Elfos del Rocío en concierto

15 de enero 2026 - 03:07

El próximo jueves 22 de enero, en el auditorio del Campus del Carmen, sonarán los ecos de un folclore muy particular y reivindicativo; pero son los Elfos, no los Ecos del Rocío. Este proyecto surgió de una broma entre amigos, y se ha transformado con el tiempo en una propuesta artística con identidad propia, capaz de mezclar tradición andaluza, cultura friki y una mirada contemporánea sobre lo que significa hoy defender lo nuestro. No parodian el folclore: lo atraviesan, lo reinterpretan y lo colocan en diálogo con una generación que no quiere renegar de sus raíces, pero sí llevarlas a otro nivel.

Elfos del Rocío está formado por Adrián Pino, Carlos Moya, David Raya, Xexu García y Patricio Olmedo. Ninguno de ellos viene del circuito de la música profesional, y quizá ahí esté una de las claves del proyecto. No son cantantes ni músicos al uso: lo que proponen es un show, una pieza escénica donde la palabra, la ironía y el imaginario colectivo son la clave de su éxito. Desde ese lugar híbrido construyen una comedia que no necesita ser explícita para resultar afilada, y que funciona más por sugerencia que por golpe directo.

Su humor, deliberadamente irónico, se aleja de los referentes que Andalucía lleva arrastrando desde hace demasiado tiempo. No reniegan de la tradición, pero sí cuestionan su repetición automática y los clichés que la han encorsetado. Frente a la caricatura fácil, apuestan por un discurso que reconoce a una generación de andaluces que consume otros códigos culturales, otras narrativas y otras formas de entender el humor y la identidad.

En ese contexto aparece también la crítica, nunca grandilocuente pero sí persistente, a la falta de riesgo de los medios públicos andaluces. Canal Sur no ha sido, hasta ahora, un altavoz para este tipo de propuestas ni para otras comedias que se salgan del molde habitual. La sensación compartida es la de una televisión dormida, anclada en fórmulas conocidas y poco dispuesta a escuchar nuevas voces.

Elfos del Rocío pone así en valor a quienes viven Andalucía desde lugares distintos. No pretenden ocupar un espacio que no existe, sino señalar que ese espacio ya está ahí, esperando a ser mirado con otros ojos, porque hace falta una nueva capa de pintura.

Seguir el trabajo de Adrián Pino es descubrir una voz fresca y sin naftalina. Su creatividad y su sentido del humor muestran que algo diferente puede ser posible. No estaría de más verlo en Canal Sur abriendo espacio a otros lenguajes, poniendo voz a las campanadas del 31 de diciembre o siendo Baltasar en la cabalgata de Reyes. Se lo merece, nos lo merecemos.

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