Provincia

Asnuci ultima la apertura del primer albergue "autosuficiente" para temporeros inmigrantes

  • La instalación tiene capacidad para 40 personas y su mantenimiento se llevará a cabo con las cuotas que los usuarios deberán abonar

  • La asociación reúne en pocos meses los 100.000 euros necesarios para su construcción gracias a donaciones anónimas y a una aportación de la Caixa 

Ana María Mateos, presidenta de Asnuci, este sábado en una de las habitaciones del albergue Ana María Mateos, presidenta de Asnuci, este sábado en una de las habitaciones del albergue

Ana María Mateos, presidenta de Asnuci, este sábado en una de las habitaciones del albergue / Jordi Landero (Lepe)

A falta de los "retoques" finales, la Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad -Asnuci- ultima de cara a los próximos días la apertura del que será el primer albergue para temporeros inmigrantes con carácter "totalmente autosuficiente", una instalación con capacidad para alojar a 40 personas, que dicha organización no gubernamental onubense ha construido a lo largo de los últimos meses en Lepe, concretamente en una nave del polígono industrial El Chorrillo, en esquina entre las calles Carniceros y Talabarteros.

Dicho recurso ha sido posible gracias a las numerosas aportaciones anónimas que, procedentes de muy distintos puntos del mundo, han hecho realidad reunir los aproximadamente 100.000 euros necesarios para la materialización del proyecto.

La instalación cuenta ya hasta con los muebles, las camas y el resto de elementos básicos para alojar a sus primeros inquilinos, y está siendo objeto estos días del acondicionamiento definitivo de la cocina, así como de la aplicación de un tratamiento ignífugo especialmente pensado para retrasar la expansión de las llamas en caso de incendio en su interior.

En palabras de la presidenta de Asnuci, Ana María Mateos, el nuevo albergue está pensado para ofrecer una "solución habitacional" a los temporeros inmigrantes que cada año acuden a esta zona de la provincia de Huelva para trabajar en las distintas campañas agrícolas y que, a pesar de tener dinero, no encuentran un alojamiento digno en el que alojarse. Del mismo modo, añade, va a ser también un recurso destinado a la integración de estas personas, que van a poder alojarse en estas instalaciones durante un periodo máximo de seis meses, tiempo durante el que los técnicos de la asociación se encargarán de realizar el apoyo necesario para que al salir tengan un alojamiento digno de forma totalmente independizada.

De esta forma la apertura del nuevo albergue de Lepe es ya "inminente", en principio durante el próximo mes de febrero, aunque como precisa Mateos "es difícil concretar un día para ello" porque aún faltan algunos elementos del mobiliario de la cocina, así como concluir los trabajos de aplicación del sistema ignífugo.

La instalación cuenta con una superficie útil de 300 metros cuadrados, entre la planta baja y la entreplanta La instalación cuenta con una superficie útil de 300 metros cuadrados, entre la planta baja y la entreplanta

La instalación cuenta con una superficie útil de 300 metros cuadrados, entre la planta baja y la entreplanta / Jordi Landero (Lepe)

Por otra parte los cuartos de baño, zonas comunes y habitaciones ya están prácticamente concluidos, con sus muebles y con las luminarias instaladas, por lo que ya la instalación es "habitable", a falta de "los últimos retoques" que permitan su apertura definitiva.

El albergue acogerá a los temporeros inmigrantes de forma temporal, de forma que sólo estarán entre tres y seis meses para "intentar reubicarlos en otros dispositivos de alojamiento y buscar soluciones habitacionales para ir dejando sitio libre para otras personas que también lo necesiten".

En este punto Mateos muestra su satisfacción y la de los aproximadamente 1.600 personas que integran la asociación, ya que si una asociación como Asnuci "sin apenas recursos" ha podido hacer el albergue "cualquiera puede hacerlo", subrayando que ha sido posible gracias a la ayuda de la Caixa y a las numerosas aportaciones y donaciones ciudadanas anónimas que han recibido desde todos los puntos del planeta, "la mayoría de ellas de escasa cuantía y algunas mayores".

Con este nuevo recurso habitacional, explica, Asnuci tratará de integrar a estas personas durante el tiempo que se encuentren en este lugar de alojamiento colectivo, ya que "cuando están viviendo en una chabola no tienen tiempo ni para buscar alojamiento", con lo cual, esto "tratará de solucionarlo".

La asociación Asnuci pretende que este albergue sea "autosuficiente y autofinanciable" para que, una vez construido, acondicionado y abierto, no necesite más inversión externa y se mantenga con las aportaciones que obligatoriamente deben hacer sus propios usuarios para alojarse en él.

Tras los numerosos incendios que asolaron el año pasado varios asentamientos de chabolas situados en Lepe y en otros municipios de la provincia onubense como es el caso de Lucena del Puerto, Palos de la Frontera o Moguer, que dejaron a miles de temporeros inmigrantes sin lo poco que tenían, pero sobre todo sin un techo donde alojarse, el pasado mes de abril la asociación presentó como solución este proyecto al Ayuntamiento de Lepe, que lo apoyó en la tramitación de la licencia, al tiempo que inició una campaña de petición de fondos para poder llevar a cabo esta experiencia piloto en la provincia "que pueda servir de ejemplo a otras" y ayuden a resolver "el grave problema" de los asentamientos en los que residen más de 3.500 personas, "trabajadoras agrícolas en su inmensa mayoría" que vienen cada año a trabajar en las distintas campañas de la provincia.

El albergue se encuentra en el interior de una nave con 8 metros de altura y tiene una superficie útil construida de 300 metros cuadrados: 200 de ellos en la planta baja y otros 100 en la entreplanta que hemos construido en la zona de la fachada del edificio.

En la planta baja se ubica una gran zona común de ocio, esparcimiento, descanso y comedor; así como un baño masculino con una pila de abluciones y cuatro unidades de aseo -cada una de ellas dotada con lavabo, ducha y váter-; un baño femenino con una unidad de aseo; una sala de lavandería con lavadora y secadora para la ropa; dos habitaciones compartidas para mujeres; una sala multifuncional, que a la vez sirve como aula de formación y que es adaptable como habitación en caso de alguna emergencia; y finalmente una gran cocina de uso común. En esta planta baja también se ha habilitado un servicio de taquillas individualizadas para los usuarios de la instalación.

En la entreplanta se ubica el resto de habitaciones, un total de seis, distribuidas a lo largo de una galería o pasillo, cinco de ellas con capacidad para cuatro personas, y una con capacidad para seis, las cuales, según precisa Mateos "cumplen todos los estándares que para un albergue establece al actual reglamento de turismo".

Según recoge el proyecto, el objetivo del albergue es el alojamiento temporal y el acompañamiento para facilitar la transición y el acceso al alojamiento permanente a aquellas personas que lo demanden, siempre con el apoyo de la asociación, por lo que, según incide la presidenta de Asnuci, "se trata de una iniciativa autosuficiente que permite el mantenimiento en el tiempo de las instalaciones con la aportación del trabajo participativo y de las cuotas de las propias personas usuarias, promoviendo la colaboración y el empoderamiento del propio colectivo multicultural, un trabajo colaborativo y solidario en el que la organización tiene experiencia desde el año 2009".

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