Entre dos orillas

Juan A. Romero

jaromero@paginasdelsur.com

Que venga un tsunami pero cultural

Ahora que parece que los políticos se han sumado con un poco de más vigor, tampoco crean que mucho, a la petición de la esperada línea AVE que refuerce nuestra umbilicalidad con los queridos hermanos hispalenses y primeros pobladores de Matalascañas, mientras compruebo la dificultad de juntar letras en la penumbra para que el recibo de la luz hogareño no siga escalando, me asalta la noticia de un simulacro de maremoto que tendrá lugar en la costa occidental andaluza para octubre ¡Con el miedo que daban estos asuntos de chico! Hay que valorar de acierto este tipo de iniciativas que nos deben enseñar a convivir con todo tipo de catástrofes para evitar imágenes como las vistas en lejanas partes de la ecúmene, allá por Oriente o el Caribe.

Sin restarle ni un ápice de valor a quien diseña este tipo de estrategias de protección a los ciudadanos, y sin caer en la guasa, cabe preguntarse si la ola grande que necesita esta olvidada tierra no es de Cultura. Hora es ya de que se empiecen a remover la cosas y esta ciudad cuente de una vez por todas con varios espacios culturales que atraigan a quienes habitan aquende y allende su provincia. Málaga lo supo ver y así lo hizo.

La puerta de Iberoamérica en Europa no puede perder más tiempo y necesita del impulso sin fisuras de todas las administraciones para que podamos disfrutar de grandes propuestas que sirvan de reclamo para incardinar a este rinconcito de la piel de toro con el turismo que no busca tan solo temporalmente la comodidad de sol y playa, sino la atracción de grandes manifestaciones culturales traducidas en exposiciones de pintura, escultura, música o espectáculos.

Ese gran oleaje cultural cuyo rompeolas debe estar en nuestra Huelva, la lejana y rosa de Juan Ramón, necesita cuanto antes que en el plano de su callejero aparezcan señalados iconos culturales como el Museo José Caballero en Santa Fe, los grandes centros expositivos de la Fundación Cajasol y la Fundación Caja Rural del Sur, la Casa Colón o el tan ansiado Museo Arqueológico, proyecto cuya resolución estamos esperando conocer. Aunque la consejera de Cultura asegura, en privado, que lo tiene todo atado y bien atado hasta con el Gobierno central para traer grandes muestras a Huelva y que tan solo aguarda el mejor momento de darlo a conocer, como también ocurre con el yacimiento de Marismas del Odiel. Patricia del Pozo reconoce que la Cultura tiene una deuda con la vetusta Onuba y quiere saldarla.

¿Y solo eso falta en Huelva? No, qué va... y un conservatorio de danza, más espacio para pentagramas en el Javier Perianes, una sede permanente para el Orfeón de Huelva y, por qué no, hasta una orquesta sinfónica.

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