De puertas adentro

08 de marzo 2026 - 03:07

En estos tiempos donde es más importante parecer que ser, la imagen evocadora y el mensaje ocurrente antes que la opción y la responsabilidad, es un buen momento para reivindicar justo lo contrario: la convicción. Como en casi todas las cosas, esto ya pasó antes, no es nada nuevo, ya Jesús advertía contra los fariseos, hipócritas que aparentaban lo que no eran, que daban mensajes grandilocuentes o animaban a grandes compromisos, mientras ellos estaban lejos de llevar la vida que pregonaban. Últimamente no hay ídolo o referente que no termine manchado de una doble vida, o directamente pillado haciendo diametralmente lo opuesto a los supuestos valores y principios por los que se rige. No se trata de irse al otro extremo, el de no creerse nada o el del relativismo radical, porque eso es tan estéril como el decir sí a todo.

Por lo tanto, lo primero que tendríamos que hacer es rehacer nuestro sistema de valores y principios, sin tratar de imponer a los demás el fondo ni las formas de cómo manejar sus vidas. Ya tenemos toda la humanidad una especie de puerto usb, una toma universal que nos conecta con el mundo: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Tipos de enchufes y potencia de corriente hay muchos: planos, redondos, con tres clavijas, a 220, a 125, cada país tiene establecido el suyo, y no hay capacidad humana para decir cuál es el mejor o más conveniente. Sin embargo, al viajar, el puerto usb nos salva, porque es el mismo en todo el planeta y hace que podamos cargar nuestros dispositivos y conectarnos universalmente. Pues así debería ser en nuestra relación con los demás y entre países. Si tomáramos la Declaración Universal de Derechos Humanos, aquella aprobada por la gran mayoría de gobiernos y que sirve de base para el Derecho Internacional, como referencia que guía nuestras relaciones, tanto personales como entre pueblos, todo iría mejor.

Acaso, la mejor manifestación o declaración es la que podemos hacer de puertas adentro, asumiendo qué valores y derechos urge promover, defender y acompañar, para que verdaderamente el mundo sea un lugar mejor, no ya para las generaciones venideras, sino hoy, que falta nos hace…

stats