales que "su empuje y determinación fueron fundamentales para nosotros". Hay que sumar a la lista de héroes civiles a la familia Frías, de Aroche, que son "quienes con sus máquinas hacen los cortafuegos". Todos estuvieron cada día "al pie del cañón".

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