Responsabilidades

15 de enero 2026 - 03:07

Algún día, cuando España discurra como un país absolutamente constitucional y democrático, con un ejecutivo que gobierna y promueva, si son necesarias, leyes justas, habrá que pedir responsabilidades sobre los comportamientos que hoy padecemos, y me temo que algunos más que puedan sobrevenir en este tiempo de sobresaltos y corruptelas continuas e interminables. Pero a las responsabilidades políticas habrá que añadir las que merece una prensa, una información siempre esencialmente del sector público, aunque también se han hecho en ciertos medios del sector privado, apoyando, favoreciendo, ocultando, instrumentando, esas actitudes sospechosas, cargadas de indicios razonables, culpables y presuntamente contrarias a una gestión legal y diligente. Y entre esas responsabilidades que cabe exigir están los servicios informativos que elogian y favorecen la acción del Gobierno, aunque ésta sea a todas luces contraria a la Constitución, la separación de poderes y otros aspectos adversos a una gobernabilidad democrática.

No hace mucho tiempo el Consejo de Estado, máximo órgano consultivo del Gobierno, dictaminaba sobre la llamada “Ley para la mejora de la gobernanza democrática en servicios digitales y medios de comunicación”, que el Ejecutivo no ha adoptado medidas para, como obliga la Unión Europea, salvaguardar la independencia de los medios públicos como RTVE. Por el contrario en la ley que actualmente se tramita en el Congreso de los Diputados, se recogen medidas que, según el Consejo de Estado significan “una restricción al régimen de libertad” de la prensa. Una más de esas medidas de intervención de las instituciones del Estado que de manera inexorable está acometiendo el Gobierno en un sesgo autocrático intolerable en una sociedad libre y democrática. Uno de los mayores peligros para la sostenibilidad de un Estado de Derecho.

Cobran singular relieve las declaraciones del presidente de Castilla La Manche, Emiliano García Page: «Cuando alguien está dispuesto a hacer cualquier cosa para tener el poder, es que quiere el poder para hacer cualquier cosa»”. Lo que hoy nos ocupa, tan trascendental para la información del ciudadano y su espíritu critico, es otra cosa que no le tiembla el pulso a Sánchez para acometerla.

stats